martes, 28 de junio de 2011

Avenged Sevenfold en Madrid

La decisión final de ir a Madrid el 24 de junio a ver el show de Avenged Sevenfold fue fruto de un cúmulo de circunstancias. La verdad es que fue curioso y un poco rocambolesco, cómo al final, nos dio por ahí.

Hacer planes sirve de poco, sobre todo esos planes que se hacen con meses de antelación y sin comprometerse a nada. Azkena, Graspop, Sonisphere... el concierto de Disturbed con Sevendust. Disturbed no, Sevendust sí. Sevendust con Avenged. Sevendust no... En fin, que aburrirnos, no nos hemos aburrido.

Al final, se decide que será Sonisphere en julio y escapada a Madrid en junio con un grupo de amigos para ver a Avenged Sevenfold (y Sevendust, aunque cancelaron cuando faltaba poco para el show). Dani, Valentina, Noa, Eva y Jose, más una servidora y consorte. Los siete magníficos. De esos siete, dos se cayeron del cartel, y Noa y Eva se quedaron en tierra.

Como siempre que te desplazas para ver a un grupo, no todo se reduce al concierto, sobre todo si lo haces con amigos. Pero para saber qué tal estuvo el show, os recomiendo que leáis la crónica que humildemente y a cuatro manos, hemos escrito Dani (Freakscity) y yo para compartir la experiencia.

Si tuviese que comparar este con aquel del pasado mes de octubre en Barcelona, diría que gana el concierto de Madrid. En Barcelona estuvimos en pista, más cerca del escenario, la acústica del local era mucho mejor, y era la primera vez. En esta ocasión, el espectáculo de luces, pirotecnia y escenario fue más completo y un espectáculo añadido, la banda estuvo más comunicativa con el público y la duración del show más larga que la vez anterior, con lo que el setlist fue más satisfactorio.

[Aquí tenéis la crónica del concierto a cuatro manos.]




Viernes, 24 de junio. El paso de los californianos Avenged Sevenfold por tierras madrileñas tuvo mucho de destacable, y para algunos, también de memorable. La primera cuestión a destacar es la devoción de sus fans, que no dudaron en acampar un par de noches antes del concierto a las puertas de Vistalegre, para poder disfrutar de su banda favorita desde la primera fila.

La cola para acceder al lugar era ridículamente larga y retorcida, las entradas de pista estaban agotadas (que conste, eso sí, que ya fuera por las medidas de seguridad o porque la gente no tenía problema con estar apretada, desde la grada no parecía que el suelo estuviera a su máxima capacidad) y la grada prácticamente estaba completa: un gran ambiente para recibir a un grupo que sin duda demostró que puede tener un estupendo directo.

El público que esperaba paciente, o impaciente, a las puertas del recinto era fundamentalmente joven. Sangre nueva, la promesa de que un tanto por ciento de esos chavales darán longevidad al Metal. Porque, aunque muchos lo pongan en duda, Avenged Sevenfold son una banda de Metal… y si no, que se lo pregunten a M. Shadows, el vocalista, cuya camiseta de Pantera fue toda una declaración de principios. Cuánta admiración hacia Phil Anselmo se adivina por sus gestos… Y esto no es una crítica, sino todo lo contrario. Todos tenemos nuestros ídolos.

Echamos de menos a Sevendust, quienes cancelaron esta parte de su gira europea de manera repentina, y aproximadamente a las diez y cuarto, Avenged Sevenfold aparecían en escena. El sonido empezó no del todo bien calibrado, con la voz de Shadows algo por debajo de lo que debía pero, teniendo en cuenta que un recinto como Vistalegre es bueno para todo y para nada (plaza de toros, estadio de baloncesto y sala de conciertos son cosas muy diferentes y la acústica, en gran parte debido a la arquitectura y materiales del techo, no es la mejor posible, por decirlo de algún modo), al final todo terminó encajando para que el sonido fuera más que aceptable y consiguiera pasar desapercibido ante un grupo que lo dio todo durante más de hora y media, interactuó con el público y nos dejo una colección de canciones excelente.

Arrancaron con Nightmare, por supuesto, y le siguieron Critical Acclaim, Welcome to the Family, Almost Easy, y después empezaron un paseo por el más allá con Buried Alive, So Far Away, Afterlife, God Hates Us y A Little Piece of Heaven, tema clásico del grupo que no todos los públicos tienen el gusto de disfrutar, a pesar de lo participativo de la canción. Después tuvimos la gran Bat Country, que siempre anima al público, antes de los bises. Para el primero tocaron Unholy Confessions (momento de mayor abuso del tema del circle pit, al que la muchachada se dedicó con ganas) y en el segundo Save Me.

Quizá aquí esté otra de nuestras principales quejas, ya que Save Me es un gran tema, realmente bueno, pero no es uno con el que terminar un concierto: es largo, con muchos cambios de ritmo y no mucha capacidad de levantar el ánimo del personal. Puede que lo más inteligente hubiera sido cambiar los bises de orden y terminar con el ánimo del respetable en todo lo alto.

A pesar de esto, el público no dejó de corear ni una sola canción, conocían las letras de la primera a la última. Y es que, si antes hablábamos de lo que fue destacable y de lo que fue memorable, la interactuación del público con la banda y viceversa, fue memorable. Avenged Sevenfold no se caracterizan por ser demasiado cálidos con la audiencia en sus directos, a excepción de Shadows que lleva habitualmente sobre sus hombros el peso de la performance, pero en esta ocasión, algo cambió. El resto de miembros (Synyster Gates, Johnny Christ, Zacky Vengeance y el recién llegado Arin Ilejay a las baquetas) tampoco se quedaron impasibles y montones de púas de guitarra llovieron para deleite de las primeras filas. 
Indudablemente, quedarse frío ante un público como el que tuvieron en Madrid es imposible.

Fue gran concierto de los chicos de Orange County, con muy buenos momentos. Para los que los vimos en octubre en Barcelona, y dispuestos a comparar, gana la cita madrileña. Nos dejaron un buen sabor de boca y se nos hizo corto, lo cual siempre es una buena señal, sobre todo cuando el concierto sobre pasa la hora y media de duración. No os los perdáis si tenéis la oportunidad. Gran setlist, mucha actitud, y una muy variada audiencia entusiasta. Una gran fiesta.

Por: Dani y Vanessa.
Foto: Fuente.

[Y aquí un vídeo del show (no es nuestro).]

3 comentarios:

Yota dijo...

El Palaci de los Deportes para ser un recinto nuevo construido y pensado para dar conciertos falla bastante, en barna fue en el sant jordi? pues ni punto de comparación...

Sobre el grupo. Los vi la primera vez que vinieron a España en Merida hace tres años y me gustaron. Mucho actitud.

Vanessa dijo...

En Madrid tocaron en Vistalegre, en Barcelona en el St. Jordi Club.
La gira esa en la que tú los vistes con Maiden en Mérida, yo me quedé con las ganas. Fue el año de aquel Metalway... bueno, recuerdo que el sábado tocaban Iron Maiden, Avantasia y Avenged Sevenfold. Iba yo ilusionada a más no poder y cuando entramos en Zaragoza: Pum, cancelado por el temporal!!!
Un chasco.
Yo sigo al grupo desde el City of Evil, aunque no es mi disco favorito (a pesar de tener canciones muy buenas), sobre todo me gusta el último: Nightmare, seguido del anterior, el blanco, que también me parece un discazo. Y sí, actitud tienen para dar y regalar.

:)

Yota dijo...

jajaja, no he dao ni una una XD