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jueves, 27 de enero de 2011

Married to Rock: Ole tu... Molde

He acumulado nada menos que seis episodios de Married to Rock, del que parece ser que sí, habrá segunda temporada. Los productores del programa se pusieron en contacto con la esposa de Slash (ex-guitarrista de Guns n’Roses y de Velvet Revolver) y ella lo comentó en su cuenta de Twitter. Lo que no sé es si finalmente aceptó o no (¡espero que sí!).

Así que muy feliz por la esperanza de tener más capítulos de este reality que me ha cautivado desde el primer día, ataqué a los episodios acumulados, y en la primera tanda cayeron dos: el tercero y el cuarto.

A veces, estás viendo algo en la tele que te hace pensar: “A partir de este momento, siento que ya lo he visto todo”.

Desde el primer día, se ha demostrado que la más excéntrica del grupo es Josie Stevens. Con sólo mirar su exhuberancia, la decoración de sus uñas y su pasión por el color rosa y todo lo relacionado con Hello Kitty, sabes que no es una chica a la que guste pasar desapercibida.

Acompañada de A.J. Celi, Josie se dirige a un local sospechoso en San Diego donde hacen muñecas tamaño real. Josie quiere enviarle a Steve Stevens, su marido, una muñeca igual que ella para que, cuando él esté de gira, no la eche tanto de menos.

A.J. y Josie llegan al inquietante lugar, donde un no menos inquietante personaje, le presenta su clon, a la que le falta aún la cabeza. Gracias a un scan completo de su cuerpo, la réplica es casi exacta a Josie, pero falta un pequeño detalle... la réplica exacta de sus partes íntimas.

Para ello, es necesario tomar un molde. Así que Josie se desprende de su ropa interior, se tumba boca arriba y con las piernas entreabiertas en una... especie de caja... y su amiga A.J. se encarga de extender la sustancia para tomar el molde con un pincel y luego retirarlo cuidadosamente, entre los grititos de entusiasmo de Josie.

No me estoy inventando nada. Esto ocurrió así. Y no creáis que el tema queda aquí. Ni hablar. Ilusionada envía la muñeca a Nueva Jersey pero, cuando llega a destino, unos indeseables de la empresa de transporte parece ser que se dedican a maltratar a la muñeca, a arrastrarla por la playa, y se la devuelven a su casa en un estado lamentable.

A.J y Josie no dan crédito a lo que están viendo: la muñeca está sucia y llena de arena. Y lo más inquietante... la muñeca tiene “el molde” lleno de arena... así que vemos a A.J. introducir una aspiradora por “el molde” de su amiga... quiero decir, de la muñeca, para limpiar la arena, mientras Josie contempla el procedimiento horrorizada.

El desenlace no es tan sublime como el proceso, ya que una vez han limpiado y decorado la muñeca, Steve Stevens llega a casa y dice “ella me gusta, pero te amo a ti”. Y no es la mejor frase de Stevens, a mi la que más me gusta aparece en el capítulo cuarto y es “Todos mis poderes de guitarrista se van si toco una guitarra rosa”. Y es que Josie quiere que su marido se compre una guitarra de su color favorito, algo a lo que Stevens no accede.

Pero accede a mucho más: la pareja decide montar una boda por todo lo alto. Casados desde hace año y medio, por circunstancias familiares nunca pudieron tener la gran celebración que alguien como Josie merece. Así que en plena licorería, Stevens le propone matrimonio de nuevo y empieza el espectáculo.

La preparación de la boda es muy divertida, pero no tiene grandes momentos comparables a la fabricación de la muñeca. Por supuesto, no puede ser una boda convencional ni tradicional, y Josie choca con su amiga Etty Farrell (esposa de Perry Farrell, de Jane’s Addiction), hasta que finalmente, y maridos mediante, ambas se disculpan y se reconcilian.

Por supuesto que todo esto es un teatro. Pero la conversación entre Perry Farrell y Steve Stevens a propósito de la discusión que han tenido sus mujeres porque una le ha dicho a la otra que los vestidos de las Damas de Honor no son apropiados, es surrealista. ¡Se ponen muy serios y trascendentes!

¿Y qué me decís del sastre (lo veis en la foto) tomándole las medidas para el traje de novio a Steve Stevens mientras se entera de todo...? Surrealismo puro y duro, pero surrealismo delicioso, al fin y al cabo. Otro momento desternillante es cuando, el día de la boda, Farrell señala lo atractivo que está Stevens vestido de novio, a lo que este pregunta si quiere casarse con él. Farrell, que os recuerdo se ha transformado en Andrés Pajares, le responde:

“Ay pues sí! Sería divertido! Podríamos componer canciones juntos en la cama...”.

Stevens se queda descolocado y no pierde tiempo en aclararle que estaba bromeando. Con Perry Farrell toda precaución es poca.

Está claro que con la boda de Josie y Steve en ciernes, el resto de compañeras pierde protagonismo. La que menos papel ha jugado en estos dos episodios ha sido Susan Holmes McKagan (esposa de Duff, ex-Guns n’Roses y Velvet Revolver), y A.J. ha servido de comparsa a Josie, lamentándose de lo poco cooperante que está su Billy Duffy (guitarra de The Cult) y lo poco dispuesto que está a casarse con ella.

Etty ha tenido su gran momento psicópata en el capítulo tercero, mostrándose muy celosa ante la posibilidad de que Jane’s Addiction contrate una nueva bailarina para ocupar su lugar (algo que por otra parte, ella propone) y a continuación mostrándose como una psicópata en la organización de la boda de Josie.

Pero al final, Etty se sale un poco con la suya, y menos mal... Pensé que al final Josie se casaba en tanga, os lo prometo. Creo que en estos dos episodios, entre tomarse medidas para lo de la muñeca, las veces que se le cae la parte de arriba del vestido mientras limpia la muñeca, y el rato que pasa arreglándose para la boda sin ponerse el vestido, Josie Stevens ha salido más desnuda que vestida. Todo debidamente pixelado, no os vayáis a pensar... ¡Que esto no es Showtime!

Como anécdota os contaré que Josie desciende al altar montada en un columpio que la baja desde lo alto de la torre del castillo donde se casa. Como no puede subir a la torre con el vestido, sube en tanguita, con un chaleco de piel y taconazos de palmo y medio. Y en el tejado del castillo se coloca el vestido de novia. Pero yo la comprendo... si yo tuviese ese cuerpo también iría desnuda todo el día.


La boda es espectacular, preciosa y, sorprendentemente, no me harté de ver caras conocidas como esperaba. Sólo vi al guitarrista Dave Navarro, pero seguramente habían más y no se dejaron ver. Aluciné porque los padres de Josie son ¡¡normales!!

Y con el súper bodorrio de los Stevens, se acabó esta sesión doble de Married to Rock. Sigo siendo “talifan”. Tanto o más que el primer día.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Married to Rock: Guerras Paternales y Desnudos por la Paz. (S01e02).

Con alegría, entusiasmo y con el espíritu talifán latiéndome en el pecho, vuelvo con la segunda entrega de Married to Rock, el reality sobre señoras estupendas que comparten la vida con estrellas del Rock, que nos regala envuelto en lace & leather E!Online.

Si queréis saber más, aquí está el post sobre la presentación del show, el cual os recomiendo aunque tiene como contratiempo la ausencia irritante de subtítulos. Que este detalle no os detenga: lo vais a pillar todo por el contexto y algunos y algunas también os alegraréis la vista.


Aunque la auténtica protagonista de este segundo episodio del reality Married to Rock ha sido AJ Celi, lo primero que quiero destacar son las inseguridades de Susan Holmes McKagan a la hora de posar desnuda en una sesión fotográfica.

Querida Susan,

Si yo tuviese tu cuerpo, iría desnuda por la calle. En verano, se entiende, que ahora estamos a menos dos grados por estas latitudes, y no apetece.

Pero vamos, ha sido interesante comprobar lo que ya sabíamos: todo el mundo tiene sus inseguridades, aunque sean ex-modelos impresionantes. Susan sabe que no tiene 20 años, que ha sido madre de dos niñas... y ya no está segura de su cuerpo como solía estar. Suerte tiene que ahí está su espléndido marido Duff McKagan para animarle a aceptar el trabajo, y para presentarse en la sesión declarando convencido y muy acertado:

"Es que mi mujer está muy bien desnuda".

Las apariciones del ex-bajista de Guns n' Roses y Velvet Revolver en este reality show son más numerosas de lo que yo esperaba, pero menos de lo que podemos ver del guitarra de The Cult, Billy Duffy, y novio de la anterior mencionada AJ Celi. La primera pregunta que me viene a la cabeza es: ¡¿Cómo se presta a según qué?! Y es que en este segundo capítulo hemos visto el teatrillo de los problemas de pareja que Duffy y Celi están teniendo, amenizados por la aparición del padre de la joven, que no duda en meter cizaña, sobre todo en contra de su hija.

De acuerdo que, como digo, estamos viendo un teatrillo, o precisamente por eso, yo me pregunto cómo un músico serio, con una carrera respetable, nos abre las puertas de su casa y sobre todo, nos muestra sus miserias, sus problemas de pareja, y accede a mostrarse molesto ante las cámaras por lo desorganizada y desastrosa que es su novia. Vemos la puerta del garaje que se estropea, los cables puestos de una manera que a él no le gustan... y sobre todo, vemos a un Billy Duffy más padre que novio para AJ Celi.

AJ querida, ¿no tenías bastante con un padre? ¡Pues ahora tienes dos! Y si no, otro día te buscas un novio más joven.

Su padre es todo un personaje, un señor que no duda en bajar del coche y dar unos pasos de baile en plena calle, ante la atónita mirada de su futuro yerno, así como tampoco duda en debatir ante las cámaras los pormenores de la relación de pareja que mantiene su hija, sermoneando a la pobre chica, que no da crédito. Vemos al señor Celi junto a Duffy y parece más un amigo que su suegro.

Obviedades y comentarios sobre la edad a parte, nuestra amiga AJ tiene sus trucos infalibles para volver a ganarse el favor y el cariño de su novio. No utiliza los sabios consejos de su amiga Etty Farrell (esposa de Perry Farrell, de Jane's Addiction) sobre intentar ser menos mandona y más responsable, sino que tiene sus propios métodos para arreglar cualquier situación adversa:

"Te he echado de menos. ¿Vamos a la cama?", propone AJ. "Es la mejor idea que has tenido en todo el día", le responde Billy. Y al final de este ajetreado día, enfundada en su pijama (y en su maquillaje perfecto), AJ nos regala unas perlas de sabiduría de incontable valor, que traduciré de la mejor manera posible:

"Una chacha en la cocina, una señora en la calle y... una porn star en la cama. Yo por lo menos tengo asegurada una de esas tres cosas".

No ha sido un episodio en el que hayan sucedido tantas cosas como me dio la sensación viendo el primero. Pero sin duda, ha sido un capítulo colosal que ha empezado con Duff McKagan gritándole a su perro, y eso no tiene precio. Sigo siendo talifán y la única pega que le pongo es que 22 minutos se me hacen cortos, que muchos de los vídeos extras en internet tienen geolimitación, y que pasan demasiados días entre capítulo y capítulo. ¡¡Necesito más!!

lunes, 15 de noviembre de 2010

Married to Rock: Mi Reality (El Estreno)

Dice Valentina que hay por lo menos un reality para cada tipo de persona. Y tiene toda la razón. Yo tengo los míos: tras The Osbournes y Tommy Lee Goes to School, ambos de hace unos años, llega a mi esta joya que es Married to Rock, de E!Online.



¿Habéis fantaseado alguna vez con mantener una relación (romántica/erótica/sentimental) con una estrella del Rock? Pues en este reality vemos cómo cuatro señoras o señoritas muy llamativas comparten su día a día con cuatro músicos de renombre de "La Escena". Como no podía ser de otra manera, la base de operaciones es Los Ángeles, Meca del Rock y ciudad de residencia de estas parejas.

Este mundo maravilloso de casas de ensueño, ropas fabulosas, viajes, curvas exhuberantes, melenas excesivas, y riffs de guitarra, se traslada al salón de mi casa durante 20 y pocos minutos por capítulo, a partir de ahora y quién sabe hasta cuándo. ¿Un Reality? ¡¡Un Fantasy!!

Antes de ver el episodio ya era fan. Después de verlo, me hice "talifán", y en mi cabeza ya me he hecho una lista de otros candidatos para hipotéticas futuras temporadas, que NECESITO ver. Tengo, no obstante, el presentimiento de que el programa no va a triunfar, y pienso apuntarme a toda campaña y club de fans que se precie para darle vida. ¡He dicho!

Fue a través de la cuenta de Twitter del bajista de Guns N' Roses (y Velvet Revolver, y Loaded), Duff McKagan, que me enteré de la existencia de este programa. Su mujer, Susan, es una de las participantes. Cuando eres fan de un grupo y sigues su música, las biografías de sus miembros, las entrevistas, etc., crees que les conoces. Te haces una idea preconcebida de sus personalidades, tomando como referencia esos pequeños detalles que ellos quieren que sepas.

Tras haber sido quizá el miembro más "guarreras", el punki de los Guns, McKagan se ha convertido, a mis ojos, en un señor respetable, atlético, incluso atractivo a sus 46 años. Un señor serio que una cree que no va a prodigarse por esos mundos televisivos por mucho que su esposa sea una de las protagonistas. Pero una cosa es que no lo esperes y otra cosa es que no lo desees.

Lo confieso, adoro el faranduleo. Y cuando, a los pocos minutos de haber empezado el episodio, el señor McKagan hizo su aparición y sus comentarios, semi tumbado en la cama de su dormitorio, el cielo se abrió y entre las nubes aparecieron ángeles con guitarras eléctricas tocando los primeros acordes del Welcome to the Jungle.

Eso, bajo mi punto de vista. Mi novio, por el contrario, se indignó y se marchó un poco cabreado del salón: "No quiero ver nada más". Y eso que no llegó a escuchar la anécdota que explica Mr. McKagan sobre la vez que llevó a sus hijas a un concierto de Justin Bieber (¡¡qué no hacen estos padres por sus niñas...!!).

Susan Holmes-McKagan es una bellísima mujer, que dice tenerlo todo en la vida y que en este reality estaría en el bando de las discretitas. La bio de Susan nos cuenta que a mediados de los 90 era una de las 10 modelos mejor pagadas del mundo y ganó millones de dólares durante ese período. En 1997 lanzó su propia línea de ropa de baño y desde entonces, el negocio le ha funcionado fantásticamente bien. Esta ex-modelo y empresaria está casada con Duff McKagan desde 1999 y tienen dos hijas, Grace y Mae.

Otra que en apariencia no está loca es AJ Celi, novia de Billy Duffy, guitarrista de The Cult, con quien lleva tres años. De apariencia tranquila y sin mucho protagonismo en el primer programa, parece ser que tendrá muchísima presencia en el segundo, a juzgar por el avance que hemos podido ver al final.

AJ tiene 30 años y es licenciada en Comunicación. Procedente de New York, pronto se hizo un nombre como relaciones públicas y organizadora de eventos en prestigiosos clubs de los Hamptons. Actualmente trabaja en el Nightclub Playhouse de Hollywood como directora VIP.

AJ Celi además es aficionada a Twitter. De hecho, creo que todas lo son. Naturalmente que ya sigo a las cuatro, y cuál no fue mi sorpresa al recibir un Reply de esta integrante del programa, así como un Retweet días más tarde. Una anécdota que a mi me hizo especial gracia.

La más "graciosa" de las cuatro participantes es Josie Stevens. Lo primero que vemos de ella es cómo se mete en una maleta porque quiere irse de gira con su esposo. La palabra que mejor la define es "Excesiva".

Las escenas en las que ella pasea por el aeropuerto con su look súper explosivo y todo el mundo se la queda mirando y le hacen incluso fotos, es prueba de que estamos ante alguien a quien le gusta dejarse ver. Es tan excéntrica que lleva unos postizos en las uñas de Hello Kitty que le impiden teclear o tocar nada cómodamente, y de quien a juzgar por la decoración en su casa y en ella misma, es muy fan.

Josie está casada con el guitarrista Stevie Stevens. Es la clásica rubia exhuberante de pechos enormes que asociamos con el Hard Rock angelino. Una rubia platino de melena increíble y preciosos ojos azules que ha sido portada de varias revistas, incluída Playboy. Ha sido también modelo de vídeo juegos, tiene su propia línea de ropa y es estilista.

Divertida, alegre y muy sexual, no tiene reparos en mostrarnos cómo se prepara para tener sexo a través de vídeo conferencia con su marido. En el primer programa, lanza dos titulares: "Soy más lista de lo que parezco" y "en la carretera, si no te ocupas tú de mantener a tu marido contento, otra lo hará". Se muestra preocupada por las groupies y por lo que su esposo haga mientras esté de gira. ¡Promete!

Pero en este primer episodio, además de presentarnos a las cuatro "señoras del Rock", hemos tenido una clara protagonista, que aunque parezca mentira, no es Josie. Etty Farrell, nacida en Hong Kong, bailarina profesional y esposa de Perry Farrell, de Jane's Addiction, podría tener "Hiperactiva" como segundo nombre. Madre de dos hijos, trabaja como coreógrafa, es coordinadora de los bailarines que acompañan al espectáculo de su marido y además, le ayuda en la organización del Festival Lollapalooza.

Pero esto no es todo: Etty va a debutar como cantante solista y lo va a hacer en directo frente a miles de personas en este reputado festival. Entonces, sus tres amigas: Josie, AJ y Susan, se desplazarán para darle apoyo moral y aplausos entusiastas durante una actuación breve, mediocre y no destacable en el aspecto musical. La actuación es lo de menos, porque lo realmente importante es un hecho que tiene lugar en la noche previa y las consecuencias posteriores...

Perry Farrell, su esposa y sus amigas, acompañados de otros amigos y conocidos, salen a un Club a tomar algo, donde el marido de nuestra protagonista es el DJ. Etty se ve pronto acosada por un amigo de su marido, quien no tiene ningún reparo en meterle mano y besarla ante las cámaras, y decirle cuánto se siente atraído por ella.

Todo esto ocurre cuando sus amigas ya han abandonado la fiesta, y al día siguiente veremos cómo Etty se lo confiesa a Susan. Primera alianza: Etty-Susan. Me gusta. Me gusta porque Etty es excéntrica y bohemia, y Susan me parece una dulce y seria maravilla a la que el papel de confidente le va que ni pintado.

Pero la reacción más espectacular ante el presunto acoso sexual al que Etty se ve sometida es la de su marido. Perry Farrell cree que su esposa actúa de manera extraña.

¡Joder, qué frase...! ¡Qué grande es Married to Rock! Perdón, sigo...

Perry Farrell sabe que algo no marcha bien y finalmente Etty le confiesa, con algo de miedo, lo que ha ocurrido con su amigo en el club nocturno. Él en un principio parece bastante descolocado, aunque si lo conoces, sabrás que tantos años de excesos pasan factura, y sus reacciones no son todo lo rápidas que desearíamos.

Finalmente, reacciona y le dice a su esposa que entiende a la perfección que es una mujer muy atractiva y que otros hombres quieran violarla. Entiende perfectamente a su amigo, al que defiende y dice: "si mi amigo quiere un poco de amor, dáselo... si quieres a Rob, ten a Rob, pero mantén la boca cerrada". Él se preocupa de que el beso no fuese con lengua (ok, no lo fue, pues adelante).

La cara de espanto de Etty nos dice que ni ella misma sabe si su marido habla en broma o en serio. Yo apuesto por lo segundo, y me alegro de que la bella y dulce Etty se haya librado de su carga y de su preocupación, confiándole a Andrés Pajares... perdón... a Perry Farrell lo que le ocurrió con su amigo. Además, se lleva como premio el saber que si, en futuras ocasiones, le ocurre algo similar con un señor que le resulte más interesante... puede darle, sin miedo, un poquito de amor.

Como episodio de presentación me ha parecido simplemente sensacional. Ya sabemos quién es quién y podemos hacernos una idea de por dónde irán los tiros. Y aunque creo que es muy pronto para hacerse con una favorita, confieso que siento debilidad por Josie por lo divertida y excesiva, y también por Susan McKagan, por ser la esposa de un ex-miembro de Guns N'Roses, por alta, por guapa y por el rollito "cool" que transmite.

Estoy deseando que llegue el segundo episodio. Y aunque evangelizo todo lo que puedo, soy consciente de que el tipo de programa, la temática y la ausencia de subtítulos, echará a muchos para atrás. Yo me lo paso realmente bien con Married to Rock. Así que espero por lo menos que os alegréis por mi felicidad.

Pero, ¿cómo, cuándo y dónde puedes ver Married to Rock?: Twitter es la mejor manera de seguir este reality y de enterarse cuándo puede verse, sus emisiones bailan mucho y no siguen una pauta. Además, el primer episodio presuntamente se emitía el 21 de noviembre, pero dos semanas antes ya estaba disponible. Todo muy caótico, como el show en sí.

jueves, 25 de marzo de 2010

The Amazing Race: Welcome to Reality


Había visto algún episodio suelto de The Amazing Race, hace tiempo en SET. Nunca me había animado a descargarme un reality, llamémosle prejuicios, desinformación o simplemente, falta de interés. Las recomendaciones que me llegaban al respecto eran para que viese American Idol, y eso digamos que "mi religión" no me lo permite. Pero cuando empecé a leer tantas maravillas sobre The Amazing Race, me dije: por qué no.

SI NO HABÉIS LLEGADO AL S16E05 DE THE AMAZING RACE, NO SIGÁIS LEYENDO PORQUE HAY SPOILERS


¿La primera impresión es la que cuenta? En el primer episodio no tuve pareja favorita, aunque por frikis me llamaban la atención los policías: Louie y Michael, y los cowboys: Jet y Cord. Sin duda, los cowboys se han convertido en mis jugadores preferidos, los que de verdad quiero que ganen el concurso. Ya que vamos a ver un reality de gente de otros países, vayamos a por los más pintorescos.

Y tan pintorescos... el primer encontronazo con la realidad norteamericana no se hizo esperar, y no fueron ninguno de estos cuatro concursantes, sino una de las chicas, quien confundió China con Chile. ¿Una lapsus lingüístico? No lo creo, sobretodo cuando también pudimos comprobar cómo uno de los cowboys se sorprendía de que la moneda brasileña no fuese de uso corriente en Argentina.

Dejando de un lado lo que ya se sabe, que mucha gente no está muy puesta en geografía ni en culturilla general, han habido otros momentazos dignos de destacar en los últimos 5 programas. Si algo he hecho gracias a The Amazing Race es reirme mucho y sobretodo, sorprenderme.


Sorprenderme de que no sepan lo que es una baguette o de que crean que la mejor manera para los hermanos gemelos Dan y Jordan de echar un coche marcha atrás es bajando y empujando. Supongo que aquí tienen excusa, ya que no estaban acostumbrados al coche de marchas.

Dan y Jordan son de hecho de mis favoritos. Siguen en la carrera y hacen las pruebas lo mejor que pueden, sin brillar pero tampoco sin quedar en mal papel. Las que son especialistas en malos papeles son Carol y Brandy, la pareja de lesbianas: además de ser bastante torpes y bobas, tienen una maldad que no puede justificarse por la competencia, porque tampoco son buenas competidoras.

Los que hicieron buena jugada de competencia en este último capítulo fueron los policías, al castigar a Joe y Heidi, el matrimonio buenrollista, con un U-Turn que los dejó intentando descifrar un código morse durante tanto rato que el resto de equipos les adelantaron y quedaron finalmente eliminados de la carrera. La jugada de los policías fue, según ellos, porque querían darle una lección de humildad al bueno de Joe quien, con la rodilla hecha polvo se jactaba de todavía estar entre los primeros puestos. 


Pero esta jugada no ha sido la mejor del concurso hasta la fecha, ni mucho menos. La mejor jugada, y supongo que todos los que veis el programa estaréis de acuerdo, fue la que los geniales Cord y Jet hicieron en la estación de autobuses. Varios equipos esperaban un bus en el andén. Jet y Cord quisieron asegurarse, pidieron información y les dijeron que estaban en el andén equivocado. Tras pensárselo, no mucho, se marcharon sin avisar al resto de jugadores. ¿Un poco cabrones? Pues sí, en el caso de que no se jugasen nada. Pero tratándose de un concurso esto se traduce en: buenos jugadores.

Realmente, son una pareja muy extraña. Extraña para alguien que los observa desde aquí, supongo que en su pueblo de Oklahoma serán tipos de lo más normal, de esos tipos normales de Oklahoma que no han probado una cerveza en su vida. Y no se quitan el gorro nunca... Y cuando digo nunca es nunca. Con el último episodio me reí de lo lindo cuando vi a Jet (¿o sería Cord?) saltando, haciendo bungee, con el sombrero puesto. ¡¡Y no se le cayó!! Eso sí que fue Amazing.

El resto de parejas tienen también sus peculiaridades, aunque no despiertan en mi ni grandes simpatías como lo hacen los cowboys, ni grandes odios como lo hacen las lesbianas y en ocasiones los polis. De los que han sido hasta ahora eliminados, me gustaba mucho la pareja de la abuela y la nieta (Jody y Shannon) pero estaban condenadas a fracasar, igual que las mamás abogadas (que se pasaban el día Oh my good Lord, como los de Friday Night Lights): Monique y Shawne, que salvaron el culo pero no durante mucho tiempo, estaba cantado. Y los primeros eliminados, el otro matrimonio: Dana y Adrian, a quienes en tan poco tiempo no les puedes ni coger cariño y sólo puedes olvidarlos rápida y fácilmente.


De los que me quedan por nombrar, a los que más jugo se les puede sacar es a las dos parejitas jóvenes. Porque Steve y Allie, padre e hija, forman una pareja entrañable que siempre están consiguiendo la segunda posición, pero no destacan en lo personal. Ella es discreta, y él es el típico bonachón, por lo que parece... Van a su rollo y están haciendo un papel estupendo.

Naturalmente, las dos parejitas jóvenes, destacan más en lo personal que en otra cosa. Aunque la pareja de modelos: Brent y Catie, lo están haciendo muy bien, sobretodo ella. Catie me ha sorprendido gratamente, es una tía activa, atrevida, optimista y potente. Muy luchadora. Me cae muy bien. Su novio parece lelo y algo mudo, y vomita si bebe cerveza... un flojo. Pero vamos, hacen buena pareja, se apoyan y lo van logrando.

Falta de apoyo es lo que tiene, en cambio, Jordan. Y por eso los he querido dejar para el final. Esta pareja, que sale del programa Gran Hermano, es la pareja condenada a la separación más a lo bestia que estoy viendo. A lo mejor me equivoco, pero creo que Jeff la trata con la punta del pie y se pasa tres pueblos con ella. Es de traca que el tío más guapo del concurso (o el único, vaya) sea el más capullo. 


Ella es como una piedra, porque cuando él la ataca y la machaca, parece que ni siente ni padece. Es tonta, es torpe, es lenta... sí, pero él ya lo sabía, supongo. O a lo mejor no, porque son novios en la distancia que sólo se ven los fines de semana, según cuentan, y no habrán tenido ocasión de arrastrarse antes por un lodazal con alambradas. 

Les daremos un poco de tregua, pero me sigue pareciendo Amazing el desprecio con el que Jeff trata a Jordan y lo pancha que se queda ella. Aún así, no negaré que me divierte un montón ver esta relación tan disfuncional, sobretodo cuando ella se pierde conduciendo (casi siempre), y él se dedica a protestar desde el asiento de atrás. Sin echar una mano, pero sin dejar de despotricar. ¡¡El novio perfecto!!