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viernes, 1 de octubre de 2010

Descartes necesarios

Afortunadamente para mi salud mental y física, no me han gustado todos los pilotos que he visto... aquí están mis descartes y aquí se termina el repaso a este inicio de temporada que empecé hablando de la primera impresión que tuve de Terriers:


Him&Her: serie británica que nos muestra a una pareja de novios metida todo el día en su habitación roñosa de su piso roñoso, comiendo comida roñosa y teniendo sexo. Soez hasta decir basta, exageradamente escatológica y, perdonad que os diga, irreal. ¡O eso espero! ¿Pretenden decirnos que esto es la 'realidad'? Pues yo soy una princesa y la cigüeña se equivocó conmigo, porque ir al baño y dejar la puerta abierta, no tirar de la cadena, hurgar en la nariz de tu novio (y comerte a continuación una patata frita usando esa mano, atención), y mantener sexo sin un mínimo de higiene, no forma parte de la realidad, ni de lo que yo entiendo como vivir en pareja ni de nada. Vamos, una guarrería de serie con todas las letras. Dos episodios vistos y me parece demasiado.


Better with you: un auténtico horror casposo con las risas enlatadas más odiosas que recuerdo. ¿El típico tema tan manido de las relaciones de pareja que llevan poco tiempo, más tiempo, o muchísimo tiempo? ¿En serio? Qué original. Y no, señores, no hace gracia nada de lo que están diciendo, esas risas enlatadas no pegan. Me pareció muy patética y tuve tentaciones de quitar el episodio cuando estaba a la mitad, pero en lugar de eso, llamé a mi abuela por teléfono y lo dejé de fondo.


Chase: no tengo tantas quejas de esta serie en comparación con las dos anteriores. Pero no me interesa seguir los pasos de esta Marshall de Texas que lleva en el equipaje la mala vida que presuntamente le dio su padre. Entre los que acompañan a la protagonista, me hizo gracia ver a Sucre de Prison Break y al jardinero de Mujeres Desesperadas que se lía con Gabrielle Solís (aunque teñido de moreno, ¡¿por qué?!). Del resto del episodio, poca cosa me hizo gracia y me resultó bastante aburrido. Tanto, que me quedé frita durante unos minutos.


The Defenders: a veces es un alivio que una serie te guste tan poco. Las Vegas, dos abogados listillos, Jerry O'Connell y James Belushi, un remake, un procedimental legal y, Nathalie Zea. Pones todo esto en una coctelera y como resultado te da que he terminado el piloto porque soy voluntariosa, buena persona y porque me estaba arreglando mientras las uñas. Que si no, ni eso. Una menos.


Undercovers: Si con The Defenders lo tuve fácil, con esta ni os cuento. Ni siquiera me he tomado la molestia, porque no me gustan ni las fotos promocionales. Esperaré a leer la opinión de otros comentaristas de series en sus blogs, y quizá más adelante le dé una oportunidad... quizá no.


The Whole Truth: otra de abogados. Aunque la idea es chula, no me apetece seguirla. La primera razón que me viene a la cabeza para descartarla es: si ya tengo The Good Wife, ¿para qué quiero esta? Y la segunda, que yo no comparto la simpatía por Maura Tierney que adivino por lo que leo en varios tweets y blogs. No es que le tenga manía, pero no soy fan, y el hecho de que esté siempre poniendo morritos no me entusiasma tampoco.


Shit, my Dad Says: un señor que nos recuerda a Danny Crane se ha jubilado y hace comentarios políticamente incorrectos que a su hijo le parecen graciosísimos. Sinceramente, aquí todos tenemos un padre o un abuelo que son máquinas de hacernos reír con sus críticas, comentarios y teorías sobre lo divino y lo humano. Sorprende mucho su estética súper antigua, parece que la serie tiene 20 años. Y de nuevo, nos obligan a soportar las risas enlatadas a todo trapo. Si la serie me gusta y me hace gracia, las risas pueden llegar a pasar desapercibidas o, incluso, puede ocurrir que mis carcajadas no me dejen oirlas. Pero no ha sido el caso. Además, creo que en esta serie van a abundar las referencias a políticos, periodistas y personajes de la vida pública estadounidense que no conozco (y que me parecen de lo más normal), y me voy a perder muchas bromas por esta razón.

Lo mejor de Shit, my Dad Says fue ver a continuación el fantástico primer episodio de la segunda temporada de Community, en el que se hacía clara alusión a esta nueva comedia con la cuenta de Twitter: 'Oldwhitemansays'. ¡¡Brillante!!

También he descartado algunas de las que en un principio me hicieron dudar, como es el caso de The Event, a la que considero el nuevo bodrio tipo Flash Forward y que con su segundo episodio me confirmó que es el despropósito que se adivinaba con el piloto, y Hawaii Five-O, porque una vez has visto a O'Loughlin salir del agua a lo Chica Bond, no hace falta quedarse a esperar nada más. En la cuerda floja está Running Wilde, y no tardaré en tomar una decisión al respecto.