En la anterior entrada no hablé de los maratones veraniegos, algo para los que muchos esperan todo el año. Son esas series que no tienes tiempo de ver porque sigues otras cosas, o que prefieres acumular, o de las que quieres esperar, porque no te fias de que te la cancelen cuando menos te lo esperas. También hay otro tipo de series aquí: las que te dan una pereza horrible pero, como ya has visto mucho, te sientes con la obligación de terminar.
Esto último me ocurre con Prison Break y con la 5a de Mujeres Desesperadas. Tengo mogollón de capítulos acumulados y no encuentro nunca el momento de ponerme con ellas. Si a esto le añado el último descubrimiento: The Shield, pues ya las tenemos aparcadísimas indefinidamente.
Lo de The Shield ha sido el comienzo de una gran amistad. La primera temporada cayó en un fin de semana. Me acerqué a ella con miedo y con reticencias, ya que no me gusta la violencia gratuita, y estas series de polis de Los Ángeles suelen venir cargaditas. No diré que The Shield sea una peli Disney, pero la violencia que contiene tiene un argumento que la sustenta. La trama de lo que ocurre en comisaría y la historia de la familia de Vic MacKey enganchan, sin más.
Es una suerte que existan siete temporadas de esta serie. Y son estas, las series con muchas temporadas, las que son susceptibles de verse en forma de maratón. El Ala Oeste de la Casa Blanca, por ejemplo, fue un gran maratón que nunca olvidaré y que intenté revivir, aunque a un ritmo mucho más pausado y que hace poco detuve, por falta de tiempo. Tengo muchas ganas también de darle una oportunidad a la segunda temporada de Las Chicas Gilmore, la cual tengo prevista ver hace mucho tiempo y, aunque me muero de ganas, siempre encuentro otra cosa para ver antes. Las Chicas Gilmore entra además en la categoría de series que veo en solitario.
En su día vi en solitario Firefly, así que ahora la he visto por segunda vez acompañando a mi pareja en la mayoría de episodios, más la peli, Serenity. Él ha batido mi récord y la ha visto en menos de una semana, que es lo que yo invertí en ella. Es genial que le gustase tanto. Este fue, además, el primer maratón oficial del verano, y es fantástico que haya sido precisamente Firefly.
También tenemos pendiente ponernos al día con 24, una de las mejores series para pegarse maratones a lo yonki. Tengo pendiente desde la 4a en adelante, pero ahora que hemos comenzado con The Shield, no creo que nos pongamos a ello, aunque todo dependerá de lo que nos dure The Shield (en el momento de publicar esta entrada, estamos a punto de terminar la tercera temporada). Y otra que hemos estado acumulando para ver es Los 4400, la cuarta temporada. No es una prioridad, pero lo que hemos visto hasta la fecha no nos disgustó, así que ahí está. ¿La veremos en verano o en Navidad? El tiempo lo dirá.
Esto último me ocurre con Prison Break y con la 5a de Mujeres Desesperadas. Tengo mogollón de capítulos acumulados y no encuentro nunca el momento de ponerme con ellas. Si a esto le añado el último descubrimiento: The Shield, pues ya las tenemos aparcadísimas indefinidamente.Lo de The Shield ha sido el comienzo de una gran amistad. La primera temporada cayó en un fin de semana. Me acerqué a ella con miedo y con reticencias, ya que no me gusta la violencia gratuita, y estas series de polis de Los Ángeles suelen venir cargaditas. No diré que The Shield sea una peli Disney, pero la violencia que contiene tiene un argumento que la sustenta. La trama de lo que ocurre en comisaría y la historia de la familia de Vic MacKey enganchan, sin más.
Es una suerte que existan siete temporadas de esta serie. Y son estas, las series con muchas temporadas, las que son susceptibles de verse en forma de maratón. El Ala Oeste de la Casa Blanca, por ejemplo, fue un gran maratón que nunca olvidaré y que intenté revivir, aunque a un ritmo mucho más pausado y que hace poco detuve, por falta de tiempo. Tengo muchas ganas también de darle una oportunidad a la segunda temporada de Las Chicas Gilmore, la cual tengo prevista ver hace mucho tiempo y, aunque me muero de ganas, siempre encuentro otra cosa para ver antes. Las Chicas Gilmore entra además en la categoría de series que veo en solitario.
En su día vi en solitario Firefly, así que ahora la he visto por segunda vez acompañando a mi pareja en la mayoría de episodios, más la peli, Serenity. Él ha batido mi récord y la ha visto en menos de una semana, que es lo que yo invertí en ella. Es genial que le gustase tanto. Este fue, además, el primer maratón oficial del verano, y es fantástico que haya sido precisamente Firefly.
También tenemos pendiente ponernos al día con 24, una de las mejores series para pegarse maratones a lo yonki. Tengo pendiente desde la 4a en adelante, pero ahora que hemos comenzado con The Shield, no creo que nos pongamos a ello, aunque todo dependerá de lo que nos dure The Shield (en el momento de publicar esta entrada, estamos a punto de terminar la tercera temporada). Y otra que hemos estado acumulando para ver es Los 4400, la cuarta temporada. No es una prioridad, pero lo que hemos visto hasta la fecha no nos disgustó, así que ahí está. ¿La veremos en verano o en Navidad? El tiempo lo dirá.






