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miércoles, 1 de febrero de 2017

Blogs y podcasts

Pronto estrenaremos la cuarta temporada de Ecos a 10.000km, ese podcast sobre ocio y entretenimiento que sale cuando quiere y cuyo Tumblr también se actualiza cuando quiere... o mejor dicho casi nunca.

Nunca tuvimos clara la verdadera utilidad de unir el podcast a un blog/Tumblr y poco a poco lo fuimos dejando caer en el desuso. Así que supongo que la utilidad que le encontramos al final fue nula.

Quizá por eso mismo no he abierto (todavía) un blog o Tumblr para el otro podcast en el que participo: El Tritono. Se trata de un podcast en el que Carlos y yo hablamos única y exclusivamente de la música que nos gusta.

De momento solo hemos podido publicar dos programas, parece mentira lo difícil que es sentarse a
grabar aun viviendo en la misma casa. Encontrar el momento cuesta mucho, sobre todo si tenemos en cuenta el reciente ataque del Resfriado, que no nos ha dejado todavía sentarnos a charlar sobre el concierto de In Flames + Disturbed + Avenged Sevenfold en Londres.

Aunque no haya blog asociado a este podcast, sí que hoy me he animado a montar dos listas en Spotify con la música de la que hablamos en los dos programas emitidos. Fue una propuesta que inicialmente me hizo Sunne y a la que se fueron uniendo más personas con el tiempo. Reconozco que me daba pereza, pero que una vez puesta, ha sido un momento de nada.

Me gustaría recuperar el blog, compartir aquí esas notas que me hago sobre libros y series sobre todo y que luego no comparto en el podcast (me refiero principalmente a Ecospodcast), sea por el motivo que sea. Es una intención que me acompaña desde hace años y que se me olvida a menudo.

jueves, 27 de marzo de 2014

Ecos a 10.000km - S01E03: "Me Perturban la Homosexualidad"

SUMARIO:

Presentación

1:35 - Maratones seriéfilos y series que se han vuelto imprescindibles para nosotras.
- The Musketeers
- True De tective
- Episodes
- My Mad Fat Diary
- Orphan Black
- House of Cards
- The West Wing
- The Tomorrow People
- Hannibal
- The Good Wife 


37:00 - Entrevista a Andrés Martínez: "El Hard Rock 80s en USA"


Despedida.

miércoles, 9 de enero de 2013

Lo que no te dije en 2012

El año que acabamos de dejar atrás ha sido el más intenso que recuerdo en lo personal, tanto para bien como para mal. Pero este blog normalmente solo refleja una pequeña parte de lo vivido: lo de "Series, libros y Rock and Roll" es por algo. A veces la pereza y a veces las dudas han hecho que haya dejado un buen montón de posts en borradores, sobre todo en los últimos meses del año. Ha pasado mucho tiempo desde que publiqué mi última entrada y no ha sido por falta de series por criticar ni de libros por comentar. Incluso me planteé hacer eso que me resulta tan desafiante: reseñar un disco. 

Podría haber escrito un post sobre, por ejemplo, lo nuevo de Stone Sour, que esperaba con tantas ganas y que he escuchado hasta la saciedad. Podría por supuesto haber hablado de algún concierto, o sobre todo de los dos festivales 'de verano' (aunque el primero cayese en primavera): Sonisphere en Madrid y Gods of Metal en Milán. O incluso rendirme y dejarme llevar por la inercia de hacer un 'best of' o un 'ranking' de momentos, de canciones, de... pero no encontré el momento. 

Lo mismo me pasó con el repaso a los libros leídos en 2012, entre los que podría haber destacado dos descubrimientos maravillosos: Te daré la tierra y Mar de fuego, de Chufo Llorens, o mi inmersión en el universo de Terry Pratchett. Algunos de ellos reposan en sus borradores, quizá algún día vean la luz...

Aunque para post al que di varias vueltas y luego no salió, el que tenía en mente hacer sobre el viaje a Las Vegas, Los Ángeles y San Francisco de este mes de agosto (y que obviamente hubiese llevado la etiqueta de "Rock and Roll", faltaría más). Incluso pensé: 'grábate en audio, como un mini podcast'. El problema es que de 'mini' no hubiese tenido nada y además, ¿os imagináis a una loca hablando sola contando lo que ha hecho en sus vacaciones? Sí, ya sé que hay podcasts individuales más que dignos... pero no hubiese sido el caso. 

Y no me olvido de las series de televisión, aunque gracias a los amigos de Ohhh TV!, que tuvieron la amabilidad de invitarme a su especial de Fin de Año, pude quitarme la espinita de hacer un repaso a lo mejor, a lo peor, a las sorpresas y a las decepciones, entre risas y con una compañía inmejorable. Os recomiendo que lo escuchéis, porque es súper divertido y además, seguro que os dará la oportunidad de coger ideas sobre alguna serie que hasta ahora se os había pasado por alto. 

A una semana de haber comenzado este 2013 podría proponerme dedicarme más al blog y tratarlo con más cariño... pero no creo en los propósitos. Eso sí: necesitaba darle un cierre al año, y lo he hecho. Carry on.

Feliz Año Nuevo

jueves, 5 de julio de 2012

Volando en helicóptero por la gracia de Dios


Cuando suben las temperaturas y el sol empieza a picar de lo lindo, a mí me invaden la alegría, el buen rollo y el optimismo. Si tengo un mal día en el trabajo, o alguna preocupación, es salir a la calle, recibir mi dosis de calor, y reponerme. Soy como esos animales de sangre fría que necesitan ponerse al sol para calentarse. Una lagarta, dirían las malas lenguas. Sí, me encanta el verano, y me encanta asociar esta época del año con según que discos que, invariablemente, contribuyen a que mi buen humor vaya a más.

Este verano he aceptado la invitación de unos suecos que, pilotando un helicóptero, me ponen el ánimo por las nubes y me acercan al sol para que mis pilas, en realidad placas solares, se carguen al máximo. Estos caballeros procedentes de tierras nórdicas son (o fueron) The Hellacopters, y me prometen una fiesta sin fin, en la que sus doce años de canciones suenan ininterrumpidamente.

Muchas de sus canciones brillan como diamantes, pero yo no siempre las consigo ubicar en el disco al que corresponden, porque no soy una eurdita en la banda. Siempre preferí bailar sus canciones a estudiar su biografía. Sus temas pegadizos, que combinan de forma mágica la frescura con los aires clásicos, me valen para cuando estoy de muy buen humor, y me valen para cuando las cosas no están del todo bien. Para mí, las canciones de The Hellacopters son terapéuticas, y en concreto las de su trabajo de 2002, By the grace of God.

El disco de la nube y el rayo, el álbum de portada roja o de portada negra. Mi CD original es con el fondo en negro, pero cuando traigo su imagen a mi cabeza, curiosamente, aparece en rojo. Diez años hace que nos conocemos y me acuerdo de sus primeras escuchas como si fuese ayer. Nada ha cambiado: las primeras notas de apertura del tema 'By the Grace of God' me proporcionan ya un buen subidón de adrenalina. Es imposible no ponerse a bailar, es imposible no marcar el ritmo con los hombros, con un pie, con una mano o si puedes, con todo el cuerpo.

Si estás en una fiesta y quieres que la peña se mueva, tienes que ponerles este disco. Es un torrente de energía, que fluye tema tras tema y que da algún respiro en forma de medio tiempo, de los cuales, no obstante, tampoco te puedes fiar porque les darán una buena sacudida a tus emociones, como es el caso de la preciosa 'Rainy Days Revisited', perfecta para las tormentas de verano, o 'Down on Freestreet', un tema que me recuerda un poquito a The Rolling Stones y que es uno de mis favoritos del disco, con un principio que ya te indica que viene algo grande.

Tan grande como los estribillos pegadizos en cortes como 'Carry Me Home' o 'It’s Good But It Just Ain’t Right', o como la rapidez de 'All New Low', o como el Rock and Roll más clásico de 'Better Than You', o incluso como el ligero toque punkarrilla de 'The Exorcist'... Ah, y no dejéis de leer sus letras, son fantásticas.

Recuerdo que en su día alguien dijo, o leí por ahí, que con este disco The Hellacopters estaban 'aflojando'. La verdad, no presté demasiada atención... y vosotros tampoco deberíais. Es un disco redondo y una colección de canciones muy especiales que siempre saben a poco y que han 'envejecido' perfectamente. By the grace of God tiene un único 'pero': que es demasiado breve.





martes, 29 de mayo de 2012

20 años no es nada

Los que pasen de los 30 estarán de acuerdo conmigo. Los que aún no hayan llegado o los acaben de cumplir, en absoluto. Ahora que nadie vaya a pensar que este es un post triste ni nostálgico. Bueno, rectifico: sí que es un post nostálgico, bastante personal, pero ni triste ni pesimista. Yo no soy de las que piensan que 'tiempos pasados fueron mejores'. Creo que generalmente eso es algo que piensan las personas muy mayores, y es lógico: ellos estaban mejor físicamente cuando tenían 60 que ahora que tienen 80, no se les puede culpar.

Pero voy a dejar de divagar como una vieja y voy a entrar en materia, diciendo en primer lugar que la idea de este post en particular surgió el pasado mes de abril. Abril de 2012, es decir, 'veinte años después'.

En abril de 1992 sucedió algo que hizo que todo cambiase para siempre. ¿Sabéis en esos libros de 'elige tu propia aventura', que tomas uno u otro camino y la historia es totalmente diferente? Algo parecido, pero con la diferencia de que el camino no lo tomé yo, sino que lo tomaron por mí. ¿Qué hubiese pasado si el camino hubiese seguido en línea recta, en la misma dirección? Nunca lo sabremos. Pero hay algo que sí sé: el hecho determinante que se produjo en el verano de aquel 1992 llegó en formato CD.

Aunque el primer vinilo que compré, cuando tenía alrededor de 8 años, fue un single de Bon Jovi, no fue hasta ese verano del 92 en que la música que siempre me ha acompañado llegó para quedarse. El porqué está un poco borroso, pero creo que todo fue culpa de alguna revista con portada provocativa... a lo mejor fue un Heavy Rock, o una de aquellas fantásticas RIP, con tantísimas fotos. Chica de 13 años que se ve desplazada de la gran ciudad a un pueblo del interior, cabreada con el mundo, sin amigos, de vacaciones escolares y aburrida como una ostra. La ecuación no puede tener un resultado más claro.

De lo que sí que me acuerdo perfectamente es del primer CD que compré aquel verano: el 'Dr. Feelgood' de Mötley Crüe, y de que lo compré en un supermercado grande tipo Carrefur. Quizá vi alguna imagen de la banda en alguna de las revistas que he mencionado antes, pero lo misterioso es por qué me hice con ese y no con el Decade of Decadence, aquel recopilatorio de 1991 que hacía relativamente poco que se había puesto a la venta. Misterios de la vida.

Lo que vino a continuación está un poco más confuso en mi memoria, pero recuerdo que ese mismo verano también llegaron a mi habitación, por poner un par de ejemplos, los 'Use Your Illusion' de Guns n' Roses y el 'Black Album' de Metallica (¡¡estos en cassette, claro!!). Y aquí hay que hacer un alto en el camino, porque este paseo por Memory Lane tiene otro motivo (el que me ha animado a publicar después de redactar, concretamente).

Una de esas cosas que tiene la vida es que este fin de semana escuché íntegro y en vivo este álbum de Metallica en su concierto en el Sonisphere Festival de Getafe. Emocionante y muy simbólico para mí. Veinte años habían pasado desde que descubrí a la banda, 20 años desde que empecé a escuchar las canciones de ese disco y, si queréis más señales: la entrada de este Sonisphere Festival ha sido la primera en mi nuevo álbum de entradas. Aquel otro que abrí en 1993 con el concierto de Bon Jovi en el Sant Jordi, lo cerré también con un concierto de Bon Jovi, el del año pasado en el Estadi Olímpic. No sé ni cómo no me ha explotado la cabeza con tantas carambolas del destino...

Bien, pues fue 1992 el año definitivo. Fue el año en el que el Hard Rock y el Heavy Metal entraron en mi vida para quedarse. Sé que siempre cuento la misma anécdota, pero no creo que la haya contado nunca en el blog, así que ahí va:

Cuando tenía 14 años (y escuchaba la canción '14 Years' de Guns n'Roses hasta la demencia), mi padre un día me dijo que esta 'locura' se me pasaría, que me echaría 'un novio normal' y que empezaría a ir a 'discotecas normales'. Tras ocho años de comprarme las entradas por encargo para que yo pudiese asistir a los conciertos que se celebraban en Barcelona, le quedó claro que la cosa iba para largo. Y por si no le había quedado claro, unos 12 años más tarde me presenté en su casa, con lágrimas en los ojos, explicándole que por fin había visto en vivo a Mötley Crüe en Londres y Zaragoza, en aquella mágica gira de reunión que no puedo recordar sin que se me ponga la piel de gallina.

La pasión y la emoción que me provocaban estas bandas que he nombrado y todas las que siguieron: Iron Maiden, Whitesnake, Skid Row, Mr. Big, Aerosmith, Pantera, Megadeth... no han desaparecido en estos 20 años y, por muy prudente que una pueda ser, creo que ya puedo decir que no solamente ponen banda sonora a mi día a día, sino que han ayudado a formar y a educar a la adulta en la que me he convertido. Una adulta que no puede dejar de saltar, bailar, cantar, gritar y sobre todo, hacer headbanging cada vez que cuatro o cinco locos, normalmente con melenas, se suben a un escenario o graban un disco.

Cuando tenga 80 años y, con todo el derecho del mundo, diga que tiempos pasados fueron mejores, seguiré cantando al volumen que mis ancianas cuerdas vocales me lo permitan y, si tengo suerte, en presencia de mi rockera descendencia, eso de:

 CAUSE I'M HOT, I'M YOUNG, RUNNING FREE... A LITTLE MUCH BETTER THAN IT USED TO BE

martes, 24 de abril de 2012

Californication: 5a temporada

A mi ritmo, sin prisa pero sin pausa. Sin tener que esperar una semana entera para tomar una dosis de 20 y pocos minutos. En un par o tres de días. Como a mí me gusta. Así he visto la quinta temporada de Californication

Antes de eso, fui leyendo en Twitter lo poco popular que ha sido esta última temporada, lo poco que ha gustado y lo mucho que ha aburrido. Quizá precisamente porque yo me la he visto de un tirón, no me ha parecido que haya estado tan mal. Es lo mismo de siempre, sí. ¿Y qué esperábamos?

La historia de Hank Moody es siempre la misma, porque no puede escapar de sí mismo. La gente no cambia, al contrario, a medida que nos hacemos mayores, nuestros vicios y defectos se acentúan. El personaje de Moody tiene muchos y variados vicios y defectos, y lo mismo le pasa a la serie. Y yo no quiero que cambie. No quiero que Californication, por ejemplo, nos dé 'un final feliz', porque si no, estaríamos hablando de otra serie.

Como novedad: un yerno que es una mala imitación de Hank, recreando así ese topicazo de que las mujeres buscamos en nuestras parejas a nuestro propio padre. A mí el chico no me ha caído bien, pero supongo que esa era la intención. Becca tampoco goza de mis simpatías... a medida que se hace mayor, más irritante es. No ocurre lo mismo con la dulce Karen... que siempre es perfecta, aunque escoja a unos compañeros un tanto 'especiales'. Su marido alcohólico nos ha regalado momentazos. Está muy loco y soy muy fan.

El gran fallo de esta temporada, para mí, ha estado en la música. Se ha pecado de falta de Rock and Roll. Al consistir el trabajo de Hank en una película para un ídolo del rap, los buenos tiempos musicales claramente pasan a mejor vida, o por lo menos, no gozan de gran protagonismo. Tuve que esperar al capítulo 7 para disfrutar de unas pocas referencias rockeras, de la mano de la brillante y magnífica presencia de Drea de Matteo, interpretando a una groupie/stripper malhablada y pechugona.

Anécdotas de backstage sobre Vince Neil y Mötley Crüe, una conversación divina entre ella y Moody sobre el Appetitte for Destruction de Guns n'Roses, y ese pequeño gran homenaje a Whitesnake en tres actos, fueron un regalo y un oasis en el desierto de ese ambiente, el de los raperos multimillonarios, que nada va conmigo y que nada me interesa.



Así que sin duda, este séptimo episodio 'Here I go again' ha sido mi favorito. El título prometía: el de la popular canción de Whitesnake con la que se cierra el capítulo, y con la divina De Matteo bailándola sobre el capó del coche de Hank, emulando a Tawny Kitaen en el vídeo clip de la canción, antes de ir a tomar algo al Rainbow. Sin olvidar, por supuesto, esa season finale en la que Lew Ashby vuelve a la vida, con su inseparable camiseta de Mötley Crüe... ¡Qué emoción! ¡Qué gran momento! ¡Qué gran personaje...!


Conclusión: a la temporada le pongo un Bien, sin más. No le pongo nota alta, tampoco la suspendo. Ya sabíamos que la temporada acabaría mal, ya sabíamos que Hank volvería a cagarla con Karen... ya sabíamos que Charlie continuaría sacándonos crueles carcajadas con sus continuas humillaciones, y ya sabíamos que la pequeña-gran Marcy iba a darnos minutos de gloria. No hay nadie como ella, es mi personaje favorito: divina y deslenguada, sin complejos, súper loca y muy guarra. La mejor.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Sons of Meteora: Between the lines

No es la primera vez que os hablamos de Sons of Meteora en Apartamento 666. En esta ocasión, la noticia lo merece, ya que estamos de celebración. Nos ponemos nuestras mejores galas para dar la bienvenida a su disco ‘Between the lines’. Por fin podemos disfrutarlo íntegramente, y nadie se podrá quejar de que nos lo han puesto difícil: encontraréis los 9 temazos de los que se compone este trabajo en iTunes, Spotify, en Amazon y en la web de la banda, para los que quieran tener el CD físico (que entre tú y yo… mola mucho más).

Between the lines es un álbum de Rock puro y duro, con riffs poderosos y melodías muy pegadizas. Se os irán los pies y la cabeza detrás del ritmo electrizante que marca cada uno de sus temas, cortesía de Jose Luís Ruíz a la batería y Diego Olschansky al bajo. El cuarteto se completa con David Osanz a la guitarra y con la fantástica voz de Guillaume Baylly, de quien hay que destacar su versatilidad y añadir que también acompaña con su guitarra. Os sorprenderéis a vosotros mismos coreando con él las letras (en inglés) de estas canciones, composiciones propias que se os engancharán irremediablemente.

A este cuarteto, formado por un catalán, un argentino, un gallego y un francés, les acompaña Joe Marlett en la producción y Tom Baker en el trabajo de masterización. A los amantes de las cuestiones y curiosidades técnicas os sonarán estos nombres, ya que el primero ha trabajado con bandas como Foo Fighters o Queens of the Stone Age, y el segundo con otras de la talla de 30 Second To Mars, Buckcherry o My Chemical Romance.

Es difícil destacar objetivamente una canción por encima de otra en este Between the lines, ya que todas ellas tienen alma de hit. Por supuesto, una tiene sus favoritas, y a mi me emocionan especialmente Beautiful Disease, Why y You made me this way, porque desprenden una energía desbordante.

Todos y cada uno de los 9 temas de los que se compone el álbum merecen vuestra atención, así que aprovechad las facilidades que nos da una banda que sabe dar buen uso de las nuevas tecnologías y de las oportunidades que ofrecen las redes sociales, para que conozcamos y disfrutemos de su música. Recordad: Spotify, iTunes, Amazon y la web oficial de Sons of Meteora. Se lo merecen porque se lo han currado.

Ah, ¡y no os los perdáis en directo! El próximo 30 de marzo estarán en la sala barcelonesa City Hall presentando este nuevo y flamante disco, y también forman parte del cartel del festival Polifonik para el próximo mes de mayo en Huesca, entre otros muchos compromisos por confirmar.
Aquí os dejo el curioso y simpático spot que realizaron para anunciar la salida del disco:


miércoles, 29 de febrero de 2012

Metal Evolution (s01e07-s01e11): Capítulos finales


Ya se han emitido los once episodios de los que consta esta serie de documentales de Banger Films, Metal Evolution. En mi opinión, la segunda mitad de esta primera temporada (esperemos que no sea la única) ha sido muy inferior, en cuanto a interés, calidad y diversión, que la primera mitad. Quizá por eso no he sentido la necesidad o el gusto en escribir sobre cada capítulo y, quizá es muy atrevido por mi parte aventurar esto, pero parece que incluso Sam Dunn tenía también menos interés en los episodios que siguieron al Glam Rock y al Thrash Metal y que nos adentraron en la década de los 90 con la llegada del Grunge y otros miembros (más o menos queridos) de esta gran familia. O eso, o se armó un pequeño lío, porque si tuviese que buscar un solo adjetivo para referirme a ellos, este sería: caóticos.

El orden elegido para el análisis de los siguientes subgéneros fue de la siguiente manera: Grunge, Nu Metal, Shock Rock, Power Metal y Progressive Metal.


Aunque soy consciente de que en este Metal Evolution la idea era analizar subgénero por subgénero y no década por década, sí que ha sido naturalmente un recorrido que ha seguido una cronología. Y a partir de finales de los 80, la sensación que me ha dado la distribución de los contenidos ha tenido poco sentido y creo que se ha perdido tiempo en analizar estilos y bandas que no encajaban mucho en lo visto hasta la fecha y que, tal y como se nos demostraba, no habían hecho nada más que generar polémica, salir en televisión y… en fin, que eran los 90. Mis 90, debo añadir, pero sin conseguir que me sintiese identificada con apenas nada de lo que me estaban enseñando.

En el capítulo dedicado al Grunge, creo que se desperdiciaron minutos salvajemente, incluyendo en la segunda mitad del episodio a bandas como Creed, dándoles una importancia, que si bien a nivel de ventas y de llenazo de estadios en USA la pudieron tener, no creo que supusieran una influencia, ni un gran hito en la evolución del Rock, mucho menos del Metal, que es de lo que esto se trataba en un inicio. En el siguiente episodio ocurre lo mismo con el Nu Metal, uno de los subgéneros más polémicos a los que se enfrentaba Dunn.

Y no por dedicar dos capítulos íntegros a estos subgéneros abarcó más bandas, sino que se perdió en polémicas y filosofías, y dejó de lado grupos grandes e importantes, o hizo poco caso a otras que sí que representaron algo más en esta historia reciente. Por poneros un ejemplo: se entretiene con Creed en el post-Grunge y le ‘regala’ minutos en abundancia a Fred Durst, pero no habla de Nine Inch Nails, y la aparición de una banda como Guns n’ Roses es puramente anecdótica en este repaso. Podría seguir así, porque fueron varias las ausencias.

Y una vez que hacemos el cambio de siglo, las ausencias aún se hacen más significativas. ¿Qué ha pasado con todas estas bandas de Metal que han aparecido en la primera década del siglo XXI y que bebieron de las fuentes de las que se nos ha estado hablando hasta ahora? Pues al parecer, poca cosa: de nuevo aparecieron como algo anecdótico, con unos Lamb of God asomándose tímidamente y unos Slipknot que también disfrutaron de muy pocos minutos de presencia, en el capítulo dedicado al Shock Rock, que fue bastante interesante y en el que Alice Cooper, Rammstein y Marylin Manson tuvieron el mayor protagonismo. Aquí sí que no faltaron las anécdotas divertidas, la provocación y el escándalo, como podéis suponer.

En los dos últimos episodios, Dunn se centra en el Power Metal y en el Progresivo. En el primero, presentándolo como algo exótico, o sea: europeo. Bien, así es, y he de reconocer que con este capítulo me entretuve bastante. Pero, al enterarme de que el último episodio iba del Progresivo, o Rock Sinfónico, que era como en este país se le conoció en los 70, me quedé un poco fría y me enfrenté a su visionado con poca predisposición, lo confieso. Creo que mi padre lo hubiese disfrutado más que yo, recordando a Genesis, Yes, King Crimson… Y por supuesto que los fans de Mastodon y de Dream Theater tienen aquí un gran capítulo para disfrutar, de eso no cabe duda. Así que atentos.

Aunque yo no haya puesto punto y final a esta experiencia con demasiado entusiasmo, el arte es lo más subjetivo que existe, y si además pongo en una balanza todo lo visto, el veredicto final es más que satisfactorio. Así que no puedo dejar de recomendaros a todos que os hagáis con estos 11 capítulos de Metal Evolution, los disfrutéis y los conservéis. Esperemos que pronto tengamos la oportunidad de disfrutar de más pedacitos de Historia de la Música de la mano de Banger Films. Os dejo a continuación los enlaces para que sigáis a esta productora canadiense y estéis informados de próximos proyectos:

miércoles, 25 de enero de 2012

Metal Evolution (s01e05-06): Década de contrastes


Seguimos en los 80, pero esta vez abandonamos Inglaterra y la New Wave of British Heavy Metal y nos vamos a California para comprobar cómo nace, crece, se reproduce (mucho) y finalmente, muere, el Glam Metal. Pocos han sobrevivido de aquella gran fiesta de “glitter”, maquillaje, melenas cardadas, mallas, colores brillantes y toda la parafernalia visual que llegó al Rock en el mejor momento: el nacimiento de la MTV. ¿Causa o consecuencia? Ambas opciones parecen correctas. (...)


(...) Otros músicos, que nada tuvieron que ver con este movimiento, pero que estuvieron allí para vivirlo desde la primera fila, fueron personajes como Tom Araya de Slayer o Dave Mustaine de Megadeth, que también revivirán sus experiencias en este capítulo y protagonizarán además la otra cara de la moneda de los 80 en la costa californiana: el Thrash Metal. En este sexto capítulo, Dunn se traslada al norte del estado, a la Bahía de San Francisco, para buscar las raíces de uno de los géneros más populares y apasionados del Metal.


Con entrevistas a Lars Ulrich de Metallica, Scott Ian de Anthrax, y muchos otros músicos de bandas populares de la escena como Testament, Slayer, Exodus… conoceremos los entresijos de uno de los movimientos que más pasiones levantan y más cariño suscitan. Muchos de estos músicos son ya leyendas del Metal, y en su gran mayoría, han sabido sobrevivir mejor al paso de los años, a pesar de mantenerse en un plano más underground.

Por supuesto que una de estas bandas dejó atrás el plano alternativo hace mucho y se convirtió, a principios de los 90, en la banda que más multitudes atraería a este género. Estamos hablando de Metallica, quienes tendrán una parcela de protagonismo muy importante y una influencia indiscutible en lo que sucedería a continuación. Aunque no creáis… también tendréis oportunidad de ver y escuchar a todos aquellos que, en su momento, consideraron a Metallica unos traidores a la movida.

La verdad es que, a juzgar por lo que he podido ver hasta ahora, creo que hemos dejado atrás uno de los períodos más interesantes de la escena rockera y metalera. El siguiente capítulo nos adentra ya en los 90 con el Grunge y uno más allá tendremos la oportunidad de ver la formación de otro sub-género muy polémico: el Nu Metal. A partir de aquí, parece ser que Sam Dunn va a centrarse en unos episodios temáticos que no siguen una línea temporal, sino que va a dedicarse a hacer hincapié en subgéneros curiosos o interesantes como el Shock Rock, en formato monográfico.

Pero de esto ya os hablaré otro día. Por ahora, os dejo con la recomendación de que veáis este documental, aunque los subtítulos brillan por su ausencia. Además, me alegra poderos comunicar que desde la página en Facebook de VH1 Classic podéis ver todos los episodios íntegros de Metal Evolution. No dejéis pasar la oportunidad de darle un repaso a la historia del Metal.

domingo, 1 de enero de 2012

El Concierto más Especial de 2011

Un poco a contrarreloj, o quizá ya fuera de tiempo, cierro el repaso a lo mejor del año: Series, Libros y ahora, Música. Y en especial a la música en directo. No ha sido un año muy prolífico en conciertos. A saber:

He visto a My Chemical Romance, a los Black Label Society de Mr. Zakk Wylde, a Megadeth y a Slayer en la misma noche; a Sons of Meteora, a Bustin' Out y a '77 rodeada de amigos; a The Damned Things; a Avenged Sevenfold en Madrid, y también en Madrid a Slash, The Darkness, Sober, Iron Maiden y Twisted Sister, entre otros, en el Sonisphere Festival, y vi a Bon Jovi en el Estadi Olímpic... quién me lo iba a decir.

Pero, dentro de este año no demasiado espléndido, al menos en cuanto a cantidad, no tengo ninguna duda en hacerme con un favorito. El mejor concierto al que he tenido el gusto de asistir en este año que hemos dejado atrás es el que ofreció la banda Buckcherry el 16 de junio en la Sala Bikini de Barcelona. Los motivos: muchísimos, algunos difíciles de explicar. Pero sí que algo escribí sobre la experiencia... aquí. Música, maestro.




¡¡Que tengamos un Rockero y Metálico 2012 lleno de buena música en vivo!!

lunes, 26 de diciembre de 2011

Metal Evolution (s01e03-04): This is England!


Aunque ya pudimos ver en el segundo episodio de Metal Evolution la innegable importancia que tuvieron los grupos de Hard Rock norteamericanos de los años 60 y 70 en la evolución del Heavy Metal, para la mayoría, los orígenes de este género hay que ir a buscarlos al otro lado del Atlántico. Es decir, hay que volver a Europa, plantarse en Inglaterra y prepararse para un viaje de lo más emocionante.

Y allí es donde nos vamos con los episodios Early Metal: UK Division y New Wave of British Heavy Metal. Partimos de finales de los 60, con la explosión del “Blues Boom”, con músicos como John Mayal a la cabeza, que influyeron sobre nombres tan importantes como Jeff Beck, Eric Clapton o Jimmy Page. Y precisamente la banda de Page, Led Zeppelin, son los primeros a los que un sector de la prensa musical empezó a considerar como banda de Heavy Metal. La curiosidad aquí es que, como veremos también que ocurre con Deep Purple, Page y Robert Plant no quieren que se les relacione, bajo ningún concepto, con el término Heavy Metal.

De hecho, no contamos con su presencia en este episodio ni en ningún otro. Ni el virtuoso guitarrista ni quien en su época fuese el Dios Dorado del Rock han querido hablar con Sam Dunn. No sólo niegan el ser una banda de Metal, algo que nos puede parecer totalmente lógico, sino que además, reniegan de su “paternidad”. Lo mismo hacen Deep Purple, aunque algunos de sus miembros sí que aparecen en el documental: Ian Paice, Roger Glover y Jon Lord, quien dice que, si bien no son los padres, acepta que se les considere uno de los padrinos. Bien, algo es algo.

Y los que no tienen inconveniente en que se les asocie con el Heavy Metal, obviamente, son Black Sabbath. Entramos en el terreno más oscuro, nos vamos a la triste Birmingham de principios de los 70. Bill Ward y Geezer Butler tienen mucho que decir en este episodio, y son muchas las caras conocidas que aparecen para dar su punto de vista: Bruce Dickinson, Slash, Billy Gibbons de ZZ Top… Y también David Coverdale y Glenn Hughes, hablando sobre su paso por Deep Purple, formación a la que se le da un repaso a través de sus etapas y estilos diferentes.

Lo que nos llevará, obviamente, a hablar de Ritchie Blackmore y de Rainbow, y de la aparición en escena de uno de los cantantes más poderosos que ha dado el Heavy Metal: Ronnie James Dio, del que podremos ver imágenes de archivo pertenecientes a una entrevista concedida un par de años antes de su muerte. Una de las aportaciones más importantes de Dio al Heavy Metal, además de su potencia vocal, es la incorporación de la fantasía a las letras de sus canciones: dragones, caballeros y parafernalia medieval aparecerán, por primera vez, en el Heavy Metal más primigenio, gracias a él.

Tras un período de experimentación con otros instrumentos y estilos, que protagonizan formaciones como Black Sabbath con la inclusión de teclados, o Deep Purple con el toque de Soul y Blues que les aporta Mr. Coverdale, llega a primera línea del Rock otro tipo de bandas que desplazan de la vanguardia a nuestros clásicos. Aparece en escena el Glam Rock de T-Rex, Sweet o David Bowie.

El capítulo acaba con otro Metal God: Rob Halford, de Judas Priest, que da un breve repaso a lo que significó la aparición de su banda, no sólo a nivel musical sino también estético. El Heavy Metal se convierte en movimiento, rompe lazos con el Blues y se viste de negro. Y con Judas Priest se cierra este tercer capítulo dedicado a los primeros años del Heavy Metal en Inglaterra y se abre lo que para muchos es una de las épocas doradas (si no “la” época dorada) de nuestra música: la New Wave of British Heavy Metal, con Steve Harris como uno de los portavoces, que se ocupa de contarnos cómo fueron los principios de Iron Maiden y de toda la movida, y cómo tuvieron que intentar hacerse lugar entre el absoluto dominio del Punk a finales de los 70.

Es gracioso, para los que pensamos como él, escuchar cómo despotrica de manera muy elegante contra el Punk. Es simpático ver cómo Sam Dunn intenta que Harris le dé algo de crédito a lo que pudo significar el Punk en aquella época, incluso como leve influencia en algunas bandas de la NWOBHM y él se cierra en banda. Bueno, supongo que para mí, todo lo que haga y diga Steve Harris es gracioso, maravilloso y adorable… pero ya se sabe lo que pasa con los fans. Sigamos.

Estamos en 1977, tenemos en pantalla a un miembro de la banda The Damned contándonos su versión de la historia y soltando una perla muy significativa: “Nosotros no sabíamos tocar”, y que conste que lo dice él, no lo decimos ni Steve Harris ni yo. Otros músicos que podemos ver en este episodio son: Dennis Stratton (exguitarrista de Iron Maiden), Brian Tatler (guitarrista de Diamond Head), Biff Byford de Saxon, Jess Cox de Tygers of Pan Tang, Joe Elliot y Phil Collen de Def Leppard, Lars Ulrich de Metallica…

Vemos como un fan entusiasta, DJ de uno de los primeros Clubs exclusivamente de Rock que existieron en el país, une a varias de estas emergentes bandas de Metal y los presenta a las discográficas en Londres. Vemos dónde y cuándo aparece por escrito por primera vez el término New Wave of British Heavy Metal y qué ocurre en el escaso período de dos años.

Existe un antes y un después del lanzamiento del primer disco de Iron Maiden, pero sobre todo, existe un antes y un después de la salida al mercado de The Number of the Beast en 1982, cuando el Heavy Metal británico se hace mainstream. La lista de anécdotas, curiosidades, datos y comentarios de diversos músicos es muy larga. Me apetecería mucho contároslo todo, pero creo que es mejor que busquéis los episodios y los disfrutéis por vosotros mismos.

El Festival de Reading de 1980, el resurgir de la vieja guardia del Hard Rock británico, la explosión a nivel mundial, el salto de Def Leppard a Estados Unidos y muchos otros acontecimientos es lo que vais a encontrar en este cuarto episodio de Metal Evolution. Al final, veréis cómo muchas bandas de la NWOBHM no sobrevivieron a la invasión del Glam Metal estadounidense de los años 80 (de lo que hablaremos en el próximo episodio), salvo contadas excepciones. Según nos cuenta Dunn en los últimos minutos del documental, habría que esperar unos años hasta que una banda, esta vez estadounidense, recogiese el testigo y el legado del Heavy Metal de raíces británicas y volviese a enseñárselo al mundo entero: esa banda es Metallica.

Pero, además de con la conclusión propia del episodio, a mí me gustaría terminar esta entrada con una frase de Scott Ian, guitarrista de Anthrax:

La mano derecha de Steve Harris. Esa es para mí la esencia del Heavy Metal. Steve Harris es Metal”.

¡¡Espero que los disfrutéis tanto como yo lo estoy haciendo!! Os aseguro que una vez los encontréis no podréis ver cada episodio una sola vez. Son apasionantes.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Anecdotario del Rock: El libro

A través de la editorial Bubok llegó a nuestras manos, hace unos meses, la versión en papel de la famosa web Anecdotario del Rock, por nuestra amiga Mª Encina Carballo. Para la ocasión cuenta con la ayuda de Pedro Luís Martínez, además de otros amigos que se han brindado a dedicarle unas palabras en este libro. No os diré quiénes son… y así no os desvelo más de lo necesario.

La que os escribe terminó anoche de leerlo, porque me lo he tomado con calma, porque me ha gustado saborearlo, como esa golosina que tanto gusta y que disfrutas muy muy despacito, para que dure lo máximo posible. Os recomiendo encarecidamente que os hagáis con una copia de Anecdotario del Rock: Las anécdotas y curiosidades más absurdas de la historia del rock, porque es una recopilación de historias que os encantará tener y leer. Un libro que os desvelará las curiosidades más estrambóticas de los músicos que más nos interesan. Mª Encina ha dado el salto al papel, pero no abandona su estilo sencillo y directo al que ya nos tiene acostumbrados.

El libro de esta famosa bloguera, muy activa en las redes sociales Twitter y Facebook, es el típico libro que os gustará tener a mano para futuras re-lecturas y consultas esporádicas. Porque siempre viene bien poder disponer de un “manual de consulta” de las locuras más bestias de nuestros artistas favoritos y poder compartirlas con nuestra gente.

Desde la fascinación que le produjo a James Hetfield de Metallica el probar el jamón de jabugo, hasta la generosidad sin límites de Elvis Presley, pasando por casas encantadas, historias muy calientes sobre groupies, o emotivos sucesos en el que una persona enferma encuentra mejoría gracias a una canción o artista determinados.

Desde los viejos artistas de los 50 hasta los jóvenes músicos de hoy en día, todos tienen cabida, todos tienen algo digno de ser contado: historias absurdas y cómicas, pero también sucesos extraños, a veces tristes, y en ocasiones, incluso violentos. Lo que encontraréis aquí es una fuente incesante de historias nada convencionales y muchas veces, fascinantes.

Contenido Extra: en este enlace nos podéis ver a Evika y a mí, libro en mano.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Megadeth: TH1RT3EN. Review y Vídeo Clip de “Public Enemy no.1″

Dave Mustaine no es supersticioso: TH1RT3EN no sólo es el decimotercer trabajo de la banda, sino que además, contiene trece canciones. De acuerdo que cinco de estas trece canciones son “rescates”, ya porque sean caras B de singles remasterizadas o bien porque ya las hemos oído en algún vídeo juego, pero si la gracia era que tuviese trece temas, tiene trece, ni uno más ni uno menos.

Pero no creáis ahora que MegaDave está falto de inspiración. Dicen las malas lenguas que lo que está es harto de su actual discográfica, de la que piensa que no les promociona como es debido, y por lo tanto, se ha dado prisa por sacar este disco, que para algunos es prematuro. Destacable también la coincidencia (o no) en fechas con lo nuevo de Metallica, ese experimento con Lou Reed llamado Lulu, que salió a la venta sólo un día antes que este TH1RT3EN.

Entrando en materia, es importante recordar que Dave Ellefson regresa con su bajo tras un paréntesis de 10 años fuera de la banda y de aquella pasada época, de la era de Youthanasia, son dos de los temas remasterizados y recuperados para la ocasión: Millenium of the Blind y New World Order, co-escritas por el guitarra Marty Friedman y el batería Nick Menza, y que gusten más o menos, tienen su valor como curiosidad.

El disco tiene un aire más melódico y también algunos solos de guitarra más que sus dos discos anteriores: Endgame y United Abominations. Wrecker y Guns, Drugs & Money son los cortes menos thrash del disco, aunque en ambas Shawn Drover se hace notar tras su batería y de qué manera.

Se dice de forma casi unánime que el mejor disco hasta la fecha de la banda es Rust in Peace, del cual se celebró el pasado año su vigésimo aniversario, como bien sabréis. Y algunos cortes de TH1RT3EN pueden traeros quizá recuerdos de este álbum, como por ejemplo Sudden Death, con riffs que os sabrán a Hangar 18.

Otro tema también muy guitarrero y que sirvió de presentación de este nuevo trabajo es Public Enemy no.1 (de la que hoy mismo han publicado el vídeo clip y que tenéis al final de esta entrada). La rapidez la encontramos en Fast Lane y High Speed Dirt, cuyos títulos nos lo dicen todo. Y otra de las canciones que más han llamado mi atención es Never Dead, con una intro pausada que da lugar a un corte demoledor.

En definitiva, no me ha parecido un mal disco, pero tampoco creo que vaya a ser uno de los históricos de Megadeth. Todavía es pronto para hablar de ventas, y ya veremos si se repiten los buenos resultados de su anterior trabajo: Endgame, de 2009, que entró directamente en el top 10 del Billboard estadounidense. Más éxito que el Lulu de sus compañeros en The Big 4, seguro que tendrá… pero las comparaciones son odiosas, así que lo dejaremos aquí.

Y antes de dejaros con la lista de temas de los que se compone TH1RT3EN, un aviso para navegantes: tras 4 años desde su última edición en 2008, vuelve el Gigantour, el festival con Megadeth como cabezas de cartel a los que acompañan otras bandas elegidas por Mustaine. Este año son Motorhead, Volbeat y Lacuna Coil, que estarán girando juntos por Estados Unidos entre los meses de enero y marzo del próximo año.

1. Sudden death
2. Public Enemy Nº 1
3. Whose Life Is It Anyways
4. We The People
5. Guns, Drugs, & Money
6. Never Dead
7. New World Order
8. Fast Lane
9. Black Swan
10. Wrecker
11. Millennium Of The Blind
12. Deadly Nightshade
13. 13




martes, 18 de octubre de 2011

Mamá, quiero ser artista: Rockeros y Series de Televisión


Hace unos días os comentamos la noticia de la participación de Scott Ian, guitarrista de Anthrax, como uno de los zombies de la serie The Walking Dead. No es la primera vez que sucede, como muchos sabréis. Este no es el primer músico que hace un cameo o interpreta un papel en una serie de televisión, y esperamos que no sea el último. Otros vivieron antes esa experiencia y otros muchos estarían encantados de tener la oportunidad.

De entre los que ya han aparecido en series de televisión, tenemos a los profesionales y a los que se han limitado a meros cameos. Si nos centramos en los primeros, no podemos obviar a dos pesos pesados en estos menesteres: a Henry Rollins y a Steve Van Zandt.

Rollins ha aparecido en más de una película además, pero si nos centramos en las series, lo recordaréis sobre todo por su participación en la segunda temporada de Sons of Anarchy, donde interpretó un papel de villano sensacional.

En cuanto a Steve Van Zandt, guitarrista de la E Street Band de Bruce Springsteen, para muchos es y será siempre Silvio Dante, el consejero del mafioso Tony Soprano en la serie Los Soprano. Además, Van Zandt no se conformó con su trabajo como actor, sino que echó una mano al creador de la serie (David Chase) en la elección de temas para la banda sonora.

Quizá estos dos nombres son los más significativos y los primeros que se nos vienen a la cabeza, no sólo por la calidad de sus interpretaciones, sino por la cantidad de minutos en pantalla. Apariciones más breves han sido las de Zakk Wylde como vendedor de guitarras en Californication o la de Josh Todd de Buckcherry en un capítulo de Bones, por poner dos ejemplos recientes.

Hay muchos más, pero no voy a extenderme en este aspecto ahora, porque lo que a mi realmente me llama la atención es el uso que hacen nuestros rockeros favoritos de las redes sociales (sobre todo de Twitter) a la hora de “tirarle los tejos” a los creadores y a los actores de las series, ya sea para felicitarles por su trabajo, algo totalmente normal y correcto, o ya sea para sugerirles la idea de aparecer en alguno de sus episodios.

Este es el caso de Nikki Sixx, líder y bajista de Mötley Crüe, a quien parece ser que le encantaría tener algo que ver con determinada serie de televisión y así lo manifestó en su cuenta de Twitter, sin tapujos:


“Sons of Anarchy. Tengo que estar en este show. O escribir el tema de cabecera. Es el mejor show de la televisión”.

Más claro, el agua. Y a continuación, os podéis imaginar la cantidad de tweets enviados por los fans de Sixx que también lo son de la serie, sugiriéndole tanto a él como a Kurt Sutter (el creador) posibles papeles que podría interpretar el músico. Veremos si lo consigue y pronto tenemos un cameo estelar, o quién sabe… un pequeño aunque sonado papel como el que está teniendo David Hasselhoff esta temporada.

Cambiando un poco de tercio, aunque sin marcharnos de Sons of Anarchy, un fan entusiasmado se ocupó de informar a Sutter de que M. Shadows, vocalista de Avenged Sevenfold, lució orgulloso una camiseta de SAMCRO. En concreto, fue en el show que la banda ofreció en Saint Louis el pasado 26 de septiembre, dentro del Uproar Tour. Kurt Sutter se encargó de propagar con su retweet la ilusión de este fan:


Ya lo veis, algunos llevan el merchandising y otros publican comentarios que contienen una palabra que cualquier fan de la serie británica Doctor Who detectaría a la legua: Timelords. Es, de nuevo, Scott Ian, de quien podemos decir que ha de ser un seriéfilo profesional, y no sólo por su participación en The Walking Dead, sino por comentarios como este:


“Esta semana ha pasado rápida. De ninguna manera esto han sido 7 días. Creo que los Timelords están jodiéndome de nuevo”.

O maravillándose porque coincide en aeropuertos o en otros lugares, con actores a los que reconoce de sus programas favoritos y sobre los que nos deja perlas de este calibre:


“Acabo de ver a Richard Alpert en el Aeropuerto de Los Ángeles. Sí, ese Richard Alpert. Y sigue sin envejecer. #LOST”.


“Qué bueno. El tío que hace de Bill Compton en True Blood acaba de entrar mientras comíamos”.

Pero no es el único al que le pasan estas cosas…

Quiero cerrar este post, del que confío que podré ofreceros continuidad, ya que Twitter da para mucho, con un tweet de Corey Taylor (Slipknot, Stone Sour) ante el que no pude reprimir una carcajada y además de cómico, me pareció entrañable. Como buen fan que se precie, Taylor no puede evitar “deshacerse” de emoción al coincidir en un aeropuerto con Jared Padalecki, más conocido como Sam Winchester, de la serie Supernatural:


“Acabo de ver a Sam Winchester en el aeropuerto de Denver!! Aquí el Fanboy casi se caga encima!!”.

¡Ah… los fans!. Fans que tienen sus propios fans. Así son algunos de nuestros músicos favoritos.

Por cierto, no es la primera vez que hablo o escribo sobre este asunto. Puedes escuchar mi Slayer Aparte: Series y Música de The TV Slayers en este enlace.

lunes, 3 de octubre de 2011

Descubriendo a... Bustin' Out

Mi amigo Jose, batería de Sons of Meteora, me comentaba no hace mucho que había tenido la oportunidad de ver en una de las eliminatorias del Surface Festival a la banda barcelonesa Bustin’ Out. Sobre todo destacó cuánto le había sorprendido la puesta en escena de la banda, además de la caña que dieron sobre el escenario.

Con motivos de sobra, Gerard, Victor, Carles y Sergi se fueron a casa con una gran recompensa, aunque se quedasen a las puertas de la gran Final del Surface, obteniendo de manos de la Escuela de Sonido SAE un premio especial que consiste en grabar dos días y de manera gratuita en su estudio.

Este mismo sábado, 1 de octubre, tuve la oportunidad de verles por primera vez en la Sala Circus de Cerdanyola del Vallès, teloneando a la banda madrileña Noiah. Y pude comprobar que lo que me habían contado era totalmente cierto.

Bustin’ Out no sólo son unos músicos respetables que demuestran sobre las tablas las horas de trabajo invertidas, sino que además, tienen una puesta en escena muy cuidada, llevando por bandera y sin complejos una contundente estética y actitud heavy-metaleras. Ofrecen un show enérgico, muy divertido, con coros, coreografías… muchos alicientes además de sus temas propios y alguna que otra versión, en concreto en esta ocasión, una de Black Label Society y dos de Metallica, a los que sin duda les deben mucho en calidad de inspiradores.

Los componentes de Bustin’ Out son jóvenes, y su historia por lo tanto, muy reciente. La banda nace en 2009, y tienen un EP de canciones propias titulado Shining Blood, publicado el pasado año, y que grabaron gracias a resultar ganadores de otro concurso, el Big Cast Live, a finales de 2009. Podéis escuchar sus temas en su espacio en Myspace (encontraréis el link al final de esta entrada), pero sobre todo, son un grupo para disfrutar en vivo.

Para los que rondéis por Barcelona en las próximas semanas, os podréis topar con ellos en distintas ocasiones, a destacar la actuación del 29 de octubre en la Sala Estraperlo o su presencia en el Kaiowas Tour, junto a The Eyes y Crisix, en La 2 de la Sala Apolo el próximo 17 de noviembre.

Os recomiendo encarecidamente que prestéis mucha atención a esta transfusión de sangre nueva metalera.

Bustin’ Out en Myspace: http://www.myspace.com/bustinoutspace
Las fotos son de: Bustin’ Out en Facebook.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Verano de 2011: MÚSICA


Lo más importante me lo he dejado para el final. Este ha sido un verano protagonizado fundamentalmente por tres bandas. Estas tres bandas han sonado incesantemente en casa, en el coche, en mis auriculares... incluso para el coche de alquiler que pillamos en Mallorca sólo nos llevamos CDs de estos tres grupos. Cuando no se tiene "canción del verano", suele tenerse "grupos del verano".

Los tres conviven en una lista de reproducción en mi mp3 llamada "Niños" (risas), básicamente porque tienen en común que no son puretas. Hablo de BVB, BMFV y A7X (que estos últimos ya son fijos y están en nómina hace tiempo). Si no has entendido nada, es que tienes más de 30 o es que no te interesa el asunto. O ambas cosas.




BFMV = Bullet For My Valentine


A7X = Avenged Sevenfold



Pero además de dedicar este post a los más reproducidos del verano, quiero escribir aquí sobre la música en directo, que al fin y al cabo, es el objetivo de todo fan: ver a sus artistas en vivo, que para eso hemos venido. Han sido pocos, pero a todo no se puede llegar...

JUNIO

Dos shows pequeños y uno grande. El primero, decepcionante: hablo de The Damned Things. El sonido de Razzmatazz 2 esa tarde fue pésimo, no sé qué dirán los entendidos, pero peor de lo habitual. La ausencia de Scott Ian fue como un jarro de agua fría para los allí congregados. Aunque confiábamos en que esas canciones tan chulas salvarían el bolo, yo por mi parte me quedé bastante igual.

Recuerdo especial: Ninguno.

Sería quizá porque mi cabeza ya estaba en la Sala Bikini bailando al ritmo de Buckcherry. Si a The Damned Things los vi el día 14, el jueves 16 era el GRAN DÍA. Lo conté en Apartamento666, para quien guste. Echando la vista atrás, pondría este concierto de Buckcherry entre los tres mejores de este verano, junto a Slash y a Iron Maiden en el Sonisphere.



Recuerdo especial: A montones. No sólo por la cantidad de conocidos con los que coincidimos y el ambiente festivo en general, sino por bailar y desgañitarme cantando con los temas de una de mis bandas favoritas a la que sólo he podido ver dos veces en directo y la primera de ellas en un show muy cortito dentro del Festival Kobetasonik en 2009. También me hizo especial gracia escuchar la canción Everything en vivo, una de mis preferidas.

Y para cerrar el mes, fuimos el 24 de junio para Madrid para ver a los anteriormente mencionados Avenged Sevenfold (lo contamos aquí a cuatro manos Dani y yo). Siempre tendemos a comparar, y a mi las comparaciones me despistan. Cuando salí de allí, salí pensando que me había gustado más el de Madrid que el que vi en octubre en Barcelona, por la duración, y por el espectáculo. Pero ahora que ha pasado más tiempo, me doy cuenta de que en lo personal guardo mucho mejor recuerdo del de Barcelona. A saber: más cerca del escenario, en pista, mejor sonido y el factor "primera vez". Como no tengo por qué elegir, me quedo con los dos. Me los perdí en aquel fatídico Metalway de 2008 y ya les tenía ganas, así que me doy por satisfecha por haber visto a la banda dos veces en menos de un año.


Recuerdo especial: A Little Piece of Heaven. No la tocaron en Barcelona y me encantó escucharla en directo.

JULIO

El fin de semana del 15 de julio tuvo lugar el Festival Sonisphere en Getafe, Madrid. Aquí tenéis la crónica del primer día, y aquí la del segundo. Yo no vi todas las bandas, ya que fui "a tiro hecho". Mis principales atracciones eran Slash, The Darkness, y Iron Maiden. Vi alguno que otro, pero sin la misma intención, atención, ni devoción.


Recuerdo especial: cuando Slash tocó Civil War. Me emocioné cuando escuché las primeras notas. No lo pude remediar y se me caían los lagrimones a lo loco. Ostras, qué vergüenza. Y lo bien que me lo pasé, con varias cervecitas de más, en el show de Iron Maiden. Ver a Iron Maiden en directo siempre te recuerda por qué amas el Heavy Metal.

Y contra todo pronóstico, el 27 de julio me planté en el Estadi Olímpic a ver a Bon Jovi, a los que no sigo la pista desde hace muchos años ya. Pero sabía que iban a ofrecer un buen montón de clásicos, y además, me salió gratis. Así que para allá que fui y no me arrepiento, aunque critiqué lo incriticable y les maldecí en algún que otro momento, como cuando Jon Bon Jovi se puso a cantar Bed of Roses en castellano, que a mi me pareció la garrulada padre.

Recuerdo especial: el inicio de You Give Love a Bad Name que fue como si me explotase el corazón; el torrente de recuerdos que me asaltaban con muchísimos de esos clásicos, y la sonrisa que se te dibuja en la cara inevitablemente cada vez que ves a Jon Bon Jovi y a Richie Sambora compartir micro.


No ha sido un mal verano. Podría haber sido el verano del Graspop. Nos faltó el canto de un duro. Pero al final no lo fue. En cuanto a calidad, a diversión y a sentimientos de los buenos, ¡no ha estado nada mal!

martes, 12 de julio de 2011

Descubriendo a... Rival Sons


Si hay algo que me encanta es descubrir grupos nuevos de los que me apetezca investigar la bio, ver vídeos, consultar el calendario de su gira para ver si podré verlos en directo en un futuro cercano, etc. Ayer por la tarde descubrí a Rival Sons, y a eso me puse: a escuchar, a ver, a leer... y a escribir. En Apartamento666 he hecho un "Descubriendo a..." sobre ellos, y os recomiendo que le peguéis una leída y que echéis un vistazo y una escuchada a este vídeo:




¡¡Ahora me acabo de acordar de Silvertide, que eran de un rollito similar!!

[Aquí está el enlace al post]

Me encontraba ayer por la tarde perdiendo el tiempo en Facebook, cuando vi que uno de mis contactos compartía un vídeo de Youtube con una actuación en directo de esta banda: Rival Sons. En seguida, el nombre me resultó familiar, y es que Mamen ya nos habló de ellos en su post sobre el Azkena Rock Festival de este año. Acto seguido, vi en Youtube el vídeo clip del tema Pressure and Time y me convencí totalmente de que Rival Sons es un grupo al que hay que prestar atención y seguir de cerca.

Es una banda de Rock and Roll setentero, clásico, con evidentes aires zeppelianos… una banda de Blues Rock, con toques de psicodelia, Soul y Gospel… y creo que ya he puesto suficientes etiquetas por hoy. Debutaron en 2009 con un trabajo que editaron ellos mismos, titulado Before the Fire. En enero de 2011 lanzaron un EP llamado simplemente Rival Sons y ahora (el 21 de junio) han editado un nuevo disco que se titula Pressure and Time, ambos con el sello Earache. Por lo que leo, han obtenido muy buenas críticas de la prensa especializada y por lo poco que llevo escuchado e investigado, no me extraña en absoluto.

Escuchando sus canciones destaco en primer lugar esa voz versátil y hábil en diferentes registros del carismático frontman Jay Buchanan. El resto de miembros del grupo no se quedan atrás y son el acompañamiento perfecto. Scott Holiday (guitarra), Robin Everheart (bajo) y Miley (batería) completan el cuarteto de Los Ángeles y no os dejarán indiferentes sus filigranas y experimentos varios, que dotan a los temas de una atmósfera única.



Encontrarles parecido con bandas clásicas es muy fácil, porque tanto en cuestión de sonido como de estética son tan “seventies”, que es algo inevitable y que sale solo. Estoy segura de que si mi padre los viese o los escuchase, comentaría que todo está inventado y que estos Rival Sons suenan como tal y cual grupo de su juventud.

En directo parece ser que no decepcionan, aunque he encontrado diversidad de opiniones, sobre todo al respecto de su reciente actuación en el Azkena. Creo que lo mejor en estos casos es juzgar por una misma y esperar a que pronto nos vuelvan a visitar. De momento, se encuentran acompañando a Judas Priest de gira por el Reino Unido y dejándose caer por algún que otro festival, como por ejemplo el Sonisphere (aunque no el español).

Podéis “catar” sus temas en su web oficial, en su Myspace y también en su página en Facebook; podéis seguirles en Twitter y verles en su canal de Youtube. Vamos, que Rival Sons son una banda muy 2.0, pero con un sonido y una imagen que nos transportan a los años 70 del siglo pasado.


martes, 28 de junio de 2011

Avenged Sevenfold en Madrid

La decisión final de ir a Madrid el 24 de junio a ver el show de Avenged Sevenfold fue fruto de un cúmulo de circunstancias. La verdad es que fue curioso y un poco rocambolesco, cómo al final, nos dio por ahí.

Hacer planes sirve de poco, sobre todo esos planes que se hacen con meses de antelación y sin comprometerse a nada. Azkena, Graspop, Sonisphere... el concierto de Disturbed con Sevendust. Disturbed no, Sevendust sí. Sevendust con Avenged. Sevendust no... En fin, que aburrirnos, no nos hemos aburrido.

Al final, se decide que será Sonisphere en julio y escapada a Madrid en junio con un grupo de amigos para ver a Avenged Sevenfold (y Sevendust, aunque cancelaron cuando faltaba poco para el show). Dani, Valentina, Noa, Eva y Jose, más una servidora y consorte. Los siete magníficos. De esos siete, dos se cayeron del cartel, y Noa y Eva se quedaron en tierra.

Como siempre que te desplazas para ver a un grupo, no todo se reduce al concierto, sobre todo si lo haces con amigos. Pero para saber qué tal estuvo el show, os recomiendo que leáis la crónica que humildemente y a cuatro manos, hemos escrito Dani (Freakscity) y yo para compartir la experiencia.

Si tuviese que comparar este con aquel del pasado mes de octubre en Barcelona, diría que gana el concierto de Madrid. En Barcelona estuvimos en pista, más cerca del escenario, la acústica del local era mucho mejor, y era la primera vez. En esta ocasión, el espectáculo de luces, pirotecnia y escenario fue más completo y un espectáculo añadido, la banda estuvo más comunicativa con el público y la duración del show más larga que la vez anterior, con lo que el setlist fue más satisfactorio.

[Aquí tenéis la crónica del concierto a cuatro manos.]




Viernes, 24 de junio. El paso de los californianos Avenged Sevenfold por tierras madrileñas tuvo mucho de destacable, y para algunos, también de memorable. La primera cuestión a destacar es la devoción de sus fans, que no dudaron en acampar un par de noches antes del concierto a las puertas de Vistalegre, para poder disfrutar de su banda favorita desde la primera fila.

La cola para acceder al lugar era ridículamente larga y retorcida, las entradas de pista estaban agotadas (que conste, eso sí, que ya fuera por las medidas de seguridad o porque la gente no tenía problema con estar apretada, desde la grada no parecía que el suelo estuviera a su máxima capacidad) y la grada prácticamente estaba completa: un gran ambiente para recibir a un grupo que sin duda demostró que puede tener un estupendo directo.

El público que esperaba paciente, o impaciente, a las puertas del recinto era fundamentalmente joven. Sangre nueva, la promesa de que un tanto por ciento de esos chavales darán longevidad al Metal. Porque, aunque muchos lo pongan en duda, Avenged Sevenfold son una banda de Metal… y si no, que se lo pregunten a M. Shadows, el vocalista, cuya camiseta de Pantera fue toda una declaración de principios. Cuánta admiración hacia Phil Anselmo se adivina por sus gestos… Y esto no es una crítica, sino todo lo contrario. Todos tenemos nuestros ídolos.

Echamos de menos a Sevendust, quienes cancelaron esta parte de su gira europea de manera repentina, y aproximadamente a las diez y cuarto, Avenged Sevenfold aparecían en escena. El sonido empezó no del todo bien calibrado, con la voz de Shadows algo por debajo de lo que debía pero, teniendo en cuenta que un recinto como Vistalegre es bueno para todo y para nada (plaza de toros, estadio de baloncesto y sala de conciertos son cosas muy diferentes y la acústica, en gran parte debido a la arquitectura y materiales del techo, no es la mejor posible, por decirlo de algún modo), al final todo terminó encajando para que el sonido fuera más que aceptable y consiguiera pasar desapercibido ante un grupo que lo dio todo durante más de hora y media, interactuó con el público y nos dejo una colección de canciones excelente.

Arrancaron con Nightmare, por supuesto, y le siguieron Critical Acclaim, Welcome to the Family, Almost Easy, y después empezaron un paseo por el más allá con Buried Alive, So Far Away, Afterlife, God Hates Us y A Little Piece of Heaven, tema clásico del grupo que no todos los públicos tienen el gusto de disfrutar, a pesar de lo participativo de la canción. Después tuvimos la gran Bat Country, que siempre anima al público, antes de los bises. Para el primero tocaron Unholy Confessions (momento de mayor abuso del tema del circle pit, al que la muchachada se dedicó con ganas) y en el segundo Save Me.

Quizá aquí esté otra de nuestras principales quejas, ya que Save Me es un gran tema, realmente bueno, pero no es uno con el que terminar un concierto: es largo, con muchos cambios de ritmo y no mucha capacidad de levantar el ánimo del personal. Puede que lo más inteligente hubiera sido cambiar los bises de orden y terminar con el ánimo del respetable en todo lo alto.

A pesar de esto, el público no dejó de corear ni una sola canción, conocían las letras de la primera a la última. Y es que, si antes hablábamos de lo que fue destacable y de lo que fue memorable, la interactuación del público con la banda y viceversa, fue memorable. Avenged Sevenfold no se caracterizan por ser demasiado cálidos con la audiencia en sus directos, a excepción de Shadows que lleva habitualmente sobre sus hombros el peso de la performance, pero en esta ocasión, algo cambió. El resto de miembros (Synyster Gates, Johnny Christ, Zacky Vengeance y el recién llegado Arin Ilejay a las baquetas) tampoco se quedaron impasibles y montones de púas de guitarra llovieron para deleite de las primeras filas. 
Indudablemente, quedarse frío ante un público como el que tuvieron en Madrid es imposible.

Fue gran concierto de los chicos de Orange County, con muy buenos momentos. Para los que los vimos en octubre en Barcelona, y dispuestos a comparar, gana la cita madrileña. Nos dejaron un buen sabor de boca y se nos hizo corto, lo cual siempre es una buena señal, sobre todo cuando el concierto sobre pasa la hora y media de duración. No os los perdáis si tenéis la oportunidad. Gran setlist, mucha actitud, y una muy variada audiencia entusiasta. Una gran fiesta.

Por: Dani y Vanessa.
Foto: Fuente.

[Y aquí un vídeo del show (no es nuestro).]