¡¡El gran día había llegado!! Más descansados que el anterior, subimos a Kobetamendi
impacientes por ver a Buckcherry. Sí, hablo en plural, aunque la que estaba rabiosa de impaciencia era más yo que nadie. Allí nos encontramos con
mi amiga Marina quien, junto con unas amigas, tenía preparadas
unas bragas de cuello alto dedicadas: para Buckcherry, para Mötley Crüe y creo que otras para In Flames.
Me apunté a la firma de las bragas... pero no adelantemos acontecimientos. Primero, vimos algo del show de
Lauren Harris,
hija del líder y bajista de Iron Maiden, Steve Harris. Los amigos de Marina me dijeron que ellos la llaman Hannah Montana, y me pareció gracioso. Pero yo por respeto al padre de la criatura no diré nada...

A diferencia del primer día, el sol brillaba y calentaba con ganas. Protección solar y a prepararnos para
Buckcherry. Me lo pasé en grande,
Josh Todd cantó de coña, y lo único malo fue que se me hizo excesivamente corto. Tired of you, Rescue Me, Crazy Bitch, Lit Up, Broken Glass... Bueno,
impresionante. Corto, pero genial. Y me reí de lo lindo... y aquí llegan las bragas de Marina.



Resulta que su intención era lanzarlas al escenario, pero no llegaba. Los de seguridad no querían colaborar, así que ella se arriesgó y
las bragas quedaron posadas en la cámara encargada de inmortalizar el show, como podéis comprobar en la siguiente foto. Me reí de lo lindo. Qué gran momento. Y muy grande también cuando gran parte de los asistentes, le gritaban al guitarrista que cogiese las bragas... El hombre ni enterarse, claro.

Curiosidad: allá en lo alto... viendo el show de Buckcherry desde las alturas, se podía ver a S
cott Ian de Anthrax junto a su pareja, la hija de Meat Loaf, Pearl Aday. La prensa rosa llega al heavy metal.
Madera de paparazzi
Después de Buckcherry, en el otro escenario tocaban
Dragonforce... no interesaba. Seguidamente,
Papa Roach. Tampoco es que me maten, pero se soportan bien y el tipo es muy simpático.
Dan un buen show, muy a la americana.
En uno de los laterales del escenario, además, Josh Todd, cantante de Buckcherry disfrutando del concierto. Y lo pillé también:
Madera de paparazzi 2Ver a
Anthrax siendo un fan de la banda debe de ser genial. Ver Anthrax sin serlo, pero gustándote lo que hacen, está muy bien también. Pero
ver a Anthrax sin ser fan y a pleno sol, está un poco menos bien. Así que durante un rato disfrutamos del show de cerca y durante la segunda mitad, desde una pequeña subidita con sombra que quedaba a un lateral del escenario y desde donde veíamos a la peña rustirse.


Con el fresco de las ocho y pico de la tarde tenían que llegar
Thin Lizzy, pero no tocaron. En su lugar Lizzy Borden, de los que no puedo decir nada porque no nos acercamos.
La puntualidad fue otro de los factores por los que hay que felicitar a la organización.
In Flames muy bien. La gente disfrutando a lo loco, bastante desfasada, pero en general muy bien.
Un vocalista muy simpático, que interactuó mucho con el público, incluso tomando prestada la cámara de un chico de primera fila para fotografiarse a él mismo y a algún miembro más de la banda. Un detalle muy majo. Además también consultó al público haciéndonos votar sobre si queríamos escuchar un tema u otro. Yo, me abstuve.

Sé que hay fans de
Dream Theater leyendo este blog. Lo siento, pero a mí me parecen
aburridos hasta la muerte. Ni nos acercamos al otro escenario, preferimos quedarnos vagando por allí, comiendo algo y bebiendo,
mientras veíamos cómo se montaba el escenario para el gran momento de la noche y, para mí, del festival: la actuación de Mötley Crüe.
Yo no puedo ser objetiva. Viendo a
Tommy Lee detrás del telón, preparado para empezar, yo no sabía si reir o llorar. Y cuando comenzaron con toda la potencia de
Kickstart my Heart... realmente mi corazón iba a explotar. Si fuese objetiva, diría que algo peor que otras veces, y diría que Tommy Lee se pasa de notas, que da asco el rollo raperillo que lleva, siendo una figura del Hard Rock como es, y me quejaría de que no pusiesen el show en las pantallas gigantes, dejando a dos velas a los que estaban lejos... Pero como he dicho: yo no soy objetiva.


¡¡FUE ALUCINANTE!
Kickstart my Heart, Wild Side (mi canción favorita de Mötley Crüe), Shout at the Devil... ¿Quién supera un comienzo así? ¿Cómo se supera esto? No se puede. Y además:
Vince Neil cantando estupendamente, en muy buena forma, parece que ha perdido bastante peso. En un lateral del escenario,
una rubia muy parecida a Pamela Anderson. Dicen que ha vuelto con Tommy Lee... la gente se preguntaba si sería ella o si sería una de tantas clones... De nuevo, la prensa rosa llega al mundo del rock.
Del nuevo disco: Saints of Los Angeles, canción con la que han conseguido una nominación al Grammy, y Motherfucker of the Year. El resto: clásicos, cancionzacas de las de toda la vida. A un volumen, por cierto, terriblemente alto, prácticamente insoportable para los que estábamos en primera fila. A mitad del show me alejé muy a mi pesar (y eso que me curré unos tapones rudimentarios con kleenex), pero es que me iba a explotar el cerebro, y como ya me había explotado el corazón, no era plan.



En definitiva,
una experiencia tan emocionante que, diga lo que diga, me voy a quedar corta. Aunque de las tres veces que los he visto en vivo, esta no fuese la mejor...
Lo mejor del festi, pues:
Mötley Crüe, seguidos de
Buckcherry y el tercer puesto queda para
Journey y para In Flames, a repartir.
El cartel no era ninguna maravilla, estamos de acuerdo, y la colocación de los grupos un poco rara: ¿no podrían haber puesto a Buckcherry más cerca de Mötley Crüe? Por afinidad tendría que haber sido así. Pero pese a esto, yo me lo pasé en grande.
Y en tres semanas... el SONISPHERE.