jueves, 10 de junio de 2010

Deadwood: 1a Temporada (Sin Spoilers)

Si hiciese un ranking de las series que más me han recomendado, Deadwood estaría entre las 5 ó 10 primeras. La temporada de series, tal y como la entendemos ha terminado y llega el turno de las deudas pendientes. Además, hay que tener en cuenta la propagación del virus Olyphant, como empujón definitivo.

Nos trasladamos al siglo XIX, a unos Estados Unidos en construcción. El proyecto de una ciudad, un campamento de pioneros sin ley, y en conflicto continuo con los nativos americanos. Eso es Deadwood. Primer mini punto para la serie: referencias históricas.

La ambientación y el vestuario son excelentes. No cuesta nada dejarse llevar y sentirse dentro de ese pueblo. Para los que gustamos de esos detalles, no hemos de temer: no encontramos, como en la serie Merlin, fregonas en los años posteriores a la caída del Imperio Romano ni "burradas" similares.

En Deadwood encontramos buscadores de oro, borrachos, emprendedores de todo tipo, adictos al opio, al juego, prostitutas... Y entre esta amalgama de diferentes personajes, un líder: Al Swearengen (Ian McShane). Un alto en el camino obligatorio para cantar las excelencias de este gran personaje que desde su primera aparición no nos deja indiferentes. Para mí, y me consta que para muchos, el mejor personaje de la serie.

Al es el jefe del Saloon Gem, uno de los primeros en llegar al campamento y el que dirige el cotarro. La vida no le ha tratado bien, de ahí su cinismo. En ocasiones puede ser cruel, y en ocasiones... puede ser más cruel todavía.

Es ante todo manipulador, alguien que se sirve de su inteligencia y del buen uso que hace del lenguaje para embaucar a los demás y hacer que le respeten. Pero no sólo se sirve de las palabras para conseguir sus propósitos, ya que no duda en usar la violencia y la fuerza bruta, ya sea con sus propias manos o a través de alguno de sus hombres.

Timothy Olyphant es Seth Bullock, y con él da comienzo el primer episodio. Es un sheriff que deja su trabajo para montar una ferretería en Deadwood con un compañero: el judío Sol Star. Allí, su peculiar sentido de la responsabilidad le lleva a emprender acciones en la línea de la ley y la moralidad, pero según su manera de ver las cosas, todo está plenamente justified.

No, no me estoy equivocando. Seth Bullock me recuerda a Rayland Givens, aunque soy consciente de que tendría que decirlo a la inversa. Pero como yo he visto primero Justified, diré que Seth Bullock me parece un Rayland Givens sin afeitar que ha retrocedido en el tiempo unos 130 años.

¡Zas!

Lo que más me gusta del personaje de Bullock: su mal carácter. Me hacen reir sus cien borderías por minuto y su vena del cuello siempre a punto de explotar. Pero el factor sex symbol (o factor palote si gustáis) del actor está bastante desaprovechado en Deadwood, al menos en esta primera temporada.

Otros grandes personajes, principales o secundarios, que acompañan a Bullock y a Swearengen, son Charlie Utter, Wild Bill Hickock, Calamity Jane, Alma Garret, Trixie… Esta última, Trixie, es una prostituta muy especial del Saloon de Al, interpretada por la actriz Paula Malcolmson.

Verla en Deadwood ha significado mi reconciliación con una actriz que por esas manías que todos tenemos, no me caía bien. No me gustó en Caprica y no me pareció buena idea verla incluída en el cast de Sons of Anarchy para esta tercera temporada. Afortunadamente, mi punto de vista es mucho menos radical tras haberla visto trabajar en Deadwood.

Los personajes de Deadwood, en general, te hacen pasar malos ratos. Y esto no ha de ser obligatoriamente negativo. Todo dependerá, obviamente, de la empatía de cada uno de nosotros. En mi caso, los personajes del Predicador, Trixie y el Doctor, son los que peor rato me han hecho pasar y por ende, por los que siento un cariño especial.

Además de los personajes principales, Deadwood cuenta con un elenco abrumador de secundarios, además de un amplio abanico de estrellas invitadas que entran y salen sin que apenas te des cuenta. Es un desfile de caras conocidas imparable, otro detalle para que los seriéfilos disfruten jugando al "Quién es Quién".

Podría estar aquí días enteros, comentando detalles sobre estos personajes, hablando de los que más me gustan y por qué, y de los que peor me caen y qué han hecho para ganarse mi antipatía. Pero no procede. Segundo mini punto de la serie: unos personajes muy bien construidos, con virtudes y defectos, todos con un lado oscuro, y muy complejos en general.

Pero, ¿de qué va Deadwood, exactamente? Pues, aunque no me guste mucho la expresión, tengo que usarla: Deadwood es una serie de personajes. Dicha la obviedad del día, añadiré que para mí, va sobre cómo se construyen los cimientos de una sociedad que arrastra rémoras como son una Guerra Civil y unas vidas maltrechas.

Es el retrato de un pueblo en construcción, a manos de un grupo de hombres y mujeres a los que mueven diferentes impulsos: desde la supervivencia básica al afán de riqueza, pasando por la voluntad o la necesidad de ayudar a otros seres humanos.

Una primera temporada excelente de una serie de la que no tenía dudas, pero que ha superado mis expectativas.

9 comentarios:

Noa dijo...

Yo la tengo ya preparada, en la pista de salida. La he querido ver desde hace mucho tiempo y siempre he ido tan hasta arriba de series que no he tenido tiempo, creo que el momento es justo ahora.
No la he tenido ni que conseguir pq ya la tenía, con eso te lo digo todo ;) En breve te cuento qué tal...

merchep dijo...

Por motivos que desconozco y seguro que son completamente injustificados (no-justified) dejé aparcada esta serie en la mitad de la 2ª temporada. Y mira que me gustaba un montón y que de hecho ví "Kings" por Ian McShane...
En fin, el caso es que tras leer esta entrada me han entrado una ganas horribles de retomarla. Unos personajes "de verdad" en un ambiente creíble, interpretaciones brillantes... en fin, de esas series que tienen lo que hay que tener.
Un saludo.

satrian dijo...

Yo creo que Seth es más paladín de la justicia que Raylan, pero tienen muchos puntos en común, en cuanto a la pregunta de qué va la serie, desde luego es la pregunta del millón, pero lo que consigue desde luego es que te sientas uno más del pueblo minero, grandísima serie, para que os Olyphanticéis más.

ALX dijo...

La comencé a ver, pero me quedé en el tercer capítulo. Me resultó un programa muy árido. Pero no descarto darle una segunda oportunidad en el futuro.

starfighter dijo...

Esta la tengo para ver desde el año pasado pero no consigo el tiempo para verla. Y no se si este verano podré, y eso que tengo ganas, a ver...

vertigo dijo...

Yo tampoco sabría decir de qué va. Hasta ahora llevo visto lo mismo que tú (todavía no sé porqué no la continúo) y se nota que aquí hay calidad.
Es para mí una de las series más difíciles que me he encontrado y no lo digo porque yo cuando la empecé alteré el orden de los capítulos y no me enteraba de nada, lo digo porque cuesta horrores conectar con ella pero una vez lo haces y le pillas el punto no has visto otra cosa igual.

Hace poco tenía la 2T en mis manos y no la compré. Tonto de mí xD

saludos!

Crítico en Serie dijo...

Ya veo que por Olyphant seréis capaces de ver Hitman diez veces. Como tú comentas, es una serie de personajes, aunque casi que diría "de un pueblo". Y esa aparición de Kristen Bell (a.k.a. Veronica Mars) es de lo más cruel que he visto en TV. Lástima que quizá se pasan con el tono de la serie, y las pausas se convierten en distancia a ratos.

Moltisanti dijo...

Decirte que la primera es la menos buena de Deadwood sonará a tópico, pero prepárate para lo que te espera. Si la serie te ha ganado ya, está todo listo para que te lo pases en grande por el fucking Deadwood.

No es una serie para todo el mundo, pero es una serie que todo el mundo deberia ver...

Al Swearengen es DIOS.

Nahum dijo...

Ay, al final fue Olyphant lo que te convenció, jeje. Y mira que aquí es de los actores que menos brilla. A mí se me queda un poco sosete y cada vez que aparece con Ian McShane o con secundarios como el delicioso Doctor se lo acaban comiendo.

Yo sí creo que la serie tiene la base de un western típico: la fundación de una sociedad donde antes no había nada, la configuración del imperio de la ley donde antes reinaba la ley del más fuerte. Solo qeu sobre esa base argumental echa un estilo hosco, explícito, sucio y existencialista que le da todo su sabor.