Prejuicios. Yo tenía prejuicios con esta
serie. Prejuicios porque creía que iba a ser un Star Trek, con la que también tengo prejuicios, por cierto. Creía que iba a ser una serie 'tonta' de navecitas espaciales. Sé que hay mucho fan del
género ciencia-ficción, y lamento el tono, pero al no encontrarme entre ellos, no me sentía atraída por esta serie de
Josh Whedon que, si bien no ríos de tinta, páginas y páginas de internet sí ha llenado.
Es una serie que consta de
14 episodios, de los cuales se emitieron en su día solamente 11. Las importantes ventas de DVDs de la serie, junto con el apoyo de miles de fans enfervorizados, animaron a Whedon a lanzarse con la película
Serenity, en 2005. Tanto la serie como la película, según mi opinión, han envejecido a la perfección, si bien no han pasado tantos años, sí que para otras series, estos pocos años hubiesen pasado factura. También vi el otro día los extras, y quien tenga oportunidad y esté interesado que lo haga, ya que están llenos de curiosidades y de grandes momentos.

Empecé con
Firefly un viernes por la tarde. Concretamente fue el viernes 20 de marzo. A lo largo de ese fin de semana disfruté de más de un episodio, y es que si algo tiene Firefly es que
engancha. Es lo que más valoro en un serie: el hecho de que no puedas ver un capítulo solo. Con Firefly, pese a que en cada episodio les ocurre una aventura diferente, encuentras un hilo conductor que reside en los
personajes y que atrapa tu atención y dedicación desde el primer minuto. El viernes siguiente, día 27 de marzo, acabé con la serie. Incluso me puse un capítulo el día que volví de ver el
documental de Iron Maiden, después de subir de cenar. La adrenalina acumulada durante la proyección no me dejaba dormir y qué mejor manera de aguardar al sueño que disfrutando de aquel maravilloso
capítulo 13, 'Heart of Gold', en el que la tripulación acude en auxilio de las trabajadoras de un prostíbulo y en el que el Capitán provoca las lágrimas de Inara al pasar la noche con Nandi.

Y como siempre, a mí me cautivaron más los personajes que la historia en sí. Las relaciones entre ellos y sus caracteres. Por eso agradezco la aparición de personajes que vengan 'cargaditos' de pasado, de secretos, y con una fuerte personalidad. Por esto me quedé con ganas de más
Pastor Book, por ello me inquieta tanto
River, y por ello me cautivó la misteriosa
Inara; me enamoré de
Zoe, de su fuerza y a la vez de la ternura (a veces) con la que trata a su marido
Wash, incluso
Jayne me cae simpático a ratos. El
doctor Tam tiene sus golpes escondidos y
Kayleen es un amor. Y el
Capitán Malcolm Reynolds necesitaría un post (¡o un blog!) a parte para él solito. ¡¡Qué gran premio de la lotería es que te toque interpretar a un personaje como Mal Reynolds!! Qué afortunado fue
Nathan Fillion al tener al alcance de la mano convertirse en
leyenda (leyenda friki, pero leyenda al fin y al cabo)... la supuesta mala suerte que haya tenido después, supongo que es cosa del karma.
Volviendo a la serie en sí, quizás el capítulo que menos me gustó fue el último, precisamente. Aunque es un capítulo muy centrado en River, quizás me dejó un poco 'vacía'. Pero naturalmente, lo que para mí era una
season finale, en su momento representó algo diferente. Si bien esto es cierto, también es muy cierto que la película, '
Serenity' cumple las funciones de cierre de serie con creces. Es una película grande, espectacular, fantástica, que me dejó una impresión impecable, no le pongo pega ninguna. De acuerdo que se producen bajas que no voy a detallar para no fastidiar a nadie y que te dejan patidifusa, pero supongo que ahí también reside su encanto, en su poder de impacto. Destaco la aparición de
los Reavers, que si bien en la serie son como un algo mitológico y temible, que aparece muy poquito, en la película se nos muestran en acción, y con todo detalle.

Por último, un apunte a título muy personal: no suelo comprar series, ni películas. Pero con Firefly y Serenity quiero hacer una excepción, lo mismo que dije con
El Ala Oeste de la Casa Blanca. Porque son series que, aunque muy diferentes entre sí, me han marcado. Sobretodo Firefly, en este caso, ha representado para mí la posibilidad de vivir una semana en el futuro, a bordo de una nave maravillosa con nueve
personajes excepcionales.