Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de junio de 2013

La Reina Blanca / The White Queen (Philippa Gregory)


El próximo 16 de junio se estrena una nueva serie histórica de la BBC: The White Queen, basada en la Guerra de las dos Rosas y concretamente en la figura de Elizabeth Woodville, esposa del rey Eduardo IV de Inglaterra. La serie es una adaptación de la novela del mismo título de Philippa Gregory.

Inglaterra está sumida en una contienda familiar, una guerra entre primos y hermanos, descendientes todos de los Plantagenet, que luchan por la Corona. De hecho, la saga de novelas en inglés se titula The Cousins War. Es el enfrentamiento entre los Lancaster (cuyo emblema era una rosa roja) y los York y su rosa blanca. Posteriormente encontraremos la rosa Tudor, que combina el rojo y el blanco en su emblema… pero esto ya es otra historia.

Tras el escándalo que supuso la boda de Eduardo IV (en el bando de los York) con Elizabeth Woodville, una plebeya de origen noble cuya familia había luchado en el bando de los Lancaster, la corte sufre un cambio radical. La familia del rey queda un tanto desplazada, mientras que los Rivers (título que ostenta la familia de Elizabeth) van haciéndose con el poder y controlando todos los estamentos. Esto dará lugar a graves luchas internas, en ocasiones muy sangrientas, y en las que tenemos un pequeño (muy pequeño) componente mágico, en atribuírsele a Elizabeth, a su madre Jaquetta y posteriormente a una de sus hijas, conocimientos de brujería.

Cuando empecé con la novela, creí que iba a ser más romántica que histórica y en realidad no es así. En La reina blanca encontramos principalmente intrigas políticas, urdidas casi siempre por mujeres que, desde la posición de presunto poco poder de la que gozaban en el siglo XV, época en la que sucedieron los hechos, demuestran que aquí la palabra que importa es “presunto”, porque poder tenían y en cantidad.

La ambición por colocar a sus hijos en el trono de Inglaterra es lo que conduce al enfrentamiento, siempre desde la distancia y de la manera más cortés, entre Elizabeth Woodville y a su enemiga Margarita de Beaufort, madre de Enrique VII (padre de Enrique VIII, como ya suponéis). Hay más mujeres jugando a este juego de tronos*, como son Ana Neville, hija de Richard Neville, conde de Warwick y conocido como The Kingsmaker (el hacedor de reyes). Pero en esta primera entrega de la novela, la partida la juegan principalmente Elizabeth y Margarita.

La narración es muy ágil y muy directa, ya que está en primera persona del singular y casi siempre en presente de indicativo. El punto de vista es siempre el de Elizabeth, y otros hechos en los que ella no está presente nos son explicados a través de cartas o de otros personajes que mantienen conversaciones con la reina.

La Reina Blanca me ha gustado mucho más de lo que esperaba, le he dado un 4/5 en Goodreads y en breve quiero leer la segunda parte, La Reina Roja. También estoy impaciente por empezar a ver la serie, a juzgar por los trailers, me da muy buen feeling. 


*Una de las fuentes de inspiración que tuvo George R.R. Martin para escribir Canción de Hielo y Fuego fue precisamente esta contienda, así como lo fueron los Lancaster y los York a la hora de crear a los Lannister y los Stark.

 

sábado, 20 de febrero de 2010

Los Idus de Marzo - Valerio Massimo Manfredi

Una conjura que cambió la historia y una célebre advertencia que nos ha acompañado por más de 2000 años: "¡¡Guárdate de los Idus de Marzo!!". El 15 de marzo del año 44 a.C., Cayo Julio César fue asesinado en la Curia del Teatro de Pompeyo, en una sesión del Senado.

Esta novela de Manfredi nos narra cómo se urdió esta conjura y cómo se intentó evitarla, alternando breves episodios que nos van mostrando a los de uno y otro bando. Aunque la narración es, como siempre, ágil, yo no he podido evitar que algunos fragmentos me sobrasen, y que algunos personajes me pareciesen más que prescindibles.

Los momentos de la novela que más me han hecho disfrutar han sido los que ocurrían, por supuesto, en Roma, ya fuese en casa de Brutus o bien en casa del César. La dura travesía de Publio Sexto "Báculo" desde la Cisalpina hasta Roma, así como la de aquellos que intentan ayudarle, o bien detenerle, se me hizo un poquito pesada al principio, aunque llega un punto, en los últimos tres de esos ocho días que se nos narran, que este viaje se pone tremendamente emocionante.

Me ha costado cogerle el ritmo a este libro, y reconozco que lo he pasado un poco mal. Acostumbrada a que mi devoción por Valerio Massimo Manfredi me haga devorar sin mesura ni control todo lo que va cayendo de él en mis manos (o casi todo, Akropolis al ser un ensayo me costó un pelín más), el hecho de que la primera parte del libro no me enganchase como yo esperaba, ha hecho que me haya retrasado más de lo normal en terminarlo.

Pero a partir de la mitad, concretamente a partir de los hechos sucedidos el día 12 de marzo de aquel año 44 a.C., ha sido volver a las viejas costumbres de amar sin condición y devorar con ansias cada una de las frases, hasta llegar a un desenlace que ya todos conocemos y que acabó con uno de los personajes más importantes y carismáticos de la historia.

Sí, por supuesto que me han entrado muchas ganas de revisionar la primera temporada de Roma. En cuanto me la devuelvan, porque la he prestado, me pongo con ella.

jueves, 20 de agosto de 2009

Mi Gran Semana Griega

Es muy difícil sintetizar en un post lo que han dado de sí estas vacaciones en Grecia, y más si tenemos en cuenta que después de este viaje, salimos hacia Palma de Mallorca casi sin tomar aire. Los recuerdos se amontonan, las sensaciones por explicar se agolpan. Todo merece ser narrado con todo detalle... pero eso es imposible... o demasiado entretenido y trabajoso, mejor dicho.

El día 5 de agosto llegamos a Atenas. El plan de viaje era: dos días en Atenas, tres de crucero por las Islas Griegas y de nuevo dos días más en Atenas. Los dos primeros días dieron bastante de sí. Lo más destacable, por supuesto, fue la visita a la Acrópolis. A veces cuesta escribir sobre sentimientos muy intensos, y esta es una de estas ocasiones... Nada más llegar al hotel, desde la planta número 12, donde había una excelente piscina y terraza, pudimos contemplar una maravillosa vista de la Acrópolis que me dejó sin aliento.



Creo que por el momento es lo más espectacular que he visto, y los que me conozcan un poco, ya sabrán por qué y lo entenderán a la perfección. Creo que son las mejores vacaciones que he tenido nunca. El año pasado en Nueva York aluciné, y en otros lugares lo he pasado muy bien, me he divertido, me he relajado... pero en estas vacaciones la emoción, la alegría, la gran carga significativa de todo lo que estaba pasando ante mis ojos, no se puede comparar a nada, de momento. ¿La Estatua de la Libertad, el Empire State? No los siento tan parte de mí, no me dicen ni la mitad que las impresionantes columnas del Partenón, o que un peine de marfil del 1200 a.C. en la vitrina del Museo Arqueológico Nacional de Atenas.





La visita a la Acrópolis, al Ágora, al Nuevo Museo de la Acrópolis; el Templo de Hefesto, el Teatro de Dionisio, el Pórtico de las Cariátides (las auténticas están dentro del Nuevo Museo de la Acrópolis, excepto una, que está en el British Museum de Londres). Todo esto nos ocupó gran parte del día 6 de agosto. En la Acrópolis estábamos ya antes de las 8 de la mañana, para evitar las horas de más calor. Porque en Atenas hace calor, pero no mucha más que en Barcelona. Que no veas qué exageradas son algunas personas con esto del calor. ¡¡Que estamos en el mes de agosto, jolín!! Pero precisamente por eso pedimos hotel con piscina. Gran acierto.

También visitamos diferentes zonas de la ciudad, como las típicas Plaza Monastiraki y Syntagma, el barrio de Plaka... Donde tuvo lugar uno de esos momentos que hacen un poco más divertidas y especiales unas vacaciones como estas: en una tienda de souvenirs nos equipamos como guerreros de la Atenas arcaica. Y lo que nos llegamos a reir. Una cena fantástica en el barrio de Plaka y a dormir, que había que prepararse para el crucero.



En cuanto a la cena: esta cena en el restaurante Estia del barrio de Plaka fue una de las pocas comidas buenas que tuve en Atenas. En el barco comí bien, pero en Atenas no. Me parecen bastante sucios por norma general, amén de muy estúpidos y borde. Pero esto es tema a parte que no tiene que ver con la comida. En cuanto al crucero, debería dedicar un post a parte y esto haré. Diré que nos ocupó del 7 al 10 de agosto y que lo pasamos estupendamente, y que vimos sitios preciosos.

De vuelta a Atenas el día 10 de agosto nos esperaba una experiencia que ha contribuido a hacer especial este viaje, junto con los disfraces anteriormente comentados y otras cosas: el concierto de Faith No More. El emplazamiento era impresionante: el Vrahon Theatre, una especie de escenario con gradas cutronas al estilo fiesta de pueblo, pero albergando a uno de los grupos más importantes de la escena rock de los 90, que ahora se han reunido para una gira de festivales que les ha llevado a ser cabezas de cartel en el Download Festival de Inglaterra ante 80.000 personas. El contraste entre esta idea y el verlos en semejante escenario y ambiente, ante unas 3.000-4.000 personas, fue alucinante y un privilegio.



Antes de este concierto queríamos ir al Museo Arqueológico Nacional, uno de los platos fuertes del viaje para mí. Pero abrían más tarde de lo esperado y lo cambiamos por la visita al Templo del Zeus Olímpico, unas ruinas muy impresionantes y no tan concurridas como la Acrópolis, sorprendentemente. Quizás no estén tan publicitadas, pero son muy importantes también, amén del Arco de Adriano, que en su tiempo separaba la ciudad ateniense de la nueva ciudad romana.





El día antes de marchar, el día 11, pudimos visitar el maravilloso Museo Arqueológico Nacional, donde se acumulan las maravillas, las antigüedades con más de 3000 años, objetos cotidianos de hace miles de años, así como estatuas impactantes, como la de Zeus que os enseño a continuación. Es de justicia decir que no se sabe si es Zeus o Poseidón, pero yo apuesto por Zeus, ya que me imagino que con la mano de ese brazo flexionado sujetaba su rayo, con gesto amenazador. Además, ¿qué pinta Poseidón fuera del agua? Os invito a compartir la opinión de que es Zeus, el Rey del Olimpo. Un bronce precioso.





Y sin poder evitarlo, me ha quedado un post muy largo. Menos mal que no he entrado mucho en detalles y que he dejado el crucero para más adelante, además de algunas aventuras basadas en aviones y aeropuertos, dignas de ser narradas. Pero espero que con este post os hayáis podido hacer una idea aproximada de lo especiales y espectaculares que han sido estas vacaciones, y de lo que aluciné con todas esas cosas tremendamente interesantes leídas y vistas, estudiadas y repasadas en libros una y otra vez, y que pude por fin contemplar in situ, maravillada y emocionada.

martes, 12 de mayo de 2009

Ivanhoe, Sir Walter Scott


Ivanhoe es un clasicazo, y muchos conocen a Ivanhoe gracias al cine o a la televisión. Yo personalmente, no recuerdo haber visto ninguna de las películas o mini series que se han hecho, ya sean del año de María Castaña o más actuales, pero me gusta leer clásicos de renombre y esta vez le ha tocado a la novela caballeresca del escocés Sir Walter Scott. Cuando voy a comprar libros nunca me acuerdo de esta intención mía de nutrirme de clásicos, pero gracias a Ramelot, que me pasó un contacto de lo más interesante, pude comprar un buen número de ellos a buen precio. En la edición de bolsillo que tengo, la obra consta de más de 500 páginas, las cuales se leen con facilidad y rapidez, ya que en ningún momento se hace pesada.

Ivanhoe es una novela ambientada en la Edad Media en Inglaterra, en tiempos de Ricardo Corazón de León y el Príncipe Juan, su hermano; así pues, ambientada en la época de las Cruzadas, en tiempos de los señores feudales, que hacían y deshacían a su antojo, ayudados por milicias privadas de caballeros que abusaban de sus compatriotas. La peculiaridad de lo que ocurría en Inglaterra, además, es que los sajones se sentían ocupados por los normandos, y la diferencia de costumbres, tradiciones e incluso idioma, ayudaba aún más al estallido del conflicto. Como hecho anecdótico, decir que me ha resultado inevitable pensar en la película de dibujos animados de Walt Disney, Robin Hood, y a medida que avanza la novela, mis pensamientos sobre este personaje se ven confirmados, ya que el arquero Locksley no es otro que Robin Hood, Robin de Locksley y jefe de la banda de ladrones que están en contra del Príncipe Juan.

Wilfred de Ivanhoe pues, es el típico caballero andante noble de corazón que, ayudado por sus amigos sajones, hará por librarse del opresor y por paliar las injusticias, preparando a su país para el regreso de su amado rey, Ricardo Corazón de León, quien les librará de los malos usos a los que el Príncipe suplente, Juan, les tiene sometidos. Tras esta historia, cómo no: varias historias de amor, con damas puras de belleza inigualable, ricas doncellas sajonas como Rowena o ricas despreciadas judías, como Rebecca. La típica novela de caballerías que emulaba nuestro Quijote, y escrita por Sir Walter Scott en el siglo XVIII. Como curiosidad, decir que el verdadero protagonista de Ivanhoe no es Ivanhoe, sino un caballero misterioso del que no quiero comentar más, por si alguien no ha leído la obra y desea hacerlo.

Cualquiera que sea amante de las novelas de aventuras encontrará muy entretenida esta obra, y más si siente especial predilección, como es mi caso, por la materia histórica, y si además, por lo que sea, os apetece leer algo antiguo, con Ivanhoe tendréis todas estos deseos satisfechos.

martes, 7 de abril de 2009

Guy Bois, 'el Imposible'

A lo mejor es que tengo poca paciencia pero, 18 páginas después de haber comenzado con la lectura del libro 'La Gran Depresión Medieval: Siglos XIV-XV' de Guy Bois, he llegado a la conclusión de que no es para mí. La cuestión es que, hasta hace unos días, no era opción el abandonarlo, ya que lo necesitaba para un ensayo que tenía que escribir para la evaluación continua de la asignatura de Historia Medieval Europea.

Hablo en pasado porque, después de meditar, de conversaciones con la profesora y mucho dudar, he tomado una decisión en firme: ir a examen. Prefiero ir estudiando, hacerme mis esquemas a mi ritmo, y hacer un examen que por lo que parece, no será difícil. El tener que entregar varios trabajos (pocos, pero más de uno) a lo largo del curso, me está resultando mucho más difícil de lo que pensaba, por cuestión de tiempo. Ya tomé esta decisión con la asignatura de Historia de Catalunya, aunque por motivos diferentes, y ahora voy a hacer lo mismo con las dos.

Volviendo al libro: se trata de un ensayo escrito en el año 2000, que se centra en la llamada crisis de la Baja Edad Media, o en el otoño de la Edad Media y que consta de más de 200 páginas escritas con un lenguaje cargante, rebuscado y, no sé si por culpa de la traducción o qué, con frases muy mal construidas que dificultan mucho la comprensión de lo que el autor intenta transmitir y que requieren ser leídas un par de veces para ordenarlas dentro de la cabeza.

No es una novela, y naturalmente esto lo hace más pesado. Pero he leído más ensayos en otras ocasiones, y algunos, muy parecidos a libros de consulta, son auténticas joyas, como 'La Introducción a la Grecia Antigua', de F.J. Gómez Espelosín o los ensayos sobre Mitología Griega de Jean-Pierre Vernant. Pero con Guy Bois mi primera experiencia no ha sido para nada satisfactoria. Le he cogido manía. Ahora sólo necesito que me confirmen que, tal y como he creído entender, los que nos presentamos a examen no tenemos que leer este libro obligatoriamente, sólo como recomendación. Y, si tengo la mala suerte de que me imponen la lectura de 'La Gran Depresión Medieval...', hay unos resúmenes en el Rincón del Vago la mar de apañaditos.

Y anoche empecé 'Ivanhoe' de Sir Walter Scott, que le tenía muchas ganitas.

sábado, 14 de marzo de 2009

Vuelven... y no es Navidad

Tres de las series que sigo a ritmo USA están de parón, y no cuento Lost, porque el parón afortunadamente no es largo.

ESTA ENTRADA NO CONTIENE SPOILERS: Una es Gossip Girl, a la que yo esperaba el día 2 y finalmente, si epguides.com no miente, volverá a emitirse el 16 de marzo, este lunes (mi cumple, jeje). La otra que vuelve la próxima semana es The Mentalist, con fecha prevista de 17 de marzo aunque, si siguen con la costumbre de adelantar su emisión al domingo, podremos verla antes. No obstante, y ahora que lo pienso mejor, a mí más o menos me da igual, ya que soy dependiente de subtítulos y estos suelen tardar.

El mes que viene, el día 7 concretamente, regresa Fringe, la cual estaba despegando y poniéndose cada vez más interesante. Espero que la vuelta sea con más fuerza o si no, que por lo menos continúe con la tónica de antes de la pausa. También vuelve en abril The Tudors, aunque me propuse en este caso acumular capítulos hasta tener la temporada completa... sinceramente, no creo que lo consiga y por lo menos, el primer episodio caerá precipitadamente.

Por cierto, este año se conmemora el 500 aniversario de la coronación de Enrique VIII y durante nuestra estancia en Londres en Semana Santa, hay una exposición en la Torre de Londres a la que tienes acceso durante la visita al interior, llamada 'Henry VIII, Dressed to kill'. Muy sugerente. No me gustaría perdérmela.

Volviendo a las series: me gustaría tener noticia de alguna web tipo 'epguides' pero para las series que se van emitiendo en España, aunque sea en las plataformas digitales y de pago, porque con las que sigo dobladas siempre voy bastante a ciegas. Ahora por ejemplo me encuentro esperando Cinco Hermanos, Medium y The Office. Y no sé nunca cuándo debo esperar el nuevo capítulo de Cómo Conocí a Vuestra Madre o Rockefeller Plaza.

Y para terminar, lanzo un grito de atención que no llegará a ninguna parte, pero que a algunos os reactivará el recuerdo de la mejor serie de 2008:

¡¡¿PARA CUÁNDO LA VUELTA DE SONS OF ANARCHY?!!

lunes, 9 de marzo de 2009

La formación de Inglaterra, Isaac Asimov

Todavía no he salido de mi asombro con este descubrimiento reciente: los volúmenes de Historia Universal de Isaac Asimov (recientemente me he enterado que se pronuncia Asímov y no Asimóv, por si os interesa). Bien, pues decía que todavía no me he recuperado del susto, agradable, y que si la obra La Alta Edad Media me encantó, la leí como si nada y aprendí mogollón, no ha sido menos intensa la experiencia con esta historia de la Gran Bretaña desde algo antes de la llegada de los romanos hasta la promulgación de La Carta Magna por Juan Sin Tierra, en el siglo XIII.

No es sólo una narración sobre la historia política, las batallas, la sucesión de reyes, arzobispos, papas... sino un compendio de anécdotas, historia social y curiosidades que hacen que lo que, en apariencia puede resultar una temática aburrida y cargante (para quien no le interese el tema, claro), sea un ensayo muy entretenido y una buena iniciación a la Historia para aquellos que no anden metidos en materia.

Tengo ahora en la lista de espera La formación de Francia, pero tendrá que esperar un poquito, ya que los apuntes de la Universidad, los artículos y demás bibliografía complementaria, van a ocuparme mucho tiempo.

jueves, 5 de marzo de 2009

Las Crónicas del Señor de la Guerra de Bernard Cornwell

En el siglo XII el autor Godofredo de Monmouth (probablemente de origen galés) introdujo en la historia de Inglaterra el mito de Uther Pendragon y su hijo bastardo, Arturo. Escribió la Historia de los reyes de Gran Bretaña, que aunque gozó de gran popularidad, no era otra cosa que una compilación de mitos y leyendas de la época, unidas por un hilo de ficción de creación propia, y en ella introdujo, entre otras, esta leyenda, relacionándola con la llegada de los sajones a la Isla.

Esta obra de Godofredo de Monmouth fue usada por muchos autores, hasta nuestros días, como es el caso de Bernard Cornwell quien, en 1995 escribió el primer volumen de esta trilogía llamada 'Crónicas del Señor de la Guerra': El Rey del Invierno. Le siguieron El Enemigo de Dios y Excalibur.

Durante los pasados meses de diciembre, enero y febrero he disfrutado de esta trilogía, que cuenta la historia de Arturo 'el Señor de la Guerra, el Rey que no Fue, el Enemigo de Dios', a través de Derfel Cadarn, el narrador, pupilo de Merlín y guerrero de Arturo. La historia nos sitúa en la Britania del siglo V, cuando el recuerdo de la civilización romana se pierde en la niebla y las invasiones bárbaras llegan a la Isla de Britania donde además, otro enemigo, el Cristianismo, hace ceder a los dioses paganos.

Uther Pendragon es el rey supremo de Britania, el rey de reyes, el rey de los diferentes reinos que conforman el país y, a su muerte, deja como heredero a su nieto Mordred, un recién nacido. Su hijo bastardo, Arturo, quien vive en el exilio, debe regresar a Britania para proteger a su sobrino e intentar restablecer la paz y la justicia.

A partir de aquí, comienza una historia apasionante de múltiples y emocionantes batallas, repletas de actos tanto heroicos como salvajes. El Rey que no Fue no cesa en su empeño de cumplir con los altos ideales de la moral caballeresca, rodeado de traidores, invasores, algunos amigos y un gran amor. Tras todo esto, la sombra de Merlín, quien ayudado primero por Morgana (hermana de Arturo) y después por Nimue, una hechicera ambiciosa y despiadada, intentan el regreso de los dioses paganos a Britania a toda costa.

Si el Rey Arturo, Uther Pendragon, Derfel Cadarn, Lancelot, Ginebra o incluso Merlín, no existieron, Bernard Cornwell les da la vida en estos tres volúmenes, con una intensidad que hace que te dé mucha pena que los libros se vayan terminando entre tus manos, pese que al mismo tiempo, es inevitable devorar la trilogía en un abrir y cerrar de ojos. Es tremendamente adictiva y recomendable.

jueves, 12 de febrero de 2009

Hugh Jackman interpretará a Marco Antonio ¡¡en un musical!!

A través de la web Historia Clásica me entero de que Hugh Jackman, junto a Catherine Zeta-Jones, han recibido la oferta de protagonizar una nueva versión en forma de musical de la historia entre Marco Antonio y Cleopatra. El director, Steven Soderbergh (Ocean's 13, El Che) ha tenido que posponer el rodaje hasta el año que viene, según Variety, ya que Jackman tiene otros compromisos que no le permitirán ocuparse de este proyecto hasta entonces.

'Cosica, da cosica'

No olvidéis que Hugh Jackman conducirá la Ceremonia de entrega de los Oscars este año, que tendrá lugar el próximo 22 de febrero. Y ya ha avisado: cantará y bailará.

lunes, 9 de febrero de 2009

De vuelta a los apuntes

Después de un semestre de descanso (en parte, forzoso), vuelvo a estudiar. Ya me he matriculado y, a finales de febrero, empiezo de nuevo el curso. Para este cuatrimestre (o semestre, según se mire) he escogido Historia Medieval e Historia de Catalunya 1. La segunda va de la mano de la primera porque el periodo del que trata es precisamente el de la formación, crisis y expansión de Catalunya en época medieval.

Miro el plan docente de ambas y veo que es viable tanto seguir la evaluación continua (entrega de trabajos y una prueba final) como ir a examen. No obstante, siempre te recomiendan seguir la evaluación continua, tanto profesores como compañeros. Mi idea es intentarlo con la evaluación continua, como he hecho en las ocasiones anteriores, aunque ahora tengo menos tiempo que entonces (dos trabajos, la casa, mi tiempo dedicado a mí y al ocio), pero seguro que sabré encontrar momentos aquí y allá para ocuparme de ello.

Tengo bastantes ganas de empezar de una vez, aunque se puede decir que ya empecé, puesto que llevo unos meses leyendo sobre el asunto, no sólo ensayos sino también novela histórica centrada en esta época. Especial mención a los libros de Historia escritos por Isaac Asimov, que descubrí hace no mucho y que me causaron una grata sorpresa, no sólo porque pensaba que este autor sólo escribía sobre ciencia ficción, sino por la manera tan sencilla, llana y a la vez entretenida que tiene de narrar los hechos, no sólo centrándose en la historia política, social y económica, sino completándolos con muchas anécdotas y hechos curiosos.

domingo, 11 de enero de 2009

El Ejército Perdido - Valerio M. Manfredi

Con esta novela he batido mi propio récord de velocidad. He devorado las 460 páginas de esta edición fantástica de tapa dura (Grijalbo) en tan sólo una semana. La historia de los 10.000 de Jenofonte le ha dado a Manfredi para crear una historia preciosa.

Abira es una chica de una pequeña aldea en algún punto de Asia Menor, por la que el ejército de Los Diez Mil pasa de camino hacia la guerra que enfrentó a Ciro y Artajerjes, los dos hermanos que se disputaban el trono de Persia (estamos en el siglo V aC). Abira se enamora de Jenofonte y le acompaña en esta aventura épica, que él mismo se ocupará de registrar en sus escritos para la posteridad. Jenofonte es en principio uno más de este gran ejército, que cuenta con mercenarios de toda Grecia en sus filas, pero el destino le tiene preparado mucho más que el ser sólo un escritor.

"El ejército perdido narra la épica aventura de Los Diez Mil y a la vez la historia de un amor incondicional que nunca vaciló ante las mayores adversidades".

sábado, 27 de diciembre de 2008

Mis lecturas de 2008

En el blog Day Zero, de Alx, encuentro este post con una lista de sus lecturas del año. Y decido copiarme inspirarme en él para hacer yo también la mía:

- Memòries 1930-1980, Jordi Pujol: pues sí, me lo leí. Y me resultó muy entretenido. Me encantan las historias sobre vidas. Este me lo regalaron para Navidad y, aprovechando las vacaciones de los estudios, lo leí rapidito.

- Odisea, Homero: este lo leí para la Universidad, claro. Para preparar el semestre que se avecinaba. Pero disfruté la historia al máximo, de la que ya conocía algunas de las aventuras de Ulises, pero no todas. Imprescindible.

- Alexandros I, Valerio Massimo Manfredi: pese a que la parte correspondiente al Helenismo no es sobre la que más se trata en la asignatura que cursé sobre Literatura y Civilización Griegas, o quizás por eso mismo, me apeteció mucho indagar, aunque en forma de novela, sobre Alejandro Magno. Y me gustó tantísimo, me enganchó de tal manera, que en meses sucesivos, concretamente en el mes de junio, cayeron seguiditos el segundo y tercer volumen. Y es que Manfredi me vuelve loca.

- El Prometeu Encadenat, Èsquil; Els Núvols, Aristòfanes, y Antígona, de Sòfocles: los tres, lecturas para el curso. El primero y el segundo, sin pena ni gloria, pero Antígona en cambio me gustó mucho, al igual que Las Troyanas, de Eurípides, que incluso hizo que me saltasen las lágrimas en algún momento. Muestra de la intemporalidad de las buenas obras.

- El Universo, los Dioses, los Hombres, de Jean-Pierre Vernant: este ensayo me gustó tanto que corrí a por Mito y religión en la Grecia Antigua, del mismo autor. Pero todo lo que me gustó el primero, lo que me entretuvo y lo que me enseñó, me resultó aburrido en el momento de leer el segundo, que lo dejé colgado unos meses y lo retomé más tarde, para terminarlo con más gusto, pero sin apenas pasión.

- Villa Diamante, Boris Izaguirre: otro regalo, que cayó 5 meses más tarde de recibirlo. El libro-montaña rusa, quiero decir: empieza soso, se pone interesantísimo hacia la mitad, y vuelve a bajar de intensidad en la parte final. No me dejó buen sabor de boca. Muy Allende, descaradamente Allende, sin ser Allende. No lo recomendaría.

- Crimen y Castigo, Fiódor Dostoievski: tenía ganas de leer uno de esos libros con los que a todo el mundo se les llena la boca, y no me arrepiento. Pese a ser una obra densa y larga, no se me hizo difícil su comprensión y me enganchó.

- Viento y Ceniza, Diana Gabaldon: no soy imparcial cuando hablo o escribo sobre la Gabaldon y su saga 'Outlander'. Simplemente, estos libros forman parte de mi vida, los Fraser son como una familia imaginaria que me acompañan desde 1997, año en que cayó en mis manos la primera novela: Forastera, la cual debo haber leído unas 7 veces. Amo cada uno de estos libros, como si fuesen mis niños, los leo, los releo, me compro alguna que otra edición en Inglés, una compañera de un foro de la autora incluso me envió desde Estados Unidos, por correo, gratuitamente y sin conocerme, la 'Outlandish Companion', que viene a ser como un DVD con Extras... y bueno, lo dejo aquí porque podría escribir no una entrada sino un blog entero sobre el tema y no es plan de alargar más esta lista...

- El Nom de la Rosa, Umberto Eco: fue, si no me equivoco, el primer libro que leí desde que abrí este nuevo blog, y hablé de él. Lo tendría que haber leído en el instituto, pero no pude con él porque no entendía apenas nada de lo que estaba leyendo. Unos diez años después, lo ví ahí, lo retomé y me gustó. Guardo buenos recuerdos de él.

- Stonehenge, Bernard Cornwell: en el momento en que escribo esta entrada, estoy leyendo mi segundo libro de Cornwell, en concreto, el primer volumen de Las Crónicas del Señor de la Guerra, es decir: El Rey del Invierno. Y me gusta, porque reconozco la mano de quien escribió Stonehenge con claridad en este otro libro. Stonehenge me enganchó mucho más que El Rey del Invierno, así que sólo por eso, y pese a que la temática me interese algo menos, diré que me gustó más.

- Enrique VIII, Philippe Erlanger: esto es lo que pasa cuando la curiosidad no mata al gato, sino que te lleva a pedir libros en la biblioteca que te han de traer de otras bibliotecas porque no es un libro que abunde en los fondos. Esto es lo que pasa cuando, una vez vista la primera temporada de Los Tudor te quedas con ganas de saber más, y sobretodo, de saber qué hay de verdad en la serie. Una biografía fantástica, narrada de una manera muy sencillita y comprensible y muy, muy entretenida. Un diez.

- Memnoch el Diablo, Anne Rice: dar mi opinión sobre esta novela en este blog trajo mucha, mucha cola. Se me coló un troll que no dejó de dejarme mensajes durante un tiempito bastante prolongado para mi gusto, hasta que se cansó. Bien, la cuestión es que, de todas las Crónicas Vampíricas que he leído, esta es la que menos me ha gustado hasta la fecha. Me gustó tan poco que ni la pude terminar.

- El Muro de Adriano, William Dietrich: otra novela histórica. ¡Sublime! Y no he visto más novelas del autor por ahí. Seguro tendrá más, y me gustaría leer algo más, porque me resultó una novela excelentemente presentada, que se me hizo entretenida e interesante de principio a fin. Me la ventilé en poquísimo tiempo porque me enganchó lo indecible.

- La Pavorosa Revolución Decadencia del Imperio Romano de Occidente, F.W. Walbank: otro ensayo sobre historia. Dado que tengo intención de matricularme en Historia Medieval para el semestre que pronto comienza, quise empezar con algo de lectura recomendada. No me gustó. Pero como es cortito, me lo leí en apenas diez días, y 'feina feta no fa nosa' (trabajo hecho no estorba).

- El Rey del Invierno, Bernard Cornwell... Por terminar. No me queda demasiado. Es un buen libro: Merlín, Arturo, los pequeños reinos de Britania enfrentados unos años después de la caída del Imperio Romano... pero no me engancha.

El resto de libros de mi lista (sí, me los voy anotando en un Word desde 2006, soy muy metódica) son libros de consulta, tipo: Introducción a la Grecia Antigua, de F.J Gómez Espelosín (espectacular, genial, súper útil para quien le interese saber más sobre el tema); Homer, Carles Miralles (un estudio sobre Homero que necesité consultar para el curso); Democràcia i participació ciutadana, de Núria Font (¿quién me mandó a mí matricularme en Teories i Sistemes Polítics?) o Qui som? Historia de la Diversitat Humana, de Luca y Francesco Cavalli-Sforza, que tuve que abandona por ser demasiado científico para mi gusto y conocimientos

Se me avecina una matrícula, si mi tutor no lo desaconseja, de Historia Medieval e Historia de Catalunya... así que supongo que las lecturas en los próximos meses serán bastante monotemáticas. De todas maneras, por Navidades mi novio me ha regalado el último de Manfredi, El Ejército Perdido, que quiero leer antes de que empiece el curso (es decir, siglo V a.C en lugar de s. V d.C. en adelante).

lunes, 24 de noviembre de 2008

Cómo cargarse 'Merlín' en tres pasos

Soy la primera que digo que cuando te pones a ver una película o una serie el principal objetivo, el fin que nos ha de mover a sentarnos frente a la tele o el ordenador es la mera diversión, la búsqueda del entretenimiento y la evasión. Pero hay veces que, simplemente, no te dejan.

Lo que me ha ocurrido esta tarde con la serie Merlín ha sido lo más grande que me ha pasado en la vida. Ríete tú de cuando vi la peli 'La última Legión' tras haber leído la novela de Valerio Massimo Manfredi. Ríete tú de cuando vi True Blood con el 'chip Anne Rice en la cabeza'. Esto lo ha superado todo... Vamos, que no he querido ver más allá de la mitad del primer capítulo, no sólo por las cagadas (no soy tan repipi) sino porque además de poco 'seria', es aburridísima.

Vamos a situarnos: la serie trata sobre el joven Merlín. No el Merlín de la peli de Disney, con barba blanca y túnica, sino de un Merlín adolescente, se supone que al inicio de su andadura como mago. Eres libre de creer en si Merlín existió o no. Yo prefiero creerlo, porque me gustan estas historias. Si eres como yo y te lo crees, Merlín (Myrddin Emrys) es un mago galés que presuntamente vivió en la Britania del siglo VI de nuestra era. Es el mago más famoso y poderoso del círculo artúrico. Así pues, tenemos al mago Merlín situado muchos años después de la caída del Imperio Romano de Occidente, en la Alta Edad Media. Nos ponemos a ver la serie y en el primer capítulo encontramos esto:

1. El señor que acoje a Merlín en su casa tira un cubo lleno de agua al suelo. ¿Con qué limpia el agua Merlín? Con una fregona.

¡¡Vamos hombre!! La fregona, se dice, se inventó en España en el siglo XX. Hay quien dice que se inventó en Estados Unidos, pero que allí su inventor no la patentó y el español le quitó esta patente. Sea como sea, nos da igual dónde o quién: ¡¡fue en el siglo XX, por dios!!

2. Merlín se mete en una pelea con un chico 'hijo del rey' llamado 'Arturo'.

Vale, este error no es muy gordo, puesto que está sujeto a creer o no creer en una leyenda no demostrada. En principio, Arturo es un personaje literario. Hay quienes defienden su existencia real, hay quienes lo mantienen como personaje de ficción. Sea como fuere, Arturo representa ser el hijo bastardo de Uther Pendragon, quien lo entrega a Merlín para su custodia. En la serie, Merlín y Arturo parecen de la misma edad, así que no hay manera posible de que un Merlín adulto se haga cargo de un Arturo bebé.

3. Tras la pelea, Merlín es castigado. Le atan y dejan que niños le arrojen verduras. ¿Qué verduras?

¡¡Efectivamente!!: Tomates. Esto es genial. Después de la fregona y el tomate, yo esperaba que sacasen un Ipod, pero no me he quedado a ver el resto del capítulo... así que no sé si se atreven con eso, ya me lo contaréis. El tomate llegó a Europa desde Sudamérica allá por el siglo XVI, aunque hay quien dice que no entró hasta el XVII, y lo hizo, eso sí parece más bien seguro, por el puerto de Sevilla. Si el tomate llega a Europa en el siglo XVI vía Sevilla, ¿qué hacen niños de la Britania del siglo VI lanzando tomates a Merlín?

Aquí lo dejo. It's too much.

lunes, 20 de octubre de 2008

Sobre la biografía de Enrique VIII

Qué bien hice en interesarme por la biografía de Enrique VIII una vez hube visto la primera temporada de la serie Los Tudor. La película de Las Hermanas Bolena, pese a mi admiración por Eric Bana, no despertó en mí ese interés, quizás porque se centra demasiado en una aventura amorosa presentada para vender, que deja un poco de lado el contexto histórico. Leyendo la biografía de Philippe Erlanger, me he dado cuenta de que la serie, pese a algunas ‘licencias’, es bastante fiel a la realidad, mientras que la película no lo es en absoluto.

Quizás en apariencia, Eric Bana refleja más lo que fue Enrique VIII, o por lo menos, tal y como se le describe en esta biografía. Jonathan Rhys Meyers (que hace el papel del rey en la serie) puede que se parezca más al Enrique VIII de la adolescencia y primera juventud, pero le falta cuerpo. Ambos actores tendrían que haber sido caracterizados como más rubios para haberse acercado aún más a la realidad, no obstante. En cuanto a la interpretación, me quedo con algo de uno y con algo de otro. Ambos lo hacen bien y ambos, en según qué secuencias, saben representar la idea que una se hace de la personalidad del monarca a partir de la biografía, pero me decanto por Rhys Meyers, quizás porque a Bana lo han relegado a un papel de secundón dando más importancia a... las que hacen que se vendan más entradas, supongo.

Hay un artículo en Wikipedia en el que se habla de los errores o desviaciones que se cometen en la serie; y también creo que todas y cada una de estas licencias tiene justificación y no hacen que se disparate la historia. Se puede comprender por ejemplo que se desee ‘economizar’ en personajes, mezclando la vida de las dos hermanas del rey: María y Margarita, en un solo personaje llamado Margarita para así evitar confusión con la hija mayor del rey, también llamada María. Esta hermana del rey, que en la serie se ve obligada a casarse con un anciano rey de Portugal, en realidad se casó primero con Luis XII de Francia y posteriormente con Charles Brandon, duque de Suffolk. Tanto la corta duración del primer matrimonio como su segunda unión, aparecen en la serie. Además, Luis XII es el padre de Francisco I (en la serie, Francis) que aparece como contemporáneo a estas dos uniones de Margarita, sin serlo. En cuanto a la ‘verdadera’ Margarita Tudor, la hermana mayor del rey, se casó con Jacobo IV de Escocia y fue muy popular y conocida como ‘María, la Reina de los Escoceses’ (cuando estuvimos de vacaciones en Escocia nos la nombraron mucho, por cierto). Tengo ganas de ver la segunda temporada para ver cómo reflejan el resto de la historia, pero hasta que no la tenga entera y en castellano para poder pegarme un buen maratón, no lo haré.

Supongo que no todas las biografías de personajes históricos serán tan entretenidas como la vida de Enrique VIII, un personaje que da muchísimo juego. Además, Philippe Erlanger narra de una manera muy sencilla y amena, introduciendo citas, diálogos, fragmentos de documentos oficiales e incluso de cartas de amor que se conservan. Así que si tomamos lo mucho que me gustó la serie, mi gusto por la Historia y lo bien escrito que está el libro, no me extraña que me haya durado cuatro días. No sé si atreverme a recomendarlo, no es una novela, no es un tema de actualidad… y es algo que si no te interesa, difícilmente te entrará. Me limito a decir que yo la he disfrutado muchísimo y que no descarto leer más sobre el tema en un futuro próximo.

Por el momento, y para descansar un poquito de historia, voy a seguir con algo de Anne Rice, ‘Memnoch el Diablo’, uno de los pocos libros de la colección de la escritora que me falta por leer.

jueves, 16 de octubre de 2008

Novela de la Edad de Bronce

Ayer por la tarde terminé de leer Stonehenge, de Bernard Cornwell, una buena novela de aventuras de finales del tercer milenio antes de Cristo.

Stonehenge cuenta las vidas de los tres hijos de Hengall, hijo de Lock, desde su infancia hasta la edad adulta. Tres hijos de un mismo padre muy diferentes entre sí: el guerrero, el brujo y el constructor. Lengar, el hermano mayor es cruel y sanguinario. Camaban es el hermano espiritual, marcado desde su nacimiento como 'tullido', que a fuerza de voluntad e inteligencia adquiere un poder importante. Y Saban, el hermano pequeño, el personaje central de la novela, el auténtico protagonista, al cual le sucede de todo a lo largo de la historia. Saban, pese a que sueña con ser un guerrero, se da cuenta finalmente de que tiene otro destino muy diferente y para nada menos importante.

Pese a que el título del libro es 'Stonehenge' (Piedra Flotante, por los dinteles característicos de la construcción), no todo el libro se centra en la construcción del famoso círculo monumental de piedras al sur de Inglaterra, sino que su concepción tiene lugar hacia la mitad del libro, cuando los protagonistas son ya adultos.

Es una lectura fácil, a mí me ha llevado solamente 9 días, y muy entretenida. Es una novela de aventuras con mucha acción y con la capacidad de mantener el suspense. El lector puede imaginar el destino de los protagonistas, y se genera la necesidad de seguir leyendo (y a veces cuesta parar) para ver qué pasará después.

martes, 14 de octubre de 2008

Ya tengo a Enrique

He ido esta tarde a la biblio a recoger la biografía de Enrique VIII escrita por Philippe Erlanger que encargué. Me quedan poquitas páginas de Stonehenge y lo alternaré con el recién llegado (de tamaño manejable ideal para viajes en tren). En la portada aparece este retrato:



Y ahora no sé decir si se me parece más a Jonathan Rhys Meyers...



... O a Eric Bana...



Ji ji ji...

domingo, 28 de septiembre de 2008

La oportunidad bien dada

¿Y por qué no darle una oportunidad a Los Tudor? Me la bajé y la tenía en el disco duro del dvd desde antes de verano. Empecé a ver el primer capítulo y no recuerdo por qué, lo quité y no volví nunca más a intentarlo... pero llevaba meses leyendo cosas favorables y oyendo cosas favorables en la radio. Así que me planteé el volverlo a intentar... Además, es historia, que es mi tema. Esta semana pasada he empezado y entre el viernes y ayer hice un maratón de 7 u 8 capítulos seguidos. Cayeron los 10 capítulos de la primera temporada y he quedado más que satisfecha.

Aunque después de ver a Eric Bana en Las hermanas Bolena (y me quedo con la serie, a pesar de Bana), sentí interés en la lectura de novelas y demás obras sobre Enrique VIII, por falta de tiempo y por prioridad en leer otras cosas, no me animé a ir a la biblio en su busca ni a comprarme ningún libro relacionado. Ahora sí tengo ganas y, gracias al foro de Ábrete Libro, he conseguido un listado muy largo de obras relacionadas con este rey. También me han facilitado un enlace a la Wiki, donde se habla de las 'libertades' que los guionistas de la serie se han tomado, sobre las 'desviaciones de los hechos históricos'. Sea como sea, de eso ya me ocuparé cuando haga la lectura al respecto, que espero poder empezar cuando termine El Nom de la Rosa (el parto de la burra, es pesadito...), por el momento, a pesar de estas 'desviaciones', que yo desconocía mientras veía la serie, me ha parecido una serie excelente.

En parte me ha recordado mucho a Roma, será porque también es de temática histórica, por el ambiente, por el contenido para adultos... En cuanto a los actores, me ha gustado mucho Jonathan Rhys Meyers en el papel del Rey, y Sam Neill como el Cardenal Wolsey. Ahora ya no recordaré más en primer lugar a Neill como 'el de Parque Jurásico', sino como el Cardenal. Y Catalina de Aragón, interpretada por Maria Doyle Kennedy, que al principio ni fu ni fa, según avanzó la temporada, se ganó mi interés y se acabó convirtiendo en uno de mis personajes favoritos. En cambio, ya podrían haber puesto a una chica más 'mona' para hacer de Ana Bolena...

Pues ahora a buscar en la biblioteca de otras ciudades los libros que quiero leer, porque si me tengo que fiar de la biblioteca de mi pueblo... ¡aquí no hay nada! Suerte tengo también de que vas y pides el que quieres y te lo traen de otra biblioteca de la zona... que si no, tocaría viajecito en tren y perder algo de tiempo. Suerte que no con todas las series me entren ganas de leer cosas... Aunque sí me pasó con los tres capítulos terribles que ví de True Blood, gracias o por culpa de los cuales sentí deseos de salir a buscar más libros de Anne Rice. Me contuve. Ahora toca terminar El Nom de la Rosa y si otro deseo no se interpone en mi camino, seguir con algo sobre Enrique VIII.