No falla: cada vez que me pongo un episodio de Carnivale caigo fulminada. Es una serie tan oscura, lenta y complicada que puede conmigo. Hace ya un tiempecito que terminé con la primera temporada, hacia finales de febrero concretamente, y no se me antojó fácil de seguir. No digo que no sea una buena serie, seguro que lo es, pero no engancha. Y el engancharme es fundamental. Lo de dormirme viéndola ya me ocurría entonces, pero por lo menos no me daba tanta pereza ponerme a verla. Demasiadas series en lista de espera, demasiadas series siguiendo, como para 'obligarme' a ver algo que no me apetece. Creo que no es un adiós, me parece que es un hasta luego. De momento, ni la borro ni la descarto, pero la aparco.
El tener que guardar reposo y el no tener ganas de nada es una buena manera de ponerse al día con las series que una tiene pendientes. Aunque reconozco que estos dos días no he estado muy en forma ni siquiera para decidir qué ver. Lo que he visto ha sido más por inercia que por otra cosa, y esto es de momento lo que está dando de sí esta baja por gastroenteritis:
Además de terminar con Dirty Sexy Money (o eso creo, porque ahora ya me corroen las dudas sobre si hay más capítulos después del 13) y con Flight of the Conchords, tal y como comenté en mi anterior entrada, me he puesto al día con Gossip Girl. Los dos capítulos que tenía por ver eran el 19: 'The Grandfather' y el 20, calentito y recién salido del 'horno': 'Remains of the J'. Gossip Girl es una serie que ha empezado a cansarme. Tanto baile de parejas, tanto cambio de novio, me está empezando a marear, y la inverosimilitud de sus situaciones está llegando a lo absurdo. No me cabe en la cabeza que chicos con 18 años tengan unos pasados de fiestas, amantes, viajes e incluso criminalidad tan extensos. Viendo el capítulo 20, en muchos momentos, he sentido algo de vergüenza ajena.
Tres episodios quedan para liquidar esta segunda temporada de Gossip Girl, muy inferior a la primera en cuanto a argumento y entretenimiento. Y otra serie de las que estoy viendo y que también llega pronto a su fin es United States of Tara. Hace poco escribí sobre el tobogán de sensaciones que me estaba provocando esta serie. Y a medida que se acerca al final, esta sensación se hace más fuerte. Estos días he visto tres capítulos casi seguidos y si bien ya estamos todos convencidos de que United States of Tara es un drama, ahora mi impresión es que es una serie que quiere angustiar al espectador. Por lo menos, en mí está consiguiendo este efecto, y es que creo que Tara empeora, que sus alters se hacen más fuertes en incontrolables y que Max, su marido, está cada vez más hundido o desesperado por ello. Veremos en estos dos episodios que faltan para la season finale, qué solucionan o qué dejan pendiente para una posible segunda temporada de la que aún no tengo noticia.
Hablando de segundas temporadas, he retomado Carnivale. Vi la primera entera, y me pareció una serie de lo más inquietante. A mi parece, es una serie para dejarse llevar, para no estar todo el rato intentando averiguar qué diantres ocurre, porque no se consigue. A diez capítulos del final de la serie, y habiendo leído todo lo que he leído al respecto (y sin tragarme ni un solo spoiler) creo que es una serie que no tendrá final y cuya gracia reside en disfrutar del viaje, sin preocuparse del destino. Pero esto ya lo comprobaré cuando llegue...
También han sido unos días de descubrimientos: por fin tuve ese rato de calma (en este caso forzosa) que necesitaba para ver Kings. Una gran serie, por lo menos así lo parece por sus tres primeros capítulos, el primero de ellos doble, con una historia basada en el mito de David y Goliath del Antiguo Testamento. Corre mucha información por multitud de blogs y webs especializadas sobre esta serie, sobre su argumento, y también sobre que es una gran producción en la que se han gastado un buen dinero. Estoy esperando los subtítulos del cuarto capítulo, 'First Night', para poder valorar algo más de la serie, pero en principio, y si la audiencia o permite, creo que podría darnos muy buenos ratos.
Un rato divertido, sin más, es lo que pasé ayer viendo el Dr.Horrible's Sing Along Blog, con Neil Patrick Harris y Nathan Fillion, en sus papeles de Dr. Horrible y Captain Hammer. No es ni mucho menos para tirar cohetes , es una chorrada como un templo, es una frikada de altos vuelos... pero como hay tanto Whedonista acérrimo por la blogosfera y por 'Twitterland', una termina catando productos a los que jamás se acercaría por hacer caso a recomendaciones hechas con todo el cariño de los fans. Y realmente, es curioso, es divertido y es muy gracioso verles cantar. Afortunadamente son sólo 3 bloques de unos 14 minutos cada uno que no te dan tiempo de arrepentirte de tu decisión. Una ida de la olla como otra cualquiera, una rareza que hay que ver para saber de lo que tanto se habla y se ha hablado.
Y para muestra, un botón: a continuación, el primer episodio vía Youtube:
Anoche me quedé sola en casa y mi plan no podía ser otro que sofá y series. Como siempre, el sueño me venció antes de lo que me hubiese gustado, y luego me desvelé y quise levantarme a seguir... pero lo encontré demasiado heavy... Así que no dio tanto de sí la noche como yo esperaba:
Flight of the Conchords 2x05 'Unnatural Love': Otro fantástico capítulo lleno a rebosar de 'australianofobia', con un par de canciones muy pegadizas y en resumen, 25 minutos de risas. Se ha convertido en una de mis series favoritas y lo único que me duele es tener que esperar semana a semana para verla.
Carnivale 1x10 - 1x11: Aunque mi intención era terminar la primera temporada, no pude mantener los ojos abiertos a partir de la mitad del último capítulo (que pienso liquidar esta mañana antes de marcharme al gimnasio). Aunque es una buena serie, no es una serie ligera y cuando el cansancio aparece, es difícil seguirle el ritmo. Por no hablar de que cada capítulo es prácticamente de una hora de duración.
Y esta noche, la cena con los Twitteros-Bloggers-Seriéfilos de la cual ya os ha hablado Missmole. Mañana, si no hay inconvenientes: la crónica del evento.
Carnivale no es una serie fácil. Carnivale no es una serie ligera, para pasar el rato. Con Carnivale me encuentro muy perdida, ya que no sé a dónde me va a llevar, ni qué relación tienen algunas historias entre sí. La empecé a ver por todo lo bueno que leí sobre ella, por todo lo que se dice en cuanto a la obra maestra que es, y porque dicen, es la mejor serie que ha tenido la HBO en sus manos.
De momento, no estoy de acuerdo con que sea la mejor serie de la HBO. Y podría enumerar dos o tres que la superan, al menos, para mi gusto. Pero está claro que no se puede juzgar una serie, y menos una de la complejidad de Carnivale, habiendo visto menos de la mitad de una temporada. Cuando la haya visto al completo, que no será pronto, podré valorar si me ha parecido la mejor, la peor, o del montón.
Los episodios son largos (de más de 40 minutos) y muy densos. Los personajes, más raros imposible. La historia, todavía no sé de qué va. Pero es una serie que ha captado mi atención precisamente por eso: quiero saber cuál es realmente la historia y a dónde se dirige. Al no ser una serie ligera, me cuesta un poco más encontrarle su momento, pero eso no quiere decir que no se me haya metido en la cabeza y que, de vez en cuando, me sorprenda pensando en ella y preguntándome qué pasará.