miércoles, 29 de septiembre de 2010

Blue Bloods, Lone Star y My Generation: 'Cariño, esto no es lo que parece'.

Blue Bloods: No esperaba nada de esta serie. O mejor dicho, no esperaba nada bueno. Pero el experimento de mezclar un drama familiar tipo Brothers & Sisters con una serie policíaca creo que no va a estar mal. Como curiosidad destacar que era la primera vez que escuchaba a Tom Selleck hablar con su voz y en su lengua, y me ha hecho hasta ilusión. Su voz me ha encantado, y ¡qué bien habla este hombre!

'Magnum' interpreta a un Comisario de la policía de Nueva York viudo que tiene una gran familia en la que todos sus miembros son, de una manera u otra, agentes de la ley. Un padre jubilado, policía de la vieja escuela; un hijo detective que en el primer episodio ya ha demostrado que le va la brutalidad policial; una hija en la fiscalía, un hijo muerto en acto de servicio, y otro hijo que está dando sus primeros pasos en el cuerpo.

Reunidos alrededor de la mesa, con las mujeres, novias, hijos y lo que esté por venir, hablarán, como no puede ser de otra manera, de trabajo, de sus diferentes puntos de vista sobre cómo ha de aplicarse la ley... No me encajó demasiado la trama que han abierto basada en la existencia de una organización súper secreta dentro de la policía de Nueva York, que sabe la verdad sobre el hijo muerto y quieren captar al hijo recién graduado. Un batiburrillo algo raro a primera vista, pero que creo que me puede gustar. Veremos cómo se desarrolla...

My Generation: Otra que ni siquiera me llamaba la atención. Para mi sorpresa, cuando tan sólo llevaba unos minutos del piloto he decidido que me la quedaba. No me puedo resistir a este pseudo-documental de vidas cruzadas, a esta continua mirada al pasado de unos jóvenes que en el año 2000 se atrevieron a adivinar lo que serían diez años después.

Además, me ha parecido que nos lo han narrado muy bien, presentándonos a todos los personajes y explicándonos qué ha sido de sus vidas en los últimos diez años, de una manera ágil y fácil de entender, pero no por eso carente de detalles. Con tan sólo un capítulo puedes perfectamente hacerte con tu favorito o favorita, y adivinar por dónde van a tirar tus simpatías en los episodios que le seguirán. Sí, estoy ilusionada, y desgraciadamente leo en Twitter que está recibiendo palos por todas partes y que su futuro no se adivina demasiado brillante...

Lone Star: El piloto me supo a poco, me pareció incompleto y no me dejó precisamente deseosa de saber más... pero por curiosidad le di una oportunidad y vi el segundo capítulo. Y me gustó, me gustó tanto como para darle el 'Sí' y, cinco minutos más tarde, echo un vistazo a Twitter y me encuentro con la noticia de la cancelación. ¡Qué mala suerte!

En un principio y a juzgar por la sinopsis, todo apuntaba a que me iba a gustar. Esperaba no obstante que la serie estuviese centrada casi en exclusiva en las relaciones que mantiene el protagonista con sus dos mujeres. Pero este personaje monín con piquito de oro es además un timador que comparte profesión con su padre, un señor de apariencia perturbadora y cabello teñido.

Punto positivo para lo de ser timador, punto negativo para el padre, y punto negativo también para los aires de película de domingo por la tarde en Antena 3 que me transmitió el primer episodio. Tampoco me gustó la música en el piloto, considero que se pasaron y tuvo una presencia excesiva, como si tuviese que rellenar huecos que no deberían existir.

Durante los 40 y pocos minutos que duró el episodio cambié varias veces de opinión: me gusta, no me gusta, me gusta, no me gusta... Y en los días posteriores, me pasó más o menos lo mismo: a ratos la recordaba como algo entretenido, a ratos como algo que no me había gustado casi nada. Definitivamente, necesitaba ver algo más para acabar de decidirme. Lamentablemente, tanta duda no ha servido para nada y finalmente tendré que dejar de ver Lone Star por causas ajenas a mi voluntad.

Próximamente: un post sobre los 'Descartes Necesarios', y se acabaron los pilotos ¡por fin!

lunes, 27 de septiembre de 2010

Comedia se escribe con R: Raising Hope y Running Wilde

¿Quiénes serán las elegidas para acompañar a Modern Family y Community a lo largo del frío invierno? The Office y 30 Rock son palabras mayores, y estas las suelo ver en pequeños o grandes maratones, hago acopio de toda la fuerza de voluntad que puedo reunir y luego la recompensa es una maravilla. El año pasado tuve a Accidentally on Purpose, aquella de la que guardo un buen recuerdo y de la que sabía que tenía una fecha de caducidad muy temprana. Esta temporada, de momento, me ha animado a darle oportunidad a estas dos novedades.


Raising Hope: ¡¿Pero qué clase de familia es esta?! Nada más empezar el episodio, la escena de la limpieza de piscina, la recogida de hojas... no me ha dado buena espina. 'Una serie sobre rednecks que me van a sacar de mis casillas'. Y no me equivocaba: una familia de paletos que viven de semi-okupas en casa de la abuela con alzheimer protagonizan un desfile de barbaridades y de situaciones surrealistas que han hecho que me llevase las manos a la cabeza varias veces.

Mis carcajadas han sido más de incredulidad que de otra cosa, lo confieso. Aún así, voy a darles una oportunidad. El personaje principal me ha parecido simpático, y la que hace de madre (Martha Plimpton, actriz por la que tengo mucha simpatía) me ha encantado. Quiero ver qué va a ser de ese pobre bebé y cómo van a ser esos viajes en coche con su joven abuela al volante.


Running Wilde: Ascendemos unos cuantos peldaños en la escala social y encontramos a Will Arnett interpretando a un caprichoso multimillonario que vive en un mundo totalmente ajeno a la realidad de la clase media, no digamos ya de los más desfavorecidos. Entre el lujo y los excesos se presenta ante él la posibilidad de recuperar al amor de juventud, una neo-hippie partidaria de todo lo contrario a lo que Steve Wilde y su familia representan. Típica serie simpática de choque de principios y de maneras de ver la vida, del rico egoista frente a la joven solidaria.

El piloto nos lo narró la voz en off de la hija de la protagonista, que no me molestó pero tampoco me entusiasmó. Como el piloto en sí. Graciosa, pero sin pasarnos, me reí mucho más con Raising Hope. De todas formas, seguiré con ambas, a ver hasta cuándo siguen haciéndome reir.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Boardwalk Empire y Detroit 1-8-7: Recuerdos de la familia Soprano

Como esos parientes lejanos a los que no ves desde hace tiempo pero con los que no has perdido el contacto. Así son Los Soprano. La sombra de esta gran familia es alargada: vemos sus caras aquí y allá, y también los nombres de los que trabajaron tras las cámaras siguen sonando con el estruendo de un avión en un aterrizaje de emergencia. Dos miembros de aquella familia: Terence Winter y Michael Imperioli, han aterrizado portando en su equipaje dos nuevas series muy diferentes entre sí.

Boardwalk Empire


Sólo hace falta ver la cabecera para darte cuenta de que estás ante algo importante. Leo por ahí que ha costado una millonada, y parece ser que todo el mundo está de acuerdo con esta gran inversión, dado que el resultado es magnífico. Estoy totalmente de acuerdo, el piloto me gustó mucho, y Boardwalk Empire es de las que tendrán su puesto asegurado en mi parrilla personal. O por lo menos, eso me atrevo a decir a primera vista.

La ambientación es genial, y la época en la que se mueve, de lo más interesante: los años 20, el inicio de Ley Seca en Estados Unidos. Pero en esta ocasión, lo vemos desde Atlantic City (Nueva Jersey) y no desde Chicago, que es a lo que el cine nos tiene acostumbrados. De todas formas, en esta serie tan cinematográfica, podemos ver los inicios del mismísimo Al Capone en Brooklyn, cuando aún no se ha trasladado a la ciudad que lo verá convertirse en la figura más importante del crimen y conocido en todo el país.

Steve Buscemi es el protagonista de esta adaptación del libro de Nelson Johnson: Boardwalk Empire: The Birth, High Times, and Corruption of Atlantic City y quien se ha ocupado de dicha adaptación es Terence Winter, escritor y productor de Los Soprano. Pero estos no son los únicos nombres que suenan con fuerza tras el proyecto, ya que también Martin Scorsese está involucrado como director del piloto y productor ejecutivo. Con esta carta de presentación, no era probable que Boardwalk Empire dejase a nadie indiferente y tenía la expectación garantizada.


Detroit 187


¿Otra serie de policías? Pues sí, pero esta tiene un aliciente: Michael Imperioli. El actor que en su día fue Christopher Moltisanti en Los Soprano ha envejecido bien. Admiré su trabajo en Los Soprano, me maravilló con su interpretación en aquel impactante episodio de Mercy, y me ha gustado verle como Detective de Homicidios en este piloto de la ABC.

Detroit 1-8-7 quiere tener un aire documental, como esos programas 'Cops' de Estados Unidos, donde un equipo de reporteros sigue a la policía en sus casos. No voy a decir que encontré nada original en la serie, porque estaría mintiendo. No voy a decir tampoco que me pareció una maravilla de obligado visionado, porque también mentiría. Pero me gustó el personaje principal, y me gustó mucho cómo terminó el episodio. Quizá acabe por descartarla o aparcarla por falta de tiempo y porque no es nada del otro jueves, pero la primera impresión no ha sido mala.

Si Hawaii Five O es el cuerpo, Detroit 1-8-7 es la cabeza. Si Hawaii Five O es el alegre y luminoso verano, Detroit 1-8-7 sería el triste y frío invierno en una ciudad con un alto índice de criminalidad, y con un protagonista también muy frío y cerebral. Seguramente el Detective Louis Fitch (Imperoli) llevará dentro un oscuro secreto, un terrible drama personal, que le haga tener esa mirada triste. Yo me voy a quedar con él un episodio más, a ver si me lo explica.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Hawaii Five-O y The Event: El tiempo lo dirá

Sigo repasando las novedades de esta temporada y contando aquí lo que me van pareciendo, aunque sólo sea para que pasados unos meses me dé cuenta de lo equivocada que estaba, o todo lo contrario. Hoy le toca el turno a Hawaii Five-O y The Event. La primera, un remake hecho por la CBS con una cabecera súper ochentera y absolutamente maravillosa, y la segunda, lo que aparenta ser la nueva Flash Forward, pero en este caso de la NBC.

Hawaii Five O: Las (y los) que esperábamos a Alex O'Loughlin en bañador saliendo del agua y luciendo tipo no estamos de suerte, al menos de momento. Pero Grace Park sí se paseó en bikini y ropa interior, vimos a Jin de Lost en su nuevo trabajo y al insoportable Scott Caan interpretándose de nuevo a si mismo. En el piloto tuvimos la colaboración estelar de James Marsters, a quien ya le queda poco de aquel divertido y oxigenado Spike que fue hace tanto tiempo... Nos hacemos mayores.

Mayores y exigentes. No sé qué esperaba de Hawaii Five O, pero me pareció sosa y simplona. El final del episodio, con el equipo reunido riéndose de la manera más falsa que pudieron conseguir, y con la voz de Park de fondo, planeando lo guays que iban a ser y lo chuli que sería buscarse un nombre, me pareció de vergüenza ajena. Pero a pesar de todo, veré el segundo episodio. Creo que puede ser una apuesta segura en esas tardes o noches en las que necesite un poco de acción: carreras, persecuciones, disparos y peleas cuerpo a cuerpo. Pero no pidamos más. Bueno sí, que Alex O'Loughlin empiece a desnudarse pronto, porque si no, le cancelan la serie... lo veo venir.

La pregunta que me hago al ver este piloto es: ¿por qué no han programado esta serie en verano? Creo que encajaría mucho mejor. Y pido disculpas por este típico comentario de los que vivimos en la parte septentrional del Globo, que nos creemos el ombligo del mundo, pero es que yo veo las cosas desde este rincón.

The Event en cambio, sí que me parece una serie de temporada en toda regla. Me ha gustado verla sin tener ni idea de lo que me iba a encontrar, ya que no leí sinopsis, ni vi promos ni nada. Al principio no me convenció, y al final siguió sin entusiasmarme, pero como la policíaca de los hawaianos, se ha ganado el derecho a un segundo episodio.

Me considero una persona ordenada, y este planteamiento de 'una semana antes', '23 horas después', '5 días más tarde', etc., no me suele hacer gracia. Tampoco me gusta: ahora el punto de vista de un personaje, ahora el punto de vista del otro. Me gusta cómo lo hace George R.R. Martin en Canción de Hielo y Fuego, pero eso es harina de otro costal. Para una serie, me gusta más una narración ordenada, lineal y si algo no ha quedado claro, incluso mejor, ya nos enteraremos conforme avance la trama.

Pero aún así, The Event ha conseguido intrigarme, y no, no ha sido por esa 'maravillosa' frase final: 'No te lo he contado todo'. Claro que no me lo has contado todo, querida, porque esto es un piloto. ¡Qué truco más barato y poco efectivo! Estas frases obvias que pretenden conseguir no sé qué, en mi consiguen un efecto contrario. Pero como digo: estoy intrigada por saber qué es eso que puede verse al final del episodio. Qué hay detrás, qué lo provoca, y sobretodo... ¿tiene algo que ver con que la chica salga del agua completamente seca? Cuántos misterios...

lunes, 20 de septiembre de 2010

Descartando pilotos: Outlaw y No Ordinary Family

Estamos en esa época agridulce en la que nos lamentamos de la falta de tiempo que tenemos para dedicar a todas las series que regresan o que se estrenan. Algunos, además, nos llevamos a septiembre asignaturas pendientes, como los malos estudiantes... y esos buenos propósitos veraniegos de ‘voy a ver’ o ‘voy a terminar’ no siempre pueden cumplirse.

Pero afortunadamente, aún nos queda un poquito de criterio (poquito) que nos impide tragarnos absolutamente todo lo que nos plantan delante de los ojos, y el poder descartar algún que otro piloto puede llegar a suponer incluso un alivio. Tras haber visto los dos primeros capítulos de Terriers y estar bastante convencida de seguir su andadura las próximas semanas, toca hablar de Outlaw.

La nueva serie protagonizada por Jimmy Smits (El Ala Oeste, Dexter...) me pareció muy del montón. Extremadamente típica y tópica, y prescindible. No albergaba grandes esperanzas en otro drama de abogados, pero el actor me gusta, y la temporada pasada nos llevamos la gran sopresa con The Good Wife. Así que tenía que darle la oportunidad.

En este caso, Smits interpreta a un juez del Tribunal Supremo que en un momento de su carrera decide abandonar su cargo y dedicarse a la abogacía. Le acompaña un equipo de personajes descaradamente estereotipados y, como era de esperar, se vislumbra una mano negra/conspiración de fondo que afecta al protagonista y que seguramente se encargará de darle vida a la trama, al margen de los casos episódicos que se nos vayan presentando semana a semana. Quién sabe lo que se comentará por la twittesfera y la blogosfera en un futuro cercano a propósito de Outlaw, pero de momento, yo la voy a dejar de lado, bien aparcada en el garaje.

Hace unas semanas, y gracias a esa moda de los pre-airs, tuve la oportunidad de darle un tiento a No Ordinary Family. Protagonizada por Michael Chiklis (The Shield) y Julie Benz (Buffy/Angel, Mujeres Desesperadas, Dexter), no me dio nunca buena espina. Por desgracia, mis temores se hicieron realidad y el sentimiento predominante fue de vergüenza ajena. Lo que vi en este piloto fue ridículo y digno de olvidar.

Me pareció una serie que no tiene rumbo, que no tiene claro si va a ser un drama, una comedia, o un show infantil mezcla de ambas. Demasiado inocente y familiar para tomársela en serio, y demasiado doloroso el ver a Vic Mckey convertido en el barrilete cósmico. No recuerdo con especial cariño ni las interpretaciones ni los efectos visuales, y todo el rato me estuve acordando de la película Los Increíbles, aunque las comparaciones son odiosas y No Ordinary Family sale perdiendo por goleada. Para esta no tengo sitio en el garaje, así que la he mandado al desguace.