viernes, 16 de enero de 2009

El cuento número trece, Diane Setterfield

Cuando terminé de leer El Ejército Perdido de Valerio Massimo Manfredi, creí que era un buen momento para distraerme y cambiar la materia histórica por otra temática, para pasar a leer una novela que no fuese histórica. Tengo pendiente en mi estantería Oliver Twist de Dickens (al que aún no he tenido el placer de leer) y alguno de Isabel Allende (Allende últimamente me da mucha pereza), pero me llegó un vale con puntos Fnac y no pude vencer a la tentación: vi en una cabecera 'El Cuento Número Trece' de Diane Setterfield, y como ya hacía un tiempo que le había echado el ojo, leí de nuevo la contraportada para corroborar mis ganas y me lo llevé.

No tenía duda de que me iba a gustar, por lo que había leído en la sinopsis, que habla de una joven mujer, hija de librero, amante de los libros, a la cual se le encarga la biografía de Vida Winter, una anciana escritora viva que tiene un pasado, para decirlo de manera suave: interesante. Margaret Lea, la joven biógrafa, quien también guarda un secreto, se encontrará con un entramado de misterios e intrigas que irá desgranando a la vez que el lector los va descubriendo. De ahí que el nivel de adicción que tiene esta novela sea máximo.

Además, en esta novela, Diane Setterfield escribe mucho sobre lectura, escritores y lectores, y sobre los sentimientos que los lectores apasionados tienen ante los libros. La autora viste con palabras lo que muchos sentimos al leer en la intimidad y sobre lo que raramente se habla. ¿Cuánto se puede amar a los libros? ¿Hay obras que valen más que una vida humana? Me dan ganas de escribirle una carta a la escritora, siento el impulso de contarle lo que he pensado, sentido y vivido con la lectura de su novela, y explicarle mi punto de vista. Tal vez lo haga, tal vez se me pase el impulso, pero es una cosa que no me había pasado nunca. Tal vez me atreva a leer el libro en inglés, pero lo que sí sé con certeza es que, tarde o temprano, lo volveré a leer y sabiendo el desenlace, será una experiencia totalmente nueva y diferente a la primera vez.

Mientras he estado disfrutando el libro, devorándolo, pero sin embargo saboreándolo, y deleitándome con él, no he podido evitar hacerle toda la publicidad que he podido. Aunque muchas de las personas que me rodean no son fanáticas de la lectura, les he intentado convencer de que le den una oportunidad, vendiéndoles el libro como la joya que es. Quiero compartir los placeres que esta novela me ha proporcionado a lo largo de estos intensos cinco días que he dedicado a su lectura.

13 comentarios:

Eldemo dijo...

Vaya, sí que te ha gustado. Ya le había echado el ojo también en la Fnac, pero no me decidía a comprarlo, aunque después de leer tu entrada me arrepiento de no haberlo cogido antes :D

Harmony dijo...

Alaaa, pues otro para la saca, con todo lo bien que hablas de él me imagino que valdrá mucho la pena, tengo todavía tres pendites una vez que acabe con "El mundo sin fin" pero en cuanto me pase por la Fnac, ese se viene conmigo para cuándo termine los que tengo :)

La Abutrí de Getafe dijo...

Pues visto desde mi punto de vista que soy una lectora compulsiva y avida de oler los libros cuando los compro,seguramente te haga caso...
Piensa que estás hablando con una chica que cuando tiene malos momentos en su vida,abre Robinson Crusoe y descubre que Daniel Defoe,era un guru entre los gurus...Cuanto sabía este hombre por dios!!.

Saludos Vam.

missmole dijo...

Me están dando ganas de releerlo,jeje.

Van Hessa dijo...

Aún no he querido empezar el nuevo libro porque quiero terminar de darle vueltas a éste... conservar su 'regustillo' durante al menos, un día. Ha sido grandioso leerlo.

Ada Gavner dijo...

Yo lo tengo pendiente (me encanta regalar libros y luego pedirlos...jejeje). De momento estoy con la Sangre de los Inocentes (que le he mangado a mi compi de piso, ains, lo mío es vicio...).

Van Hessa dijo...

ADA, La Sang dels Innocents lo tuve en la mano el día que me compré El Cuento Número Trece. A punto estuve.

AG dijo...

Me apunto el título Van

Veo que últimamente estamos "devorando" practicamente los libros, vaya ritmo que llevamos xD

Saludos

Van Hessa dijo...

AG, cierto, un ritmo muy bestia!! Pero eso es bueno...

ynosek(+)kontarte dijo...

ese libro es brutal, yo lo devoré también este verano. muy pero que muy bueno...

Van Hessa dijo...

¡¡Otro más en el club!!

Joana dijo...

Jo l'acabo de començar...
Però ja veig que m'agradarà i molt!
Gràcies!

Javier Cercas Rueda dijo...

Me asombra que siga vendiéndose un libro tan mediocre como este, publicado en nuestro país hace ya un par de años casi. La autora se separa de sus maestros inspiradores (Austen, las Brönte, Collins, Eliot y Dickens) al plantear el contenido de su historia: la mayoría de los protagonistas son seres poco corrientes, a un paso de la locura. No se describen sus frecuentes comportamientos enfermizos y morbosos pero están siempre presentes, configurando una atmósfera de irracionalidad y abandono que disgustará a cualquier lector mínimamente sensible y equilibrado.