El año que acabamos de dejar atrás ha sido el más intenso que recuerdo en lo personal, tanto para bien como para mal.Pero este blog normalmente solo refleja una pequeña parte de lo vivido: lo de "Series, libros y Rock and Roll" es por algo. A veces la pereza y a veces las dudas han hecho que haya dejado un buen montón de posts en borradores, sobre todo en los últimos meses del año. Ha pasado mucho tiempo desde que publiqué mi última entrada y no ha sido por falta de series por criticar ni de libros por comentar. Incluso me planteé hacer eso que me resulta tan desafiante: reseñar un disco.
Podría haber escrito un post sobre, por ejemplo, lo nuevo de Stone Sour, que esperaba con tantas ganas y que he escuchado hasta la saciedad. Podría por supuesto haber hablado de algún concierto, o sobre todo de los dos festivales 'de verano' (aunque el primero cayese en primavera): Sonisphere en Madrid y Gods of Metal en Milán. O incluso rendirme y dejarme llevar por la inercia de hacer un 'best of' o un 'ranking' de momentos, de canciones, de... pero no encontré el momento.
Lo mismo me pasó con el repaso a los libros leídos en 2012, entre los que podría haber destacado dos descubrimientos maravillosos: Te daré la tierra y Mar de fuego, de Chufo Llorens, o mi inmersión en el universo de Terry Pratchett. Algunos de ellos reposan en sus borradores, quizá algún día vean la luz...
Aunque para post al que di varias vueltas y luego no salió, el que tenía en mente hacer sobre el viaje a Las Vegas, Los Ángeles y San Francisco de este mes de agosto (y que obviamente hubiese llevado la etiqueta de "Rock and Roll", faltaría más). Incluso pensé: 'grábate en audio, como un mini podcast'. El problema es que de 'mini' no hubiese tenido nada y además, ¿os imagináis a una loca hablando sola contando lo que ha hecho en sus vacaciones? Sí, ya sé que hay podcasts individuales más que dignos... pero no hubiese sido el caso.
Y no me olvido de las series de televisión, aunque gracias a los amigos de Ohhh TV!, que tuvieron la amabilidad de invitarme a su especial de Fin de Año, pude quitarme la espinita de hacer un repaso a lo mejor, a lo peor, a las sorpresas y a las decepciones, entre risas y con una compañía inmejorable. Os recomiendo que lo escuchéis, porque es súper divertido y además, seguro que os dará la oportunidad de coger ideas sobre alguna serie que hasta ahora se os había pasado por alto.
A una semana de haber comenzado este 2013 podría proponerme dedicarme más al blog y tratarlo con más cariño... pero no creo en los propósitos. Eso sí: necesitaba darle un cierre al año, y lo he hecho. Carry on.
Los que pasen de los 30 estarán de acuerdo conmigo. Los que aún no hayan llegado o los acaben de cumplir, en absoluto. Ahora que nadie vaya a pensar que este es un post triste ni nostálgico. Bueno, rectifico: sí que es un post nostálgico, bastante personal, pero ni triste ni pesimista. Yo no soy de las que piensan que 'tiempos pasados fueron mejores'. Creo que generalmente eso es algo que piensan las personas muy mayores, y es lógico: ellos estaban mejor físicamente cuando tenían 60 que ahora que tienen 80, no se les puede culpar.
Pero voy a dejar de divagar como una vieja y voy a entrar en materia, diciendo en primer lugar que la idea de este post en particular surgió el pasado mes de abril. Abril de 2012, es decir, 'veinte años después'.
En abril de 1992 sucedió algo que hizo que todo cambiase para siempre. ¿Sabéis en esos libros de 'elige tu propia aventura', que tomas uno u otro camino y la historia es totalmente diferente? Algo parecido, pero con la diferencia de que el camino no lo tomé yo, sino que lo tomaron por mí. ¿Qué hubiese pasado si el camino hubiese seguido en línea recta, en la misma dirección? Nunca lo sabremos. Pero hay algo que sí sé: el hecho determinante que se produjo en el verano de aquel 1992 llegó en formato CD.
Aunque el primer vinilo que compré, cuando tenía alrededor de 8 años, fue un single de Bon Jovi, no fue hasta ese verano del 92 en que la música que siempre me ha acompañado llegó para quedarse. El porqué está un poco borroso, pero creo que todo fue culpa de alguna revista con portada provocativa... a lo mejor fue un Heavy Rock, o una de aquellas fantásticas RIP, con tantísimas fotos. Chica de 13 años que se ve desplazada de la gran ciudad a un pueblo del interior, cabreada con el mundo, sin amigos, de vacaciones escolares y aburrida como una ostra. La ecuación no puede tener un resultado más claro.
De lo que sí que me acuerdo perfectamente es del primer CD que compré aquel verano: el 'Dr. Feelgood' deMötley Crüe, y de que lo compré en un supermercado grande tipo Carrefur. Quizá vi alguna imagen de la banda en alguna de las revistas que he mencionado antes, pero lo misterioso es por qué me hice con ese y no con el Decade of Decadence, aquel recopilatorio de 1991 que hacía relativamente poco que se había puesto a la venta. Misterios de la vida.
Lo que vino a continuación está un poco más confuso en mi memoria, pero recuerdo que ese mismo verano también llegaron a mi habitación, por poner un par de ejemplos, los 'Use Your Illusion' de Guns n' Roses y el 'Black Album' de Metallica (¡¡estos en cassette, claro!!).
Y aquí hay que hacer un alto en el camino, porque este paseo por Memory Lane tiene otro motivo (el que me ha animado a publicar después de redactar, concretamente).
Una de esas cosas que tiene la vida es que este fin de semana escuché íntegro y en vivo este álbum de Metallica en su concierto en el Sonisphere Festival de Getafe. Emocionante y muy simbólico para mí. Veinte años habían pasado desde que descubrí a la banda, 20 años desde que empecé a escuchar las canciones de ese disco y, si queréis más señales: la entrada de este Sonisphere Festival ha sido la primera en mi nuevo álbum de entradas. Aquel otro que abrí en 1993 con el concierto de Bon Jovi en el Sant Jordi, lo cerré también con un concierto de Bon Jovi, el del año pasado en el Estadi Olímpic. No sé ni cómo no me ha explotado la cabeza con tantas carambolas del destino...
Bien, pues fue 1992 el año definitivo. Fue el año en el que el Hard Rock y el Heavy Metal entraron en mi vida para quedarse. Sé que siempre cuento la misma anécdota, pero no creo que la haya contado nunca en el blog, así que ahí va:
Cuando tenía 14 años (y escuchaba la canción '14 Years' de Guns n'Roses hasta la demencia), mi padre un día me dijo que esta 'locura' se me pasaría, que me echaría 'un novio normal' y que empezaría a ir a 'discotecas normales'. Tras ocho años de comprarme las entradas por encargo para que yo pudiese asistir a los conciertos que se celebraban en Barcelona, le quedó claro que la cosa iba para largo. Y por si no le había quedado claro, unos 12 años más tarde me presenté en su casa, con lágrimas en los ojos, explicándole que por fin había visto en vivo a Mötley Crüe en Londres y Zaragoza, en aquella mágica gira de reunión que no puedo recordar sin que se me ponga la piel de gallina.
La pasión y la emoción que me provocaban estas bandas que he nombrado y todas las que siguieron: Iron Maiden, Whitesnake, Skid Row, Mr. Big, Aerosmith, Pantera, Megadeth... no han desaparecido en estos 20 años y, por muy prudente que una pueda ser, creo que ya puedo decir que no solamente ponen banda sonora a mi día a día, sino que han ayudado a formar y a educar a la adulta en la que me he convertido. Una adulta que no puede dejar de saltar, bailar, cantar, gritar y sobre todo, hacer headbanging cada vez que cuatro o cinco locos, normalmente con melenas, se suben a un escenario o graban un disco.
Cuando tenga 80 años y, con todo el derecho del mundo, diga que tiempos pasados fueron mejores, seguiré cantando al volumen que mis ancianas cuerdas vocales me lo permitan y, si tengo suerte, en presencia de mi rockera descendencia, eso de:
CAUSE I'M HOT, I'M YOUNG, RUNNING FREE... A LITTLE MUCH BETTER THAN IT USED TO BE
Los que me conocen, me dicen que no paro. Los que me tienen más confianza, me dicen que siempre ando metiéndome en berenjenales. Los que me quieren, me dicen que no dejo de hacer “locurones”. Y todos tienen razón, y a todos les respondo lo mismo: lo necesito.
Me apunto a un bombardeo y sobre todo, si tiene que ver con la música y si están implicados grandes amigos. Así que voy a usar este humilde blog para contaros un poco qué es todo esto del Record Store Day, del podcast de Disc K7 y estas aventuras sobre las que algunos de vosotros seguramente ya habréis oído campanas. Exacto: yo he venido aquí a hablar de mi libro.
Rosa y Andrés son los propietarios de la tienda de discos Disc K7, ubicada en Granollers (Barcelona), una tienda de discos independiente, de estas que sobreviven contra viendo y marea en estos tiempos difíciles. ¿Y cómo lo hacen? Pues echándole valor y sobre todo, moviéndose y tomando parte activa en todo tipo de iniciativas.
Estos valientes son los patrocinadores e impulsores en España del evento internacional del Record Store Day, que se celebrará el próximo 16 de abril. En este evento global participan artistas, tiendas de discos y público, unidos para celebrar juntos la Cultura de la Música. Muchas tiendas por todo el país se están apuntando y esperamos hacer de este primer año algo lo suficientemente interesante, para que el año que viene el RSD Spain se consolide y sea una de las plazas fijas e importantes de la movida.
¿Y cómo lo estamos haciendo? Pues dándole mucha caña al asunto, no sólo haciendo correr la voz con el boca a boca, sino sirviéndonos de las nuevas tecnologías y de las redes sociales: con cuentas en Twitter (aquí y aquí), en Facebook (aquí y aquí), dándole vida a los blogs (este y este), abriendo un canal de Youtube (mirad qué bonito)... Vamos, mojando en todas las salsas que nos permitan dar difusión a la gran aventura del Record Store Day y a la tienda de discos.
Desde mi humilde posición, les estoy ayudando todo lo que mi tiempo y mis capacidades me permiten. Y, puestos a aventurarnos a tocar todos los palos que tuviésemos a nuestro alcance, ¿por qué no atrevernos con un podcast?
El pasado martes, 8 de febrero, publicamos el primer mini-podcast de presentación, (estamos en ivoox y en iTunes) en el cual, Rosa y una servidora hablábamos de lo que estábamos preparando. La experiencia les gustó y están dispuestos a sacar más entregas, y al parecer, de más duración que la primera de tan sólo 7 minutos. Yo, encantada. Todo lo que sea darle difusión a la tienda y al proyecto, y hablar de música con amigos, ¡bienvenido sea!
Pues esta es la historia. Y si os lo cuento no os lo vais a creer... pero aún tengo más proyectos en el aire, más planes a la vista pero que avanzan muy, muy despacito... tan despacito, que es mejor no comentar, no vaya a ser que se pierda la concentración y se nos caigan todas las pelotas al suelo.
Es un buen momento para dar la bienvenida al año nuevo desde Querido Bloc. Ya era hora, por otro lado. Este blog, que ha vivido épocas mejores, está siendo la víctima directa de esta frenética arrancada de año, que más que arrancar está despegando. Y que conste que también utilizo este símil en homenaje a mi amiga Mireia, que por fin tiene en el bolsillo su licencia de piloto comercial. Mención de obligado cumplimiento. ¡Felicidades!
Me fui de vacaciones de Navidad con la promesa de un proyecto en estado embrionario que poco a poco va tomando forma. Para las pocas personas que saben de su existencia, este proyecto se llama "Fregao Número Uno", porque también hay un "Fregao Número Dos" que ya tiene cara y ojos y ya está en marcha. Pero yo no he venido aquí a hablar de mi libro, aunque sí de libros de otros. Porque "Series, Libros y Rock and Roll" es lo que reza la cabecera de este blog.
Debéis saber que Papá Noel tuvo a bien regalarme un ebook. Aunque yo era de las que renegaban, una nunca ha de dar la espalda a las nuevas tecnologías. Es absurdo. Hay que rendirse a la evidencia de la practicidad y del ahorro de espacio. Y no hablo solamente del espacio dentro de mi bolso, sino también en el interior de mi humilde morada. Mientras no me traslado a la mansión en Beverly Hills, veo cómo mis estanterías se me quedan pequeñas.
Así que me voy a postrar ante el ebook y voy a rendirle pleitesía: El Club Dumas de Pérez Reverte y Festín de Cuervos, de George R.R. Martin han sido los elegidos para inaugurarlo, aunque no he dejado de lado del todo el papel... Los Reyes Magos le hicieron a mi novio un regalo un poco Homer (es decir, un regalo que también desea quien lo regala): la biografía de Slash, ex-guitarrista de Guns and Roses, y es prácticamente imposible resistir la tentación de leerlo cuando cae en tus manos en momentos robados.
Poder leer el cuarto volumen de Canción de Hielo y Fuego, sin tener que esperar a la edición de bolsillo como pretendía, me lleva a hablar de las ganas que tengo de ver Juego de Tronos en formato serie de televisión. No tengo miedo a que metan la pata porque me puede la curiosidad y, porque no nos engañemos, no soy de esos fanáticos de las novelas de Martin que se pueden horrorizar por los posibles patinazos. Tranquilos: lo sería si se tratase de las novelas de la saga Forastera de Diana Gabaldon, no quedo inmune al fanatismo ciego (o talifanismo). Este es sin duda el estreno que espero con más ganas. Aunque para no faltar a la verdad, debo decir: es el único estreno que espero con ganas.
El resto, me dan más o menos igual. Reconozco que estoy algo desconectada y que gracias a mis compañeras de The TV Slayers y a los coleguitas twitteros me voy enterando de lo que viene y de lo que se va, en cuanto a series de televisión. En estas Navidades he aprovechado para limpiar mi disco duro de episodios pendientes, y también he podido dedicarme a esas temporadas pasadas o actuales acumuladas en pesadas carpetas. Ha sido el caso de la tercera temporada de Californication y 30 Rock. La primera, no nos engañemos: la empecé a ver porque en la cuarta temporada saldrá Tommy Lee (batería de Mötley Crüe, para el lector profano en la materia).
Pero también tuvo mucho que ver en mi decisión Antara Adachi quien, a través de Twitter y con argumentos de peso, me animó a darle una oportunidad. Aunque al principio no me entusiasmó es de ley que algún día le rinda el homenaje que merece a la segunda temporada de la serie: por el personaje de Lew Ashby y por el alto componente musical que tiene. Tendré que dedicarle un post. Algún día. En cuanto a 30 Rock, es una de mis comedias fijas, como The Office, y ambas las consumo en premeditados maratones durante las vacaciones de verano o de Navidad. Contenta con los diez primeros episodios de la quinta temporada que he visto de Tina Fey y los suyos, me despido de ellos hasta el próximo periodo vacacional.
También he recuperado Mujeres Desesperadas desde su quinta temporada y he empezado la segunda de Men of a Certain Age. Pero tengo que aprender a seleccionar. Me doy cuenta de que aún habiendo soltado lastres (si no os lo creéis, echad un vistazo al post anterior), sigo viendo demasiadas series que ni fu ni fa. Y esos Señores de Cierta Viejunez son un claro ejemplo. Pero, ¿sabéis qué? Que me da pena descartar series. Malos hábitos adquiridos de los que habrá que salir algún día... Estoy en ello.
Y me queda el Rock and Roll... ¿Qué me depara este 2011? Pues sin duda, va a ser un año en el que la música va a cobrar protagonismo, no sólo en mi día a día, donde ya es el elemento principal, sino en otros ámbitos y "fregaos" varios. Los Reyes Magos siempre se acuerdan de que me gusta ir a conciertos, y este año han dicho que ellos me invitan a ver My Chemical Romance el 5 de marzo y a Black Label Society el 19. ¡Por cierto, Zakk Wylde también aparece en esta cuarta temporada de Californication! ¿Veis?... Todo está conectado. El Rock and Roll es omnipresente.
Esta semana he redescubierto un disco que durante una temporada escuché de manera compulsiva, es decir, como suelo escuchar los discos que me gustan: una y otra vez, sin descanso y durante meses, alternándolos en algún momento con alguna canción o álbum de otro grupo que me sirve de mera desintoxicación temporal, para volver a la carga con todavía más pasión. Obsesionarse, le llaman.
Este disco del que hablo es el Youthanasia, de Megadeth. Para muchos un gran disco, para otros uno de los peores de la banda. Yo no me decanto ni hacia un lado ni hacia el otro. A mi me parece un buen disco con buenas canciones, pero canciones que me traían a la memoria recuerdos bastante desagradables de una etapa de mi vida. El disco salió en 1994, pero yo me lancé a la escucha obsesiva allá por el 97, que fue cuando los vi por primera vez en directo.
Entraba yo por aquel entonces en una etapa oscura, tan oscura, que no me di cuenta de lo oscura que había sido hasta que no estuve fuera. Casi toda la música que escuché durante ese período me trae tan malos recuerdos que voluntaria o involuntariamente la he ido dejando de lado, salvo contadas excepciones. No he apartado a grupos, pero sí he apartado de mi vista y de mi oído discos enteros, como es el caso de este Youthanasia.
Obviamente, durante los más de 10 años que han seguido, he continuado escuchando las canciones más conocidas, ya fuese en conciertos o en el recopilatorio de Capitol, pero hay temas que nunca fueron singles, que no suenan en los directos de la banda y que suelen ser los que realmente consideramos especiales. Por lo menos yo suelo encontrar entre esas canciones, a la sombra de las más populares, mis favoritas. Son como pequeños tesoros.
La otra tarde mientras trabajaba, 'Blood of Heroes' se coló en mis oídos a través de Spotify y más tarde 'I Thought I Knew it All'. No tuve tentaciones de pasarlas, sino todo lo contrario, me sorprendí tarareándolas e incluso recitando sus letras con ilusión. Una canción que en su día me había gustado y que por traerme malos recuerdos había sido enterrada, sonaba como una cosa nueva, con fuerzas renovadas. Estoy fabricando nuevos recuerdos, que irán asociados como siempre, a esta música que hace que me tiemblen hasta las pestañas.
Recordaré el mes pasado por muchas cosas, sobre todo por los grandes eventos. Tan intenso ha sido, que merecía un post. Un post en este blog que rara vez ha sido un 'diario' y muchas veces ha sido un reflejo de horas delante de la tele. Aunque también ha tenido momentos oscuros, Octubre ha sido un mes de buenas noticias, ilusiones y posibles proyectos que aún están por definirse.
The TV Slayers va asociado a risas y diversión, pero también a muchas otras cosas. No creáis ni por un momento que es sólo un podcast. Es un grupo de amigas, una hermandad, un clan... ¿Una secta? Eso dicen algunos. Nuestros correos no se limitan a la preparación de los guiones, si fuese así, no tendríamos tantos, y aunque la romántica del aquelarre es otra, y parece que la sensiblería no entra en mi campo, tengo que decir que estas chicas se han convertido en piezas clave de mi vida cotidiana.
Nuestra amistad ha cumplido un año. El pasado 18 de octubre hizo un año de la publicación de aquel S01E01: 'Hannah Montana Tiene Huevos'. ¡Y quién nos iba a decir que una chorrada tan grande iba a dar tanto de sí! Aunque nuestra historia no empezó ese día, sino el 24 de septiembre de 2009, día en que Lorena contactó con nosotras y no le costó demasiado ponernos en marcha. De hecho, Lorena me dijo un día una frase que perfectamente podríamos llevar como estandarte: 'Prefiero teneros como amigas que como compañeras de podcast'. Y es que The TV Slayers 'és més que un club'.
El último fin de semana de octubre tuvo lugar la tercera de nuestras reuniones al completo, y tuvo lugar en las JPod 2010, en Barcelona. Espacio para desvirtualizar a muchos, conocer a unos cuantos y reencontrarse con otros pocos. Por miedo a dejarme a alguien, no nombraré a ninguno, y a todos os digo que fue un placer. A pesar de los nervios y la vergüenza (disfraz, entrada, hablar en público...), fue súper divertido hacer nuestro podcast en directo, y una grata sorpresa que hubiese tanta gente dispuesta a dejarse caer por nuestra sala para hacernos compañía y reir un rato con (o de) nosotras. ¡¡Y Lorena se llevó el premio a Mejor Podcaster Femenina!!
El nuestro es un podcast de series, y aunque este post pretende salirse de lo que vienen siendo horas delante de la tele, no puedo negar que las series de televisión son una de mis aficiones principales, y es de ley recordar que en la noche del 13 de octubre acabé de ver una de las series que más me ha costado seguir, sino la que más. Y hablo de The Wire. La que para muchos es 'la serie', con mayúsculas, a mi me costó varios intentos, porque al principio se me hizo pesada y aburrida. Me costó arrancar. Si todos los episodios de The Wire fuesen como los finales de temporada de The Wire, me hubiese gustado mucho más. Ya, y si The Wire tuviese dos ruedas, sería una bicicleta. Pero ya escribí sobre ella en este post.
Retomando el hilo de encuentros y reencuentros, fueron ocho los años que pasaron antes de volverme a encontrar con alguien que tuvo un papel muy importante en mi pasado y en mi "crecimiento personal y profesional" (por decirlo de alguna manera). Hablo del que para mí fue mi primer jefe. Hubieron otros, pero de ninguno de ellos aprendí tanto. Hace cosa de un mes, comiendo con mi amiga Mireia, hablábamos de él. Le dije: 'si algún día me lo encontrase, le diría que aprendí mucho con él, que en multitud de ocasiones me he acordado de él y que yo en esa empresa hice la mili'. Pues el pasado 15 de octubre, en uno de esos encuentros donde menos te lo esperas, pude decírselo. No dejé pasar la oportunidad y me alegro por ello. Me hizo muchísima ilusión volver a hablar con él después de tantos años, y creo que a él también le hizo ilusión encontrarse conmigo.
Ese viernes 15 de octubre fue un día de emociones fuertes: cuando volví al despacho, contenta por ese encuentro, sonriendo y feliz, vi en un link de la revista Popular1 en Twitter que Duff McKagan se subió al escenario con Axl Rose a tocar, entre otras, esa joya que es el You Could Be Mine. Los que llevamos 15 años (o más, me fallan los cálculos) esperando una reunión de Guns N' Roses nos hemos acostumbrado a conformarnos con migajas. Y ese momento del que el mundo entero del Rock se hizo repercusión con una ilusión y una emoción brutal no fue precisamente una migaja, fue un rayito de esperanza y un chute de adrenalina.
A mi esa adrenalina me vino muy bien porque ese fin de semana fue de infarto. Cuando te visita gente de fuera, sabes que no vas a parar en casa. Así que la recarga de pilas del viernes 15 me vino fenomenal para aguantar durante un fin de semana en el que la tele y el descanso brillaron por su ausencia. Fin de semana movido, preludio de la semana que siempre recordaré por ser la semana del concierto de Avenged Sevenfold y Guns N' Roses. El primero de ellos, el miércoles 20 de octubre en el Sant Jordi Club, y el segundo el sábado 23 en el Pavelló Olímpic de Badalona.
No soy buena escribiendo crónicas, no es lo mío. Voy a un concierto, me entrego y enloquezco, y luego me cuesta recordar hasta el orden de las canciones. Pero sí puedo destacar alguna cosa de los dos grandes shows que tuve la suerte de ver este mes: del de Avenged Sevenfold diré que me sorprendieron gratamente las aptitudes vocales de M. Shadows en vivo, además del sonido potente y compacto de la banda en general; como punto negativo, la duración del concierto, y como bonus extra: el desvirtualizar a Gorka (calamar en Twitter) y el disfrutar de la compañía de Eva (evika en Twitter). Quien diga que el Twitter no mola, miente o no ha tenido la suerte de encontrar a gente tan guay como la que yo he encontrado.
Del show de Guns N' Roses, decir también que fue una grata sorpresa en varios aspectos. Primero, la puntualidad. Si en el resto de la gira, Mr. Axl Rose estuvo haciendo padecer al público con retrasos que en ocasiones alcanzaron las 2 horas, en Barcelona apareció en escena a las 22.15h (una hora y cuarto después de que se despidiese el telonero, Mr. Sebastian Bach). Bach nos regaló un show lleno de antiguos temas de Skid Row que me transportaron de golpe a 1995 (año en que los vi en lo que entonces llamábamos Sala Zeleste), y no cantó en directo tan mal como yo recordaba.
Axl Rose por su parte está más en forma de lo que yo esperaba, y la banda que le acompaña interpretó a la perfección su papel. Incluso en momentos, DJ Ashba le robó protagonismo a Rose, saltando por las gradas más cercanas al escenario e interactuando con el público. Es difícil destacar un sólo momento de ese concierto, ya que cuando estás escuchando en vivo temas que han sido banda sonora en los últimos 20 años de tu vida, todo te parece espectacular. Pero quizá yo me quede con el subidón de adrenalina sin parangón que sentí cuando empezó el Welcome to the Jungle, con la locura bailonga de Nightrain, y con la emotividad de Don't Cry. Pedacitos de la historia reciente del Rock y piezas imprescindibles para los headbangers de mi generación.
Entre salidas, entradas, visitas, familia, amigos, conciertos, etc... la sensación que me deja Octubre es que ha sido un mes de 90 días, pero al mismo tiempo, ha pasado volando. El balance es positivo y las buenas vibraciones recogidas, a pesar del cansancio, me vienen fenomenal para encarar un Noviembre que no ha empezado con buen pie. Pero eso ya no corresponde a este post.
Barcelona, 1 de junio de 2010. Megadeth vuelve a visitarnos y servidora no falta a la cita. La primera vez que les vi en directo fue en el Doctor Music Festival de 1997. Desde entonces, han sido más de 7 veces... pero he perdido la cuenta y no estoy segura de si son 8 ó 9.
Aunque por la red abunden fotos y vídeos mucho mejores que estos, me hacía ilusión que en este post estuviesen los míos.
Asistir a un concierto de Megadeth es como reencontrarte con un amigo de la infancia con el que no has perdido el contacto a lo largo de los años. Sabes con qué te vas a encontrar, sabes con quién vas a coincidir y sabes que no te van a decepcionar, a no ser que causas externas como un mal sonido de la sala o un timing apretado se interpongan.
Pero el show de anoche fue diferente por varios motivos. El primero de ellos: el regreso del bajista Dave Ellefson. Siendo honestos, yo soy de las que identifican Megadeth con Dave Mustaine, y no esperaba que me causase especial impresión ver de nuevo a Ellefson en escena. Pero me equivocaba: no salté de alegría, pero me hizo gracia verlo salir al escenario, acompañado por una espléndida ovación de parte del público... la misma que recibió en el momento de la despedida.
La segunda novedad: el set list. Tras los temas más recientes: Dialectic Chaos y This Day We Fight!, llegó mi canción favorita de la banda, In My Darkest Hour. Acto seguido, Dave Mustaine nos revela lo que muchos esperaban, que iban a tocar el álbum Rust in Peace íntegro, conmemorando el veinte aniversario de la publicación del disco.
Un alto en el camino para decir que, aunque soy consciente de que los fans valoran por lo general regalos así, a mí no me parece una decisión muy acertada. Muchas bandas se están apuntando a esta moda y no suelo alegrarme, prefiero un set list variado, currado y que sorprenda. A excepción del momento de ejecutar los bombazos más conocidos, ahí tuve un momento de poco interés... en el que aprovechamos para tomar algo, ir al baño y dar un par de vueltas por la sala, que estaba a tope, aunque afortunadamente no hacía ese calor asfixiante de otras ocasiones.
Tras ese paréntesis, cayeron de nuevo un par de temas nuevos: Headcrusher y The Right to Go Insane, y a continuación, los clasicazos que pusieron el broche de oro a una noche muy cañera y en especial, muy divertida, hablo de Sweating Bullets, Symphony Of Destruction, A Tout Le Monde, Trust y el Peace Sells.
Pero aún me dejo una cosa que hizo un poco diferente este concierto de Megadeth: ¡¡Dave Mustaine sonriente!! Diría incluso más: ¡¡Dave Mustaine risueño!! El pelirrojo olvidó por esta noche su cara de malas pulgas y nos mostró flamantes sonrisas y gestos simpáticos a lo largo de toda su actuación. La absoluta entrega del público le tocó en corazón y nos agradeció por activa y por pasiva que estuviésemos allí y que les respondiésemos de una manera tan cálida. A falta de costumbre, he de decir que Dave Mustaine me da miedo cuando se ríe.
Bromas a parte, fue una noche fantástica de Heavy Metal, con unos músicos profesionales que no te fallan, una noche para reencontrarse con varios amigos y multitud de conocidos... y con la sensación de que, a pesar de que las nuevas generaciones te abran los ojos ante la evidencia del paso de los años, y de que mi primer show en Razzmatazz (antes conocida como Zeleste) fuese hace 17 años, hay cosas que no cambian:
Cuando te metes en las primeras filas y chupas ampli, al día siguiente te pitan los oídos y te zumba la cabeza.
Después de la desilusión que representó para mi, primero el cambio de emplazamiento del Sonisphere y después el cartel que se confirmó para Getafe, todo lo que me quedaba era mirar hacia el norte: Suecia e Inglaterra se han convertido en los dos posibles destinos de vacaciones para este año, y todo por seguir... "La llamada del Metal".
Pero ayer, 29 de abril, saltó la noticia de que Iron Maiden cerrarán su gira europea en España, concretamente en Valencia. En cuestión de minutos se corrió la voz y Facebook y Twitter cumplieron su cometido a la perfección. El dispositivo estaba montado y funcionando.
Ahora quedan tres meses escasos para aventurarnos a adivinar quién será el telonero (hasta que se nos confirme), para ir viendo qué tal se les da la gira, cuál es el setlist escogido, para escuchar los nuevos temas... En resumen: casi tres meses obsesionados e histéricos, amenizados , ¡¡no me olvido!!, por Megadeth, el 1 de junio en Barcelona (entrada en el bolsillo, faltaría más).
Tras una experiencia negativa el pasado 2008, cuando por culpa del temporal nos quedamos sin el Festival Metalway de Zaragoza, que contaba con Iron Maiden como cabeza de cartel y con Avantasia, quienes para mí representaban un gran aliciente, confiaremos en que el tiempo y el azar lo permitan y que el próximo 21 de agosto Valencia se tiña de negro y se rinda ante la banda de heavy metal más grande de la historia.
Normalmente no me apetece seguir memes... y en los que me apetece participar no puedo, por razones obvias, como es el caso del Meme Slayer de Adri. Pero al ver este Meme Musical en el blog de Missmole, sobre los 5 Mejores Álbumes de la Década, según preferencias personales... me he animado.
¡¡Pero con modificaciones!! Es que si no, no sería yo... Y como soy más chula que nadie, voy a meter 10: Mis 10 Álbumes Favoritos Publicados entre 2000 y 2009. Porque soy muy chula e indecisa, todo hay que decirlo. Y puntualizando van a ser los 10 que significaron cosas... Ah, y no van en orden...
Tengo que confesar que cuando me he puesto a pensar en ello, he tenido un gran lapsus y he empezado a escribir mi lista rememorando los que para mí fueron los mejores de la década de los 90. Y esto es muy curioso. ¿Por qué? Pues los que gusten del Rock y del Heavy Metal como yo lo comprenderán, ya que los 90 siempre han tenido muy mala fama.
Se tiende a idealizar los 80 como esa gran década que nos dio los mejores discos de Hard Rock y Heavy Metal de la historia. Y no estoy para nada en desacuerdo, pero sí que opino que los 90 fueron una década muy digna que nos dejó grandísimas obras. Afortunadamente, la mala fama de los 90 es hoy por hoy humo y ahora toca calzarse las botas y subir el volumen, porque el siglo XXI también ha empezado cañero.
Buckcherry - Black Butterfly:Cuarto Lp de la banda angelina, publicado en 2008. Me resulta imposible encontrar un sólo tema que no me guste en este álbum. Si a eso le añadimos la grata sorpresa que me dieron en vivo en el Kobetasonik del verano pasado, puedo decir que Buckcherry ha escalado muchas posiciones en mi ranking de bandas favoritas. Anécdota para seriéfilos: su cantante Josh Todd apareció en un capítulo de The Shield.
Rock in Rio - Iron Maiden: No podía permitirme el lujo de dejarles fuera, ni a ellos ni a la banda que llega a continuación en esta lista. Aunque me ha costado mucho decidirme, me he decantado por este fantástico directo del año 2002, ya que es así como realmente se disfruta de Iron Maiden. A lo largo de los años he llevado a personas ajenas a la movida a conciertos de este grupo y han coincidido en que es una experiencia única y memorable.
Capitol Punishment - Megadeth: Aquí reconozco que he optado por el camino fácil y he elegido este grandes éxitos publicado en el año 2000. Representa la ruptura de la banda con el sello Capitol Records y además de incluir sus éxitos hasta la fecha, contiene también dos canciones nuevas que formarían parte del siguiente Lp: The World Needs a Hero, ya con la discográfica Sanctuary.
Red White and Crue - Mötley Crüe: Este es uno de los discos más especiales que hay en esta lista. No deja de ser otro recopilatorio que contiene un temazo al que acompaña un vídeo clip espectacular y que me pone la piel de gallina, If I Die Tomorrow, pero significó la reunión de Mötley Crüe en 2005, con la formación original. Recuerdo aquellos anuncios de la reunión que pasaban sin descanso en VH1 de "What happen in the tour stays in the tour..." y me echo a temblar. Londres, Zaragoza y de nuevo, Kobetasonik en Bilbao... consecuencias de una noticia que me permitió convertir un sueño y realidad (tres veces)... y que me provocó algún que otro detalle decorativo en la piel...
Good to be Bad - Whitesnake: Publicado en el año 2008. David Coverdale nació en 1951. ¿Y qué? La edad no es impedimento para seguir publicando discos como este, gracias a la gira del cual pude por fin ver a uno de los mejores vocalistas de todos los tiempos en directo. ¿No está al 100%? Pues quizá no, pero yo tampoco lo esperaba...
Audioslave - Audioslave: Y aquí tenemos a otro de los mejores vocalistas, a mi juicio, que habitan la escena rockera actual. Aunque últimamente se le ha ido la olla hacia otros derroteros en los que yo no pongo un pie, Chris Cornell se lució después de Soundgarden, tanto en solitario como acompañado de los que un día formaron Rage Against the Machine. Pero de los tres álbumes del supergrupo, me quedo sin duda con el primero, publicado en el año 2002. Aunque los vi también en Barcelona, recuerdo con especial cariño su concierto en Festimad 2003.
Disturbed - Believe:Otros que estuvieron en ese Festimad de 2003 fueron Disturbed, a los que la prensa tachó de "Metal de 3a división". Me dolió tanto ese comentario que aún lo recuerdo y han pasado ya casi 7 años. La voz tan personal de David Draiman merecía estar en esta lista, y mi Lp favorito del grupo es este Believe de 2002, aunque todos los demás merecen atención. Buenas noticias: este año tendremos nuevo disco de la banda.
Thank you... for letting be ourselves - Hardcore Superstar:Descubrí a los suecos con este Lp y me puse al día rápidamente con su primero... Bad Sneakers and a Piña Colada. Era el año 2001. Para muchos, este disco ni existe... y sobretodo podríamos decir que ya no existe ni para la propia banda, quienes debido a una intención de cambio en su estilo, apenas se acuerdan de él en directo. Para todo el mundo, el disco más moñas y comercial... A mí no me importa, aunque reconozco que tienen mejores canciones repartidas en sus siguientes álbumes, este es el disco que mejores recuerdos me trae. Así que...
Come What(ever) May - Stone Sour: Nunca fui fan de Slipknot, pero con el primer disco de Stone Sour, Corey Taylor se ganó mis simpatías y mi admiración. Con este What(ever)... publicado en 2006, me convertí en fan convencida del grupo y espero con ganas su próximo disco, que saldrá a lo largo de este 2010. ¡¡Y hasta he aprendido a apreciar a Slipknot!!
The Scarecrow - Avantasia: ¡¡Casi me los olvido!! Y me ha costado decidirme entre el Ministry of Saints de Edguy (los fans antiguos de la banda van a querer mi cabeza en una bandeja) o el que para mí es el mejor disco del proyecto paralelo de su cantante, Tobias Sammet (sólo tengo una cabeza, no la podéis pedir dos veces). ¿Qué le voy a hacer? Yo no soy tan purista, y prefiero los discos más actuales. Y si me decanto por The Scarecrow en favor de Ministry of Saints es por diversos motivos en forma de canciones: The Scarecrow, Devil in the Belfry, I Don't Believe in Your Love o ese Toy Master junto a Alice Cooper... ¡¡Y el 3 de abril, nuevo álbum doble de Avantasia!! Gracias, Tobi Sammet por ser hiperactivo.
Y finalmente, después de darle mil vueltas, muchos quedaron justa o injustamente fuera de la lista, como por ejemplo, tanto My Chemical Romance como Avenged Sevenfold... ¡¿a quién quiero engañar?! Yo no soy una moderna.
Aunque esta semana podréis escucharnos opinar al respecto en el programa número 13 de The Tv Slayers, he querido escribir sobre este asunto que, quien más y quien menos, ha padecido en sus carnes...
Cuando una serie nos gusta mucho es comprensible, sano y bonito que queramos que nuestros seres queridos y nuestros conocidos también disfruten de ella. Les recomendamos que la vean, que le den una oportunidad, les damos la premisa, y a lo mejor le enumeramos también a los actores que en ella pueden encontrar.
Si con esto consideramos que no hacemos suficiente y tenemos mucho interés en que nuestro amigo viva los momentos tan buenos que esa serie nos ha proporcionado, puede que incluso le prestemos el DVD, le descarguemos y grabemos nosotros mismos la serie o que, en una de sus visitas a nuestra casa, le invitemos a que vean uno o dos episodios, como si les invitásemos a una cata de vinos, o de quesos. Hemos entrado en el terreno "evangelizador", que es cuando nos implicamos [físicamente] en la recomendación de una serie.
Intento no pasar nunca de aquí. Soy una devota seguidora del "vive y deja vivir", y una firme defensora del dicho "sobre gustos no hay nada escrito". Por eso me sorprende cuando alguien no puede soportar que no compartas su pasión por una serie. Y quien dice serie, dice película, o grupo musical... Pero de series va esto en este caso. Últimamente no dejo de leer en Twitter, en comentarios en blogs, etc... la siguiente frase:
"No entiendo cómo no te puede gustar la serie X"
Pues es muy fácil. La he puesto, he visto unos episodios y, sea por el motivo que sea, la serie no me ha gustado. Puede tener que ver con la historia, con los personajes, con los actores, con la fotografía... Puede ser simplemente por alguna razón misteriosa y a la vez muy personal que no somos capaces ni de poner en palabras. Simplemente: no me gusta. O directamente, puede ocurrir que conozcas la premisa, o sepas qué actores aparecen y directamente, no te llame la atención. No insistas más porque no vamos a llegar a ninguna parte.
Después de mis encuentros sorprendentes con las series que siempre pongo como ejemplo: The Shield y Buffy, me he propuesto no tener prejuicios, no descartar series de antemano porque "crea" que van a ser de una u otra manera. Si la premisa no me llama, seguramente tardaré en ponerme, o seguramente no me pondré nunca... pero nunca miraré con reticencia a una serie por, por ejemplo, ser de la HBO.
Pongo este ejemplo porque últimamente hay otra tendencia, además de lo de recomendar con inisistencia y fanatismo, que es amar u odiar lo que haga la HBO, por sistema. Nunca he sido amiga del blanco o negro, sobretodo porque no me va la vida en esto. Por eso, no me incluyo en ninguno de estos dos bandos: ¿me tiene que gustar The Wire porque me gustó Los Soprano? ¿Tengo que abstenerme de ver Deadwood porque la premisa de Oz no me atrae?
En general, seguramente muchos estaréis de acuerdo: "Claro, claro, que cada uno vea lo que quiera, hay series de sobras". Pero en el fondo, todos queremos contagiar a los demás de nuestras obsesiones. Hay personas que son más insistentes, personas que lo son menos. Soy consciente de que este post no lleva a ningún sitio y para muchos no tendrá el más mínimo interés. Pero me apetecía hacer esta reflexión sobre una tendencia que cada vez es más acusada y a la que yo llamo [con perdón]: ser porculero.
Recomendar: sí. Evangelizar: también. Insistir: no, gracias.
Doce días sin actualizar en el blog... o quizás debería decir más, ya que colgar un vídeo clip no puede considerarse una actualización en toda regla. ¿Qué ha pasado? Pues que ha llegado el frío. ¿Sirve como excusa? No, pero es lo primero que me viene a la cabeza.
Podría echarle la culpa a la Navidad, pero es que está muy visto. Además, este año me he propuesto no odiar la Navidad. Me aburre, me agota, me enerva... pero no me van a hacer cabrear. Es mi propósito de fin de año. Y este año estoy súper des-estressada... todavía me quedan regalos por comprar y hoy es el sorteo de la Lotería... es decir, el disparo de salida de las Fiestas, oficialmente.
En realidad, creo que la culpa de mi falta de disposición para escribir en el blog ha sido compartida por la Scooby Gang de Buffy, el señor Angel, mis amigos de Boston, Denny Crane y Alan Shore y, como recopetín, cuatro personas que le han dado una vueltecita a mi día a día: mis amigas y compañeras, The TV Slayers.
Y este mi Querido Bloc, pobrecito... queda un poco abandonado... Y tengo en borradores un post a medio hacer sobre la sexta temporada de Buffy... y tengo en la cabeza ideas para posts, que se me olvidan al cabo de minutos porque no me las apunto... Y tengo... de todo, menos voluntad para dedicar unos minutos a sentarme y escribir. Porque, cuando tengo minutos para sentarme, me apetece ver series, tontear en el Twitter y enviarme emails con las Slayers.
Por cierto, os invito a pasaros por nuestro blog y a descargar el décimo programa. Es el programa de la reunión, de la quedada de las Slayers en casa de Lorena, en Alicante. Ella misma ha escrito un post precioso en su blog, que es capaz de sacarle la sonrisilla tonta a la más pintada o arrancarle incluso una lagrimilla a algún sentimental.
Le doy las gracias por el post, le doy las gracias por ser una excelente anfitriona que hizo que nos sintiésemos como en casa, y sobretodo por poner en marcha este proyecto que me proporciona la dosis correcta de carcajadas diarias que ponen su granito de arena para que todos los días sean mucho más divertidos. Tal y como ella misma nos dice en cada despedida:
Sabemos que lo más difícil de este mundo es vivir en él, por lo que vamos a intentar hacerlo lo más divertido posible.
Pues para empezar con cine, como en el cuarto volumen de esta sección que aparece y desaparece como el Guadiana, diré que fui a ver Agora. Leí algo sobre Hipatia hace mucho, mucho tiempo, y tenía un recuerdo muy vago. Así que vi la película con bastante inocencia. Que ya se agradece. Me gustó. Me gustó el papel de Davo el Esclavo, me gustó ella, y sobretodo me gustó ver cómo se devanaban los sesos intentando descifrar la inmensidad que tenemos sobre nuestras cabezas.
Constaté que no estoy de parte de ninguna religión. No quiero ni pienso tomar parte en ninguna discusión que tenga como objeto una creencia irracional de algo que no puedo ver ni tocar. Y me reafirmo en que, efectivamente, el fanatismo religioso sólo conduce al desastre y a poner trabas a la evolución, la investigación y la convivencia. En esta película los cristianos son los malos, si la película hubiese estado ambientada 500 años antes, los cristianos hubiesen sido las pobrecitas víctimas oprimidas. Porque siempre nos ponemos del lado del más débil, de las víctimas y de los censurados y oprimidos. No descubro nada nuevo.
Saltando a las series, y visto el piloto de V, me atrevo a decir que me ha gustado. Y me atrevo a decir que seguiré con la serie, aunque es demasiado pronto para asegurarlo y sobretodo teniendo en cuenta el fiasco que ha resultado Flash Forward. Valientes siestas me pegué en los tres primeros capítulos y ahí me quedé. No más. En cuanto a V, me ha gustado ver muchas caras conocidas, porque eso siempre hace ilusión.
Joel Gretsch siempre está presente cuando llega gente de otros mundos (Los 4400, Taken...), el tío es un imán. Esta vez, de cura. Y no sé por qué le doy poco tiempo manteniendo los hábitos. Elizabeth Mitchell es Erica, una agente del "efbiai"; a mí me gustó en Lost y me ha gustado verla aquí. No me pasa lo mismo con Scott Wolf (Tots Cinc, The Nine) a quien le tengo bastante manía y me parece un híbrido extraño entre Tom Cruise y Michael J. Fox. Cosica y repeluco. Morena Baccarin (Firefly) después de la dieta de la alcachofa es Anna, la lagarta, y su antiguo compañero en ese delicioso western del espacio: Alan Tudyk, también se da un garbeo por esta nueva versión de los Visitantes.
Después de haber visto el piloto, las ganas de recuperar la serie antigua (que afortunadamente tengo en DVD) son importantes, por lo menos, las ganas de ver el primer episodio. Será bonito ver la llegada de los antiguos visitantes y compararla con la de los nuevos, y me refiero a los efectos especiales y a la estética de sus personajes. Los 80 molaron tanto... ¡¡Vivan los cardados y las hombreras!!
Ya os he contado que Hardcore Superstar estarán por aquí la semana que viene. En Barcelona tocan el 15 de noviembre, en Valencia el 14... Se trata de una banda de Suecia que sigo desde hace ya muchos años. Y hace también muchos años que los vi por última vez en vivo. Si no era por una cosa, era por otra, y han pasado más años de los que nunca hubiese querido ni soñado. Espero que no ocurra nada y que, en dos domingos, pueda estar disfrutando de esto:
Y para terminar este post batiburrillo que me ha quedado un poco más largo de lo que pretendía, os recuerdo que The TV Slayers seguimos dando caña y que ya está disponible nuestro tercer programa. Os agradezco desde mi rinconcito el apoyo que nos habéis dado y los mensajes tan guays que estamos recibiendo. No hay palabras suficientes. Estoy muy contenta.
Si queréis escuchar el Sneak Peek del tercer número de nuestro podcast, clickad aquí.
Para los que cuentan sus días en fracciones de 40 ó 20 minutos... supongo que compartirán conmigo que, si ver series es un placer, hablar sobre ellas no se queda atrás.
Y esto es precisamente lo que nos propusimos The TV Slayers: hablar de series de televisión, pero con voz femenina, con un toque muy personal, el nuestro.
El 24 de septiembre de 2009, Lorena Gil puso en marcha el proyecto de un podcast que ha reunido a cinco mujeres con una pasión en común y muchas ganas de pasarlo bien. Hoy 18 de octubre, es el día elegido para salir a la luz, para darnos a conocer a la blogosfera, para que os unáis a nosotras en esta divertida andadura.
Os invitamos a disfrutar y a pasarlo bien con The TV Slayers. Estamos en www.thetvslayers.com. Allí encontraréis nuestro primer programa. Y aquí tenéis nuestra primera promo:
Es muy difícil sintetizar en un post lo que han dado de sí estas vacaciones en Grecia, y más si tenemos en cuenta que después de este viaje, salimos hacia Palma de Mallorca casi sin tomar aire. Los recuerdos se amontonan, las sensaciones por explicar se agolpan. Todo merece ser narrado con todo detalle... pero eso es imposible... o demasiado entretenido y trabajoso, mejor dicho.
El día 5 de agosto llegamos a Atenas. El plan de viaje era: dos días en Atenas, tres de crucero por las Islas Griegas y de nuevo dos días más en Atenas. Los dos primeros días dieron bastante de sí. Lo más destacable, por supuesto, fue la visita a la Acrópolis. A veces cuesta escribir sobre sentimientos muy intensos, y esta es una de estas ocasiones... Nada más llegar al hotel, desde la planta número 12, donde había una excelente piscina y terraza, pudimos contemplar una maravillosa vista de la Acrópolis que me dejó sin aliento.
Creo que por el momento es lo más espectacular que he visto, y los que me conozcan un poco, ya sabrán por qué y lo entenderán a la perfección. Creo que son las mejores vacaciones que he tenido nunca. El año pasado en Nueva York aluciné, y en otros lugares lo he pasado muy bien, me he divertido, me he relajado... pero en estas vacaciones la emoción, la alegría, la gran carga significativa de todo lo que estaba pasando ante mis ojos, no se puede comparar a nada, de momento. ¿La Estatua de la Libertad, el Empire State? No los siento tan parte de mí, no me dicen ni la mitad que las impresionantes columnas del Partenón, o que un peine de marfil del 1200 a.C. en la vitrina del Museo Arqueológico Nacional de Atenas.
La visita a la Acrópolis, al Ágora, al Nuevo Museo de la Acrópolis; el Templo de Hefesto, el Teatro de Dionisio, el Pórtico de las Cariátides (las auténticas están dentro del Nuevo Museo de la Acrópolis, excepto una, que está en el British Museum de Londres). Todo esto nos ocupó gran parte del día 6 de agosto. En la Acrópolis estábamos ya antes de las 8 de la mañana, para evitar las horas de más calor. Porque en Atenas hace calor, pero no mucha más que en Barcelona. Que no veas qué exageradas son algunas personas con esto del calor. ¡¡Que estamos en el mes de agosto, jolín!! Pero precisamente por eso pedimos hotel con piscina. Gran acierto.
También visitamos diferentes zonas de la ciudad, como las típicas Plaza Monastiraki y Syntagma, el barrio de Plaka... Donde tuvo lugar uno de esos momentos que hacen un poco más divertidas y especiales unas vacaciones como estas: en una tienda de souvenirs nos equipamos como guerreros de la Atenas arcaica. Y lo que nos llegamos a reir. Una cena fantástica en el barrio de Plaka y a dormir, que había que prepararse para el crucero.
En cuanto a la cena: esta cena en el restaurante Estia del barrio de Plaka fue una de las pocas comidas buenas que tuve en Atenas. En el barco comí bien, pero en Atenas no. Me parecen bastante sucios por norma general, amén de muy estúpidos y borde. Pero esto es tema a parte que no tiene que ver con la comida. En cuanto al crucero, debería dedicar un post a parte y esto haré. Diré que nos ocupó del 7 al 10 de agosto y que lo pasamos estupendamente, y que vimos sitios preciosos.
De vuelta a Atenas el día 10 de agosto nos esperaba una experiencia que ha contribuido a hacer especial este viaje, junto con los disfraces anteriormente comentados y otras cosas: el concierto de Faith No More. El emplazamiento era impresionante: el Vrahon Theatre, una especie de escenario con gradas cutronas al estilo fiesta de pueblo, pero albergando a uno de los grupos más importantes de la escena rock de los 90, que ahora se han reunido para una gira de festivales que les ha llevado a ser cabezas de cartel en el Download Festival de Inglaterra ante 80.000 personas. El contraste entre esta idea y el verlos en semejante escenario y ambiente, ante unas 3.000-4.000 personas, fue alucinante y un privilegio.
Antes de este concierto queríamos ir al Museo Arqueológico Nacional, uno de los platos fuertes del viaje para mí. Pero abrían más tarde de lo esperado y lo cambiamos por la visita al Templo del Zeus Olímpico, unas ruinas muy impresionantes y no tan concurridas como la Acrópolis, sorprendentemente. Quizás no estén tan publicitadas, pero son muy importantes también, amén del Arco de Adriano, que en su tiempo separaba la ciudad ateniense de la nueva ciudad romana.
El día antes de marchar, el día 11, pudimos visitar el maravilloso Museo Arqueológico Nacional, donde se acumulan las maravillas, las antigüedades con más de 3000 años, objetos cotidianos de hace miles de años, así como estatuas impactantes, como la de Zeus que os enseño a continuación. Es de justicia decir que no se sabe si es Zeus o Poseidón, pero yo apuesto por Zeus, ya que me imagino que con la mano de ese brazo flexionado sujetaba su rayo, con gesto amenazador. Además, ¿qué pinta Poseidón fuera del agua? Os invito a compartir la opinión de que es Zeus, el Rey del Olimpo. Un bronce precioso.
Y sin poder evitarlo, me ha quedado un post muy largo. Menos mal que no he entrado mucho en detalles y que he dejado el crucero para más adelante, además de algunas aventuras basadas en aviones y aeropuertos, dignas de ser narradas. Pero espero que con este post os hayáis podido hacer una idea aproximada de lo especiales y espectaculares que han sido estas vacaciones, y de lo que aluciné con todas esas cosas tremendamente interesantes leídas y vistas, estudiadas y repasadas en libros una y otra vez, y que pude por fin contemplar in situ, maravillada y emocionada.
En el tren de rodalies (Cercanías) he visto en más de una ocasión a un participante de la primera edición de Fama. No no me acuerdo de su nombre y no tengo ganas de buscarlo, sólo diré que entró y salió sin pena ni gloria. Aunque esto no le impide llevar aires de superestrella, hacer movimientos ridículos (pseudo bailoteo) en el vagón y buscar con la mirada que alguien le haga caso. Quiere que le miren, eso es indiscutible: Gorra amarillo fluorescente, camiseta de los Lakers, pantalon rojo de chándal con franja blanca, zapatillas Nike de los colores del arco iris y alguno más y una mochila blanca que parece pintadita toda con rotuladores de colores. ¡¡Cuánto tiempo libre!! Un gilipollas de Fama que a mí me provoca mucha risa.
Critiqueo off.
La foto que Ashton Kutcher ha colgado de Demi Moore en Twitter. O... Quien con niños se acuesta, mojado se levanta.
Ashton Kutcher debe ser de las personas con más tiempo libre del mundo, junto con el tonto del culo de Fama, antes mencionado.
Estoy ilusionada con el nuevo tráiler de Sons of Anarchy.
Y este, lanzado anteriormente, también me encanta:
¡Dice tanto con tan poco...!
Y para cerrar el post, y ya que estoy en plan tráiler, pongo el de Spartacus, que vi ayer y... Creo que este puede ser el comienzo de una gran amistad:
Porque no quiero abrirme un microblog (no puedo con más cosas ya) y porque quiero compartir tonteridas, off topics y pensamientos inconexos, abro esta nueva sección en el blog.
- Capítulo final de The Shield. A Vic Mackey le ponen un traje y a mí me recuerda a estos dos:
- Vídeo promocional de HBO. Estas chorraditas me vuelven loca:
Es como aquello que hizo la ABC con ABC House, juntando a muchos de sus personajes de series en una misma casa o vecindario. ¿Que los de la HBO han sido poco originales? Pues sí, pero les ha quedado muy bien. Gracias a Felipe de Serieina por mostrarlo en el Twitter.
- Galería de ganadores y perdedores en los Emmy de Hitfix.com... Hay que tener mala leche... a mí lo de "losers" me ha llegado al alma. Y en el número 1...
Jajajaja!! Jolines, ahora que me hago yo fan... qué gafe.
- Esta semana acabé Los Tres Mosqueteros, de Alejandro Dumas. Todo lo que se diga sobre Dumas está de más y ya se ha dicho antes. Todo lo que se diga de Los Tres Mosqueteros está de más y además, todos los conocemos. Así que, como opinión personal diré que bien, pero muy largo.
- Bones ha llegado para sustituir a The Shield como serie para ver en compañía y en maratón. De momento, pinta bien.
En los dos primeros capítulos, además, ya he podido ver desfilar a un personaje de Nurse Jackie (Spoiler, seleccionar para ver: el marido de Jackie), la Zorra Implacable de House y a Sam, de True Blood. ¡¡Está curioso!!