viernes, 18 de marzo de 2011

Festín de Cuervos

El hielo no es tan sólido y el fuego quema un poco menos en esta cuarta entrega de la saga de George R.R. Martin. Un volumen extraño, un volumen de transición, de recolocación de personajes antiguos y sobre todo, de presentación de muchos nuevos personajes que tendrán un papel importantísimo en el devenir de la historia.

Este Festín de Cuervos es denso y extenso, como los anteriores, pero no tan intenso como Tormenta de Espadas y a diferencia de los anteriores, y en palabras del autor: “...los lectores preferirían que relatara en un libro toda la historia de la mitad de los personajes a que relatara la mitad de la historia de todos los personajes. Así que eso fue lo que decidí”. Pues yo no estaría tan seguro, señor Martin...

Así pues, sabemos que el próximo libro: Danza de Dragones, narrará los hechos que ocurren simultaneamente en el tiempo a Festín de Cuervos, pero centrándose en otros personajes, en los personajes que no han aparecido en éste. Como todo, tendrá su parte buena y su parte mala, porque aquí cada uno tiene sus favoritos y los que, simplemente, nos interesan menos.

A PARTIR DE ESTE PUNTO, CUIDADO CON LOS SPOILERS SI NO HAS LLEGADO AL FINAL DE ESTE CUARTO LIBRO:

Lo que más me mosquea de que en el próximo libro se nos vaya a contar más sobre los personajes que no han aparecido en este, es que me temo, básicamente, que me van a dejar con las ganas de saber qué pasa con Cersei y con Brienne, y que Jamie Lannister puede perder presencia.

Las intrigas que ocurren en Desembarco del Rey suelen ser lo que más me gusta de esta novela. Cersei, la regente, que gobierna en nombre del pequeño Tommen de ocho años, se ha rodeado de inútiles y está llevando el reino a la ruina. Sus delirios de grandeza le hacen creerse la digna heredera, la sucesora o casi la reencarnación de su difunto padre, Tywin Lannister, asesinado por su hermano Tyrion (del que desconocemos su paradero por ahora).

Además, está obsesionada con una profecía que le leyeron de joven y cree que su nuera Margaery, traerá su ruina. A lo mejor no anda muy desencaminada... por el momento, la profecía está acertando.

Por fin, después de tanto tiempo, parece ser que va a recibir su merecido y a ser juzgada por sus maldades. Cersei envía un mensaje a Jaime, que está en las tierras de los ríos y que acaba de ganar Aguasdulces, pidiéndole ayuda y él quema la carta y aparentemente ignora el mensaje de su melliza. Un gran momento hacia el final del libro que me hizo lanzar un gritito ahogado.

El cambio del personaje de Jaime a lo largo de la historia es también una de las cuestiones más interesantes de Canción de Hielo y Fuego. Aunque desde el principio fue uno de mis personajes favoritos debido a su fortaleza y a su maldad, los cambios que ha ido padeciendo y que parece que le han hecho menos retorcido y que sobre todo le han restado fuerza y habilidad, no han hecho que cambie mi impresión sobre este personaje.

Y quien interpretará a mi querido Jaime Lannister en la serie Juego de Tronos que está a punto de estrenarse, es el actor de New Amsterdam: Nikolaj Coster-Waldau. Me parece acertadísimo, estoy deseando verle, y sólo espero que su ya conocido “gafe” con las series de televisión desaparezca para siempre gracias a la magia de Game of Thrones.

En cuanto a la Doncella de Tarth, Brienne, siento que aún tiene mucho por hacer. Su personaje no es un personaje principal, es más bien uno de estos personajes que ayuda a conectar otros personajes entre sí. Creo que aún tiene mucho por hacer, así que no estoy del todo segura de que la casi-difunta Catelyn acabe del todo con su vida. Este tipo de personaje-zombie que son Beric Dondarrion y Catelyn Stark no me gusta demasiado, por cierto.

Preferencias a parte, y siguiendo con la trama, me parece que Brienne jugará un papel fundamental en los planes que Petyr Baelish tiene para su “hija” Alayne/Sansa. Eso, si no me equivoco y sigue viva.

Muy emocionante por cierto la historia de la joven Sansa Stark, imaginarla en los sueños de Meñique, con la capa del lobo huargo y dispuesta a recuperar para ella Invernalia... Sansa, esa niña repelente de Juego de Tronos que ha madurado a base de palos. Sansa, que cree que es la única superviviente de la Casa Stark, porque sabemos que para ella, Jon Nieve no cuenta como tal.

Aunque, también ha sido bonito y emocionante leer cómo Sansa ha descubierto que su hermanastro se ha convertido en Lord Comandante allá en el Muro, donde Stannis Baratheon está reuniendo fuerzas para arrebatarle el Trono de Hierro a Cersei y al pequeño Tommen.

Y no me olvido de la pequeña Arya, la prometedora joven “guerrera” que está viviendo un proceso de formación algo extraño en Braavos y que gracias a su trabajo como vendedora de pescado en los muelles, recopila también información sobre lo que le está ocurriendo a miembros de su familia, como su tía Lysa Arryn (que ha muerto a manos de su nuevo marido, Baelish).

Una de las características principales de Canción de Hielo y Fuego es que el lector es conocedor del paradero de todos, o de casi todos los personajes, y puede ver cómo van cruzándose entre ellos, o cómo están a punto de cruzarse y de conectar gracias a personajes como Brienne u otros de aún menos importancia.

Y otra de las cosas que más llama la atención de esta saga es que, en ese Juego de Tronos, en ese juego también de matrimonios y de todo tipo de intrigas fascinantes, las piezas claves no son los adultos, sino los niños. Y mientras vas leyendo las historias que les ocurren a todos estos jóvenes y niños, hijos legítimos y bastardos de los grandes señores, la sensación de novela río, de devenir, de historia en continua evolución, es todavía más evidente.

Si el temor a no saber más de los personajes que han aparecido en Festín de Cuervos es lo que más miedo me da del próximo Danza de Dragones, lo que más me atrae del quinto libro es, por el contrario, saber más de otros personajes que me interesan mucho, como pueden ser Bran Stark, Tyrion Lannister o Daenerys Targaryen.

Dany en concreto ha sido una constante en este Festín de Cuervos, aún sin que su personaje apareciese como tal. Ha sido mencionada en repetidas veces, no sólo por el Maestre Aemon, quien en sus últimos días se dio cuenta de la importancia de la última de su estirpe de dragones, sino también por otros personajes que la consideran candidata al matrimonio.

Es el caso de los hombres de las Islas del Hierro, quienes aparecieron en la historia de la mano de aquel casi olvidado Theon Greyjoy. Su tío, Euron Greyjoy, ha sido elegido rey. Su intención y la promesa que ha hecho a su reino es la de invocar a dragones que les lleven a la conquista de Poniente. Para ello, quiere que su hermano Victarion seduzca y secuestre a Dany, pero Victarion trama una venganza contra su hermano por crímenes pasados, y planea casarse con ella.

Y también los Targaryen están o han estado considerados para alianzas matrimoniales en Dorne, otro emplazamiento que en este Festín de Cuervos ha tomado mucha importancia y que me ha cautivado por el carácter libre y salvaje del que se ha dotado a sus mujeres. Creo que Arianne Martell es un personaje prometedor, que si se une a los planes de su padre para vengar a su tío Oberyn (a quien la Montaña mató en un combate en Desembarco del Rey), tendrá un papel muy importante en la historia.

Ahora toca esperar a tener Danza de Dragones entre las manos para saber si me equivoco o si estoy en lo cierto. Para saber si todas mis conjeturas y suposiciones tienen fundamento o son producto de mi deseo de que mis personajes favoritos tengan más momentos de gloria que los demás.

Canción de Hielo y Fuego no es una saga para impacientes: no sólo por la complejidad de sus tramas, las múltiples dinastías, lugares y historias que nos muestra, sino porque hay que esperar a que llegue el próximo volumen. Una espera que se hará muy larga, no lo dudo, pero que espero que la serie de la HBO sobre Juego de Tronos haga más llevadera.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Sexo, Drogas y Rock and Roll... en el XIX


El Rock and Roll es una actitud y una manera de vivir la vida, y por eso, me permito el lujo de adjudicar a esta serie de época de la cadena BBC este famoso slogan, aunque a muchos les pueda chocar. Desperate Romantics nos traslada a los días en que la corriente artística de los Prerafaelistas comenzaba a dar sus primeros pasos en la Inglaterra del XIX.

Las buenas artes que la BBC tiene a la hora de producir este tipo de series nos permiten echar un vistazo a la época Victoriana, al Londres de 1840 y algo, aproximadamente. La ambientación, el vestuario, los decorados, son como siempre impecables, dando una credibilidad a la historia sin igual. Además, hay que tener en cuenta que los personajes principales de la serie son personajes reales; no sólo los miembros de la Hermandad Prerafaelista, sino muchos de los que les rodean. Y no falta ese invitado estrella, que en esta ocasión es nada menos que Charles Dickens.

De los cuatro miembros que en un inicio forman la Hermandad Prerafaelista, incluyendo al periodista principiante Fred Walters, quien más hace gala de esa actitud rockera es Dante Gabriel Rossetti, el cabecilla del grupo y quizá, o al menos eso nos enseña la serie, el pintor de menos talento de entre sus compañeros. Pero esta presunta “falta” la compensa con carisma y encanto, desparpajo, rebeldía y despreocupación.

Cuando te encuentras ante un coro de protagonistas tan variopinto, con personalidades tan diferentes y marcadas, es fácil que intentes hacerte con un favorito. En el caso de Desperate Romantics, me ha resultado imposible, y tampoco lo he conseguido fijándome en los personajes femeninos, los cuales también tienen mucha fuerza y mucho que contar. No son solamente las musas, amantes o compañeras de los pintores, sino piezas clave en su arte y en sus vidas, y muchas veces, las que determinan que la historia transcurra tal y como lo hace.

No os dejéis llevar por el título: no se trata de una historia romanticona y empalagosa de dandis estirados y damiselas desvalidas. Desperate Romantics es mucho más cañera de lo que os podéis imaginar, es un drama de época que retrata desde los instintos más bajos a las más altas aspiraciones artísticas, pasando por la debilidad de las adicciones, las tempestuosas relaciones de pareja, siempre complicadas, y la incondicional camaradería de este grupo de artistas que marcaron un antes y un después en la concepción del Arte en Inglaterra.

Si queréis saber más sobre la corriente Prerafaelista, sobre la época que retrata Desperate Romantics y sobre los personajes reales que se esconden tras los actores que aparecen en la serie, no dejéis de leer este fantástico post de Pigonna, quien de verdad sabe lo que tiene entre manos. Ella fue quien me recomendó esta serie de 6 episodios, de la que una segunda temporada aún está por confirmar, y ahora soy yo quien os la recomienda a vosotros.

jueves, 10 de marzo de 2011

Californication: Es Rock and Roll (Afers Exteriors 2)

Reside en mi disconformidad con casi todo la razón por la que me ha costado tanto escribir sobre Californication. Me resulta mucho más sencillo escribir sobre algo que no soporto y criticarlo sin piedad, que ensalzar las cualidades de algo que realmente me gusta. Por este motivo, me ha costado tanto atreverme con “Cali” y dedicarle una entrada, porque aunque me acerqué a ella con reservas, se ha ganado mi admiración y mi respeto, sobre todo, en su maravillosa segunda temporada. Pero mejor, empiezo por el principio...

Algunos, me vendieron Californication como una serie “guarra”, y tenían razón. Otros, me aseguraron que Californication era una pura historia de amor, y también estaban en lo cierto. Muchos, me lanzaron el cebo: “es Sexo, Drogas y Rock & Roll”, y tampoco se equivocaban. Todo esto y mucho más es lo que encontré en la transgresora serie de la cadena Showtime protagonizada por David Duchovny.

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lunes, 14 de febrero de 2011

¿Record Store Day?... (¿Y ahora en qué andas metida?)

Los que me conocen, me dicen que no paro. Los que me tienen más confianza, me dicen que siempre ando metiéndome en berenjenales. Los que me quieren, me dicen que no dejo de hacer “locurones”. Y todos tienen razón, y a todos les respondo lo mismo: lo necesito.

Me apunto a un bombardeo y sobre todo, si tiene que ver con la música y si están implicados grandes amigos. Así que voy a usar este humilde blog para contaros un poco qué es todo esto del Record Store Day, del podcast de Disc K7 y estas aventuras sobre las que algunos de vosotros seguramente ya habréis oído campanas. Exacto: yo he venido aquí a hablar de mi libro.

Rosa y Andrés son los propietarios de la tienda de discos Disc K7, ubicada en Granollers (Barcelona), una tienda de discos independiente, de estas que sobreviven contra viendo y marea en estos tiempos difíciles. ¿Y cómo lo hacen? Pues echándole valor y sobre todo, moviéndose y tomando parte activa en todo tipo de iniciativas.

Estos valientes son los patrocinadores e impulsores en España del evento internacional del Record Store Day, que se celebrará el próximo 16 de abril. En este evento global participan artistas, tiendas de discos y público, unidos para celebrar juntos la Cultura de la Música. Muchas tiendas por todo el país se están apuntando y esperamos hacer de este primer año algo lo suficientemente interesante, para que el año que viene el RSD Spain se consolide y sea una de las plazas fijas e importantes de la movida.

¿Y cómo lo estamos haciendo? Pues dándole mucha caña al asunto, no sólo haciendo correr la voz con el boca a boca, sino sirviéndonos de las nuevas tecnologías y de las redes sociales: con cuentas en Twitter (aquí y aquí), en Facebook (aquí y aquí), dándole vida a los blogs (este y este), abriendo un canal de Youtube (mirad qué bonito)... Vamos, mojando en todas las salsas que nos permitan dar difusión a la gran aventura del Record Store Day y a la tienda de discos.

Desde mi humilde posición, les estoy ayudando todo lo que mi tiempo y mis capacidades me permiten. Y, puestos a aventurarnos a tocar todos los palos que tuviésemos a nuestro alcance, ¿por qué no atrevernos con un podcast?

El pasado martes, 8 de febrero, publicamos el primer mini-podcast de presentación, (estamos en ivoox y en iTunes) en el cual, Rosa y una servidora hablábamos de lo que estábamos preparando. La experiencia les gustó y están dispuestos a sacar más entregas, y al parecer, de más duración que la primera de tan sólo 7 minutos. Yo, encantada. Todo lo que sea darle difusión a la tienda y al proyecto, y hablar de música con amigos, ¡bienvenido sea!

Pues esta es la historia. Y si os lo cuento no os lo vais a creer... pero aún tengo más proyectos en el aire, más planes a la vista pero que avanzan muy, muy despacito... tan despacito, que es mejor no comentar, no vaya a ser que se pierda la concentración y se nos caigan todas las pelotas al suelo.

viernes, 11 de febrero de 2011

Texas Forever

Ponerme a escribir sobre Friday Night Lights nunca me ha resultado fácil. Recomendar Friday Night Lights sale solo, pero me cuesta encontrar argumentos sólidos... Friday Night Lights es de esas series que no se ven sino que se viven y se sienten. Y si Friday Night Lights no te toca el corazón, tendrás que abandonarla.

Mi primera experiencia con la serie, cuando vi el piloto, no fue positiva. No me entró por los ojos y la dejé a un lado. Un año más tarde, me apeteció, y me pareció estar viendo un piloto totalmente diferente. Creo que esto es la prueba más clara de que Friday Night Lights y tu estado de ánimo van a ir de la mano, desde que te animas a verla hasta que le dices adiós... probablemente, con lágrimas en los ojos.

Aunque yo hubiese preferido que cerrasen la serie al final de la cuarta temporada, no negaré que el episodio final me ha emocionado como sólo Friday Night Lights es capaz de hacer. No suelo llorar viendo la tele, pero esta serie ha sido una terapia maravillosa de desahogo lagrimal. ¿Sabéis cuando te pegas el gran llanto y además lo haces por algo que ni te va ni te viene?

¡No recordaba haber vertido tantas lágrimas desde el final de The West Wing! ¡Qué manera de llorar! Qué emocionante es esta serie... Ha sabido tocarme la fibra a todos los niveles, incluso enseñándome partidos de un deporte que ni entiendo ni conozco y del cual no he visto un partido real en mi vida. ¡Valiente tontería! ¡Pero... qué a gusto te quedas después!

A PARTIR DE ESTE PUNTO, ENCONTRARÁS SPOILERS DE LA QUINTA TEMPORADA

Mis quejas en cuanto a la quinta temporada no son demasiado originales: echaba de menos a los chicos de siempre, a los que aparecieron en la primera temporada y nos acompañaron tiempo después. No he sabido apreciar a los nuevos chavales, no me han llegado al corazón, no soportaba a Cafferty ni me gustaba Vincent, y aunque Jess y Becky sí que se ganaron mis simpatías, nunca pudieron estar a la altura de Tyra, o incluso de Lyla Garrity... Claro ejemplo del “otro vendrá que bueno te hará”.

La historia de la joven inadaptada a la que Tami Taylor quiere ayudar, la que vive en una casa de acogida... ¿veis?... ni me acuerdo del nombre... podría haber dado mucho más de sí, como también podría haber dado mucho más de sí la relación romántica de Julie con su profesor. ¿Será que no soy la única que no le veía futuro a nada que no fuese rescatar a las “viejas glorias”?

Las comparaciones son odiosas y lo que es peor: no tengo argumentos, me estoy dejando llevar sólo por los sentimientos y las simpatías personales. Pero, ¿cabía esperar otra cosa de una serie como FNL? Los argumentos sobran cuando estás ante algo que te toca la fibra de esta manera.

Y mis fibras se alegraron lo indecible cuando, poco a poco, “mis chicos” fueron regresando a Dillon. Quizá la escena más sorprendente fue cuando, al abrirse aquella puerta, no vemos al noviete-profesor de Julie, sino al mismísimo Matt Saracen.

Julie, Saracen, Tim Riggins, Tyra... incluso esa fantástica conversación entre Landry y Saracen en la season finale... ¡Cuántas emociones nos tenían reservadas! ¡Y pasear a Tim Riggins con un bebé en brazos no ayuda a guardar las formas, señores, no ayuda!...

Aunque, en mi opinión, nada comparable a la emoción que me provoca el matrimonio Taylor. Y por eso, me los he dejado para el final.

Son el incuestionable motor de la serie. El eje central, los verdaderos protagonistas... Sólo tengo elogios para esta pareja que están por encima del vaivén de nuevos y antiguos personajes. Mientras tengamos a los Taylor, tendremos Friday Night Lights. No recuerdo haber visto una pareja con tanta química en una serie de televisión. Me parece el matrimonio mejor conseguido y el más creíble.

Y si tengo que quedarme con una escena, con un momento de esta quinta temporada, me quedo con la frase: “¿Me llevarás a Philadelphia?” de Eric, frente a Santa Claus en ese centro comercial. Es recordarlo y emocionarme. Aunque no es el único momento, por supuesto...

Nos regalaron a Buddy Garrity retirando el cartel donde leemos el slogan por excelencia del vestuario de los Panthers, nos regalaron a los hermanos Riggins brindando con ese “Texas Forever”... y por último, el Coach Taylor nos dejó con las ganas de oirle terminar su “Clear Eyes Full Hearts Can’t Lose” contagiándonos con su cotizada sonrisa, en mi caso, mezclada con un torrente desbocado de lágrimas.

En fin, se acabó Friday Night Lights. La archivaremos, pasaremos página, esperaremos una edición de esas guapas en DVD para tenerla para siempre en nuestra estantería... Y nos sentiremos afortunados, por lo menos yo así me siento, de habernos podido emocionar tanto con la historia de estos personajes que tan lejos nos quedan, cuyas costumbres, creencias y maneras de vivir tan poco tienen que ver con las nuestras, pero que tan cercanos hemos sentido.

CLEAR EYES, FULL HEARTS, CAN'T LOSE!