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domingo, 30 de mayo de 2010

Exámenes Finales 2010 (2a parte) - Mercy, Modern Family y The Mentalist

Sigo con las season finales, pero sigo sin hablar de la final de Lost. Todavía no sé si lo haré. Tengo un borrador por ahí con cuatro ideas... pero con una serie de tal magnitud, siempre te queda el miedo de quedarte corto. Han sido unos 5 años de relación que no pueden resumirse en un post.

Pero dejando Lost a parte, al menos de momento, sigo repasando los finales de temporada que he visto en los últimos días, porque ha habido de todo.

SI NO LLEVAS ESTAS SERIES A RITMO USA, NO SIGAS LEYENDO, PUES ENCONTARÁS: ¡¡SPOILERS!!


Mercy. No es una serie para tirar cohetes. Pero a mí me ha gustado más que lo que me está gustando últimamente Anatomía de Grey. Será que AdG está ya tan desgastada, sobada, y de vuelta de todo, que esto ha sido un poco de aire fresco. Es inevitable comparar Mercy con Grey's, y así lo hemos hecho todos. El mejor personaje para mi gusto: Chloe Payne. El peor: Veronica. El personaje que en lugar de haber evolucionado ha involucionado: Chris Sands (James Tupper).

Y mi veredicto sobre el final de la temporada, y de la serie: no podéis cancelar una serie con ese episodio final. Cliffhanger no, lo siguiente. Así que mejor olvidarla, porque si no, te haces mala sangre pensando que para cancelarla así, mejor dejas un final más descafeinado y no tan potente. Estoy enfadada.


Modern Family. Pues ni fu ni fa. Le di un verde en el Semáforo grupal de The TV Slayers hace poco y lo mantengo, porque tiene unos personajes fantásticos. Luego las historias que nos cuentan no son ninguna maravilla, pero: ¿quién lo pide?

Es una comedia familiar, para pasar unos 20 minutos relajado y con una discreta sonrisa en los labios. Para tramas más interesantes ya tenemos otras series, y para risas a carcajadas tengo The Office, Community y Qué Vida Más Triste. Volviendo a Modern Family... hay algo que me asusta: soy bastante Claire. En la próxima temporada veré si me reafirmo en esta idea.


The Mentalist. "¿No te aburre esta serie? ¿No te cabrea que no salga Red John? ¿No te parece que es siempre lo mismo?". Estas son algunas de las preguntas que me han hecho, varias veces, a lo largo de la temporada. La respuesta para las tres es la misma: No. No me aburre, ni echo de menos a Red John, ni se me hace repetitiva, porque tengo claro que estoy viendo una serie procedimental con un personaje central al que adoro. Patrick Jane me fascina, y me da igual que el asesinato se haya cometido en un concurso de chefs o que se rescate la trama de Red John.

Esta segunda temporada ha tenido momentos que me han parecido especialmente interesantes, ha habido baile de personajes, han ocurrido cosas nuevas y diferentes entre los secundarios... pero sobretodo, está Patrick Jane. En el final de temporada, como todo el mundo esperaba, Red John ha vuelto a aparecer, y el episodio final me dejó más que satisfecha.

Cuando ponen a Patrick Jane en situaciones tensas, cuando vemos su otra cara, cuando pierde la compostura... me encanta. Pero como he dicho, Patrick Jane me encanta en cada capítulo, así que no faltaré a la cita con él y el resto del equipo del CBI en la próxima temporada.

domingo, 21 de marzo de 2010

Mercy: Palos con gusto...

Palos con gusto no duelen. Pero es que Mercy puede llegar a ser muy dura cuando se lo propone. Es algo que me ha sorprendido de la serie. No digo que Anatomía de Grey no sea dura en algunos momentos, pero creo que está más edulcorada y más atontada que Mercy.

El trío protagonista no tiene nada que ver con las bobas neuróticas del Seattle Grace Hospital. Las enfermeras del Mercy: Veronica Flanagan Callahan, Sonia Jiménez y Chloe Payne son tres tías duras, potentes, enérgicas, inteligentes y que caen bien. Incluso la jovencita Chloe (a quien da vida la que fue hermana de Buffy y malísima en Gossip Girl, Michelle Trachtenberg) es la más divertida del grupo, con un humor ácido que en ocasiones puede teñirse de negro antes de que puedas pestañear.

Varios capítulos tienen momentos impactantes: recuerdo la aparición de Michael Imperiolli (Christopher Moltisanti en Los Soprano), con una mano implantada que pertenecía a un abusador de menores; también recuerdo al enfermo que se despierta de un coma de 10 años y sentado en un parque, se da cuenta de lo que le falta al skyline de Manhattan; recuerdo a la que fue hija del Presidente Bartlet, Zoe en El Ala Oeste (Elisabeth Moss) luchando contra la leucemia, siendo madre sola de dos críos pequeños, y recuerdo muchos más casos que en ocasiones pueden ser en exceso dramáticos, pero que se tratan con mucha delicadeza desde mi punto de vista.
No voy a inventarme excusas ni a andarme con rodeos. ¿Por qué he empezado a ver Mercy? Por James Tupper. Me pareció tan terriblemente guapo en Men in Trees que me quedé con ganas de ver más cosas del actor. En Mercy ha ganado un poco de peso... Según Pere (Crítico en Serie), se ha comido a Anne Heche. Pero sigue estando guapísimo y los momentos, no tremendamente numerosos, en los que aparece, son un regalo para los ojos.

Pero esta es la razón por la que empecé a ver la serie. De hecho, sólo descargué los dos primeros capítulos, con la intención de no ir más allá, porque había leído que Mercy era floja, que era de segunda división, que era una copia burda de Grey's... también tenía otras opiniones favorables, pero eran minoría. Una vez empecé, James Tupper sigue ahí, pero no es la principal razón para seguir con la serie. Me ha sorprendido gratamente, sus tres protagonistas me gustan, los secundarios hacen su función a la perfección y también caen simpáticos, y los 40 minutos de sus episodios pasan en un suspiro.