Este año, el sol y el calor no han querido perderse el día de Sant Jordi. Quizás han leído los mensajes que hemos ido dejando por todas partes a lo largo de la mañana, maravillándonos de lo bonita que estaba Barcelona preparándose para un día grande, engalanándose, llenándose de flores, libros y senyeres.
A las dos del mediodía, con un sol radiante y una temperatura de 29ºC en el centro de la Ciudad Condal, era prácticamente imposible encontrar sitio para comer, caminar por las calles sin tropezar con alguien y avanzar sin pararte a curiosear en las paradas de libros. De camino a mi cita para comer he visto al señor Leopoldo Abadía, el de La Crisis Ninja, firmando libros en Paseo de Gracia, en la carpa de la Casa del Libro. Paseando por allí estaba Gerard Quintana, de Sopa de Cabra y algunos de los actores que aparecen en el programa de TV3 Crackòvia, quienes también tenían una pequeña carpa llegando a la calle Casp.
Después de comer nos dirigimos al FNAC. Entonces yo ya tenía mis tres rosas, las tres rosas que me han regalado en el día de hoy: la de mi jefe, la de los compañeros de trabajo y la de mi novio. Yo a mi novio no le regalo libro, puesto que no es lector. De ahí nuestra visita al FNAC, para que eligiese un CD, pero en lugar de un CD, el regalo ha sido este:
Cada uno, a lo suyo
Subir paseando por Rambla de Catalunya y volver a bajar de nuevo por Passeig de Gràcia nos ha dejado agotados, pero felices. Hemos visto, entre otros, y para nombrar a los más populares, a Joan Pera y a Óscar Nebreda, liándola como siempre. Liándola de buen rollo, los dos. Cada uno en su estilo y cada uno en su carpa. Todo el mundo sonreía, todo el mundo caminaba tranquilo... a veces demasiado despacito para mi gusto. Y como anécdota, contaros que en la puerta del Hotel Majestic, tras una nube de paparazzis y un buen grupo de curiosos, hemos visto a Blanca, la mujer de Borja Thyssen... Un señor me pregunta: '¿y esa quién es?', y yo le respondo: 'la nuera de Tita Cervera'. De esta:
Y yo que pensaba que algún escritor interesante estaba firmando libros, o saliendo del hotel, simplemente... Pero claro, no hubiese levantado tanta expectación.
Para terminar la crónica de la tarde: no me he comprado ni un sólo libro. Mi intención era comprar uno de los de mi laaaaaarga lista de 'deseos', y para eso he pensado entrar en la Casa del Libro, a la sección que me interesa y pasar de las paradas, pero cuando he visto la cantidad de gente que había dentro del local, que apenas podían caminar, he pensado que cualquier otro día es bueno para comprarse un libro, con más calma y sin agobios. Lo importante es vivir Sant Jordi. Y Barcelona se pone tan bonita...
He ido al Media Markt de la Maquinista y al FNAC de Diagonal Mar. En el Media Markt he visto la segunda temporada de Héroes por 129.90€, un pack con un montón de muñecos y la edición de 5 DVDs. No la hemos comprado... Yo me he entusiasmado mucho, pero luego mi novio me dice, '¡¿pero quieres que nos gastemos 130 euros en eso, loca?!'. Y claro, es que es un pastón. Nada.
En el FNAC he visto la otra, la que vale 50.95€ y lleva sólo el 'nino' de Hiro Nakamura. La hemos cogido y hemos dicho: 'vamos a ver libros'. Por cierto, me he pillado uno que me falta en mi colección de Anne Rice: Memnoch el Diablo. En cuanto termine con la biografía de Enrique VIII (creo que será hoy, y tengo un post a medias al respecto, ya que me está causando una buenísima impresión), empiezo con este de Rice.
Pues nada, que al final, me lo he estado mirando y mirando y mirando... y digo: ¿sabes qué? Que es una mierda de muñeco. Se lo podrían haber currado más. Y prefiero que me regalen los DVDs para Navidades, aunque sean a palo seco, y por tenerlo junto al pack de la primera temporada, a gastarme ahora una pasta que no me va bien por la mierda del muñeco, que de verdad, menudo fracaso, qué feo es. Así que nada, me he contenido y no me he dejado arrastrar por las ansias de... ¿frikismo?, por decirlo de alguna manera.
Me veo metida en un rollo de 'vigilar con la pasta' que me ha llevado a imponerme controlarme más que nunca con los gastos. A saber: me iré depilar sólo una vez al mes y el resto de 'repasitos' me los haré en casa. Este primer mes las visitas a la esteticién han pasado a ser cero porque tuve el imprevisto de los ataques de ansiedad tan chungos que me obligaron a hacer más sesiones de acupuntura de las que tenía previstas. Total: que además de no ir a la esteticién tampoco me compro nada de ropita este mes. Tengo el ojo echado a unas botas marrones divinas (49€) y quiero un bolso a juego... ¡lo necesito, que diga!
Luego está el asunto de los libros. Tengo un vicio confeso con este tema. Además de leer, me gusta comprar libros. Y aunque tenga lecturas pendientes en la estantería, me gusta ir al Fnac y traerme alguno que otro más. Quien dice Fnac dice La Central o la librería de los vecinos. ¡Es que lo que me apetece leer nunca está en la biblio, jolín! Pues que me paso a cotillear por Fnac, con tres libros en mente, y me digo: sólo me voy a comprar uno, y si vale 20 euros o más, no me lo pillo. ¡Pues la ley de Murphy! ¡Estaban los tres! Uno valía 30, el otro 20 y pico y el otro 19,95€. Pero no me he llevado ninguno. Me he dicho que me lo cogería en la biblio (mierda pa mí, que en la biblio de mi pueblo no está ninguno de los tres...). Bueno, la cuestión es que luego me voy al Sephora porque quiero mirarme un pintalabios marrón.
Me enamoro de dos y me quiero llevar los dos, claro. Uno marca Sephora y otro de Bourjois. Al final me llevo el de Sephora solamente, que es 2 euros más barato... peeeero... necesito otra brocha, así que me la pillo: 11 eurazos más. Pff, lo que no me he querido gastar en libros me lo he gastado en maquillaje. ¡Y con un sentimiento de culpa de lo más tonto! Soy más pava... Por cierto, he visto una crema supuestamente tapa arrugas que leí en el Quédate a Dormir que era lo más de lo más, marca Sephora... 40 eurazos. Y además, que yo no creo que funcione tampoco tan bien, porque yo sólo tengo una arruga (que mi novio dice que no es una agurra sino una línea de expresión, cágate lorito) y me la he probado la crema y la arruguita seguía ahí. Un sacacuartos, vamos.
Y por último, me he enamorado de una camisa que vale 35 euros. Y la veo al pasar porque además está detrás de mi casa, y digo: 'joder qué bonita, la necesito' y como no me la puedo comprar, pues me digo que a lo mejor me la pruebo y no me queda bien... Y así, paso los días. Convenciéndome de que no es para mí, ¡¡pero en el fondo sé que estamos predestinadas!!
Total, que es una mierda no poder gastar y gastar como si nada. Es una mierda que no me toque la Primitiva, ni el primitivo ni el Euromillón ni la madre que los parió.