lunes, 27 de septiembre de 2010

Comedia se escribe con R: Raising Hope y Running Wilde

¿Quiénes serán las elegidas para acompañar a Modern Family y Community a lo largo del frío invierno? The Office y 30 Rock son palabras mayores, y estas las suelo ver en pequeños o grandes maratones, hago acopio de toda la fuerza de voluntad que puedo reunir y luego la recompensa es una maravilla. El año pasado tuve a Accidentally on Purpose, aquella de la que guardo un buen recuerdo y de la que sabía que tenía una fecha de caducidad muy temprana. Esta temporada, de momento, me ha animado a darle oportunidad a estas dos novedades.


Raising Hope: ¡¿Pero qué clase de familia es esta?! Nada más empezar el episodio, la escena de la limpieza de piscina, la recogida de hojas... no me ha dado buena espina. 'Una serie sobre rednecks que me van a sacar de mis casillas'. Y no me equivocaba: una familia de paletos que viven de semi-okupas en casa de la abuela con alzheimer protagonizan un desfile de barbaridades y de situaciones surrealistas que han hecho que me llevase las manos a la cabeza varias veces.

Mis carcajadas han sido más de incredulidad que de otra cosa, lo confieso. Aún así, voy a darles una oportunidad. El personaje principal me ha parecido simpático, y la que hace de madre (Martha Plimpton, actriz por la que tengo mucha simpatía) me ha encantado. Quiero ver qué va a ser de ese pobre bebé y cómo van a ser esos viajes en coche con su joven abuela al volante.


Running Wilde: Ascendemos unos cuantos peldaños en la escala social y encontramos a Will Arnett interpretando a un caprichoso multimillonario que vive en un mundo totalmente ajeno a la realidad de la clase media, no digamos ya de los más desfavorecidos. Entre el lujo y los excesos se presenta ante él la posibilidad de recuperar al amor de juventud, una neo-hippie partidaria de todo lo contrario a lo que Steve Wilde y su familia representan. Típica serie simpática de choque de principios y de maneras de ver la vida, del rico egoista frente a la joven solidaria.

El piloto nos lo narró la voz en off de la hija de la protagonista, que no me molestó pero tampoco me entusiasmó. Como el piloto en sí. Graciosa, pero sin pasarnos, me reí mucho más con Raising Hope. De todas formas, seguiré con ambas, a ver hasta cuándo siguen haciéndome reir.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Boardwalk Empire y Detroit 1-8-7: Recuerdos de la familia Soprano

Como esos parientes lejanos a los que no ves desde hace tiempo pero con los que no has perdido el contacto. Así son Los Soprano. La sombra de esta gran familia es alargada: vemos sus caras aquí y allá, y también los nombres de los que trabajaron tras las cámaras siguen sonando con el estruendo de un avión en un aterrizaje de emergencia. Dos miembros de aquella familia: Terence Winter y Michael Imperioli, han aterrizado portando en su equipaje dos nuevas series muy diferentes entre sí.

Boardwalk Empire


Sólo hace falta ver la cabecera para darte cuenta de que estás ante algo importante. Leo por ahí que ha costado una millonada, y parece ser que todo el mundo está de acuerdo con esta gran inversión, dado que el resultado es magnífico. Estoy totalmente de acuerdo, el piloto me gustó mucho, y Boardwalk Empire es de las que tendrán su puesto asegurado en mi parrilla personal. O por lo menos, eso me atrevo a decir a primera vista.

La ambientación es genial, y la época en la que se mueve, de lo más interesante: los años 20, el inicio de Ley Seca en Estados Unidos. Pero en esta ocasión, lo vemos desde Atlantic City (Nueva Jersey) y no desde Chicago, que es a lo que el cine nos tiene acostumbrados. De todas formas, en esta serie tan cinematográfica, podemos ver los inicios del mismísimo Al Capone en Brooklyn, cuando aún no se ha trasladado a la ciudad que lo verá convertirse en la figura más importante del crimen y conocido en todo el país.

Steve Buscemi es el protagonista de esta adaptación del libro de Nelson Johnson: Boardwalk Empire: The Birth, High Times, and Corruption of Atlantic City y quien se ha ocupado de dicha adaptación es Terence Winter, escritor y productor de Los Soprano. Pero estos no son los únicos nombres que suenan con fuerza tras el proyecto, ya que también Martin Scorsese está involucrado como director del piloto y productor ejecutivo. Con esta carta de presentación, no era probable que Boardwalk Empire dejase a nadie indiferente y tenía la expectación garantizada.


Detroit 187


¿Otra serie de policías? Pues sí, pero esta tiene un aliciente: Michael Imperioli. El actor que en su día fue Christopher Moltisanti en Los Soprano ha envejecido bien. Admiré su trabajo en Los Soprano, me maravilló con su interpretación en aquel impactante episodio de Mercy, y me ha gustado verle como Detective de Homicidios en este piloto de la ABC.

Detroit 1-8-7 quiere tener un aire documental, como esos programas 'Cops' de Estados Unidos, donde un equipo de reporteros sigue a la policía en sus casos. No voy a decir que encontré nada original en la serie, porque estaría mintiendo. No voy a decir tampoco que me pareció una maravilla de obligado visionado, porque también mentiría. Pero me gustó el personaje principal, y me gustó mucho cómo terminó el episodio. Quizá acabe por descartarla o aparcarla por falta de tiempo y porque no es nada del otro jueves, pero la primera impresión no ha sido mala.

Si Hawaii Five O es el cuerpo, Detroit 1-8-7 es la cabeza. Si Hawaii Five O es el alegre y luminoso verano, Detroit 1-8-7 sería el triste y frío invierno en una ciudad con un alto índice de criminalidad, y con un protagonista también muy frío y cerebral. Seguramente el Detective Louis Fitch (Imperoli) llevará dentro un oscuro secreto, un terrible drama personal, que le haga tener esa mirada triste. Yo me voy a quedar con él un episodio más, a ver si me lo explica.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Hawaii Five-O y The Event: El tiempo lo dirá

Sigo repasando las novedades de esta temporada y contando aquí lo que me van pareciendo, aunque sólo sea para que pasados unos meses me dé cuenta de lo equivocada que estaba, o todo lo contrario. Hoy le toca el turno a Hawaii Five-O y The Event. La primera, un remake hecho por la CBS con una cabecera súper ochentera y absolutamente maravillosa, y la segunda, lo que aparenta ser la nueva Flash Forward, pero en este caso de la NBC.

Hawaii Five O: Las (y los) que esperábamos a Alex O'Loughlin en bañador saliendo del agua y luciendo tipo no estamos de suerte, al menos de momento. Pero Grace Park sí se paseó en bikini y ropa interior, vimos a Jin de Lost en su nuevo trabajo y al insoportable Scott Caan interpretándose de nuevo a si mismo. En el piloto tuvimos la colaboración estelar de James Marsters, a quien ya le queda poco de aquel divertido y oxigenado Spike que fue hace tanto tiempo... Nos hacemos mayores.

Mayores y exigentes. No sé qué esperaba de Hawaii Five O, pero me pareció sosa y simplona. El final del episodio, con el equipo reunido riéndose de la manera más falsa que pudieron conseguir, y con la voz de Park de fondo, planeando lo guays que iban a ser y lo chuli que sería buscarse un nombre, me pareció de vergüenza ajena. Pero a pesar de todo, veré el segundo episodio. Creo que puede ser una apuesta segura en esas tardes o noches en las que necesite un poco de acción: carreras, persecuciones, disparos y peleas cuerpo a cuerpo. Pero no pidamos más. Bueno sí, que Alex O'Loughlin empiece a desnudarse pronto, porque si no, le cancelan la serie... lo veo venir.

La pregunta que me hago al ver este piloto es: ¿por qué no han programado esta serie en verano? Creo que encajaría mucho mejor. Y pido disculpas por este típico comentario de los que vivimos en la parte septentrional del Globo, que nos creemos el ombligo del mundo, pero es que yo veo las cosas desde este rincón.

The Event en cambio, sí que me parece una serie de temporada en toda regla. Me ha gustado verla sin tener ni idea de lo que me iba a encontrar, ya que no leí sinopsis, ni vi promos ni nada. Al principio no me convenció, y al final siguió sin entusiasmarme, pero como la policíaca de los hawaianos, se ha ganado el derecho a un segundo episodio.

Me considero una persona ordenada, y este planteamiento de 'una semana antes', '23 horas después', '5 días más tarde', etc., no me suele hacer gracia. Tampoco me gusta: ahora el punto de vista de un personaje, ahora el punto de vista del otro. Me gusta cómo lo hace George R.R. Martin en Canción de Hielo y Fuego, pero eso es harina de otro costal. Para una serie, me gusta más una narración ordenada, lineal y si algo no ha quedado claro, incluso mejor, ya nos enteraremos conforme avance la trama.

Pero aún así, The Event ha conseguido intrigarme, y no, no ha sido por esa 'maravillosa' frase final: 'No te lo he contado todo'. Claro que no me lo has contado todo, querida, porque esto es un piloto. ¡Qué truco más barato y poco efectivo! Estas frases obvias que pretenden conseguir no sé qué, en mi consiguen un efecto contrario. Pero como digo: estoy intrigada por saber qué es eso que puede verse al final del episodio. Qué hay detrás, qué lo provoca, y sobretodo... ¿tiene algo que ver con que la chica salga del agua completamente seca? Cuántos misterios...

lunes, 20 de septiembre de 2010

Descartando pilotos: Outlaw y No Ordinary Family

Estamos en esa época agridulce en la que nos lamentamos de la falta de tiempo que tenemos para dedicar a todas las series que regresan o que se estrenan. Algunos, además, nos llevamos a septiembre asignaturas pendientes, como los malos estudiantes... y esos buenos propósitos veraniegos de ‘voy a ver’ o ‘voy a terminar’ no siempre pueden cumplirse.

Pero afortunadamente, aún nos queda un poquito de criterio (poquito) que nos impide tragarnos absolutamente todo lo que nos plantan delante de los ojos, y el poder descartar algún que otro piloto puede llegar a suponer incluso un alivio. Tras haber visto los dos primeros capítulos de Terriers y estar bastante convencida de seguir su andadura las próximas semanas, toca hablar de Outlaw.

La nueva serie protagonizada por Jimmy Smits (El Ala Oeste, Dexter...) me pareció muy del montón. Extremadamente típica y tópica, y prescindible. No albergaba grandes esperanzas en otro drama de abogados, pero el actor me gusta, y la temporada pasada nos llevamos la gran sopresa con The Good Wife. Así que tenía que darle la oportunidad.

En este caso, Smits interpreta a un juez del Tribunal Supremo que en un momento de su carrera decide abandonar su cargo y dedicarse a la abogacía. Le acompaña un equipo de personajes descaradamente estereotipados y, como era de esperar, se vislumbra una mano negra/conspiración de fondo que afecta al protagonista y que seguramente se encargará de darle vida a la trama, al margen de los casos episódicos que se nos vayan presentando semana a semana. Quién sabe lo que se comentará por la twittesfera y la blogosfera en un futuro cercano a propósito de Outlaw, pero de momento, yo la voy a dejar de lado, bien aparcada en el garaje.

Hace unas semanas, y gracias a esa moda de los pre-airs, tuve la oportunidad de darle un tiento a No Ordinary Family. Protagonizada por Michael Chiklis (The Shield) y Julie Benz (Buffy/Angel, Mujeres Desesperadas, Dexter), no me dio nunca buena espina. Por desgracia, mis temores se hicieron realidad y el sentimiento predominante fue de vergüenza ajena. Lo que vi en este piloto fue ridículo y digno de olvidar.

Me pareció una serie que no tiene rumbo, que no tiene claro si va a ser un drama, una comedia, o un show infantil mezcla de ambas. Demasiado inocente y familiar para tomársela en serio, y demasiado doloroso el ver a Vic Mckey convertido en el barrilete cósmico. No recuerdo con especial cariño ni las interpretaciones ni los efectos visuales, y todo el rato me estuve acordando de la película Los Increíbles, aunque las comparaciones son odiosas y No Ordinary Family sale perdiendo por goleada. Para esta no tengo sitio en el garaje, así que la he mandado al desguace.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Terriers, a primera vista


Se abre el telón y se ve una escena muy clara y luminosa, un cielo muy azul y un ambiente muy veraniego. Dicen los entendidos que esto tiene que ver con 'la fotografía'. Pues a mi la fotografía de Terriers me ha gustado mucho desde el primer momento. Pero no es lo único...

A medida que avanza el capítulo, te das cuenta de que no es una serie simple, veraniega y simpaticona, pese a los colores estivales y el cielo azul, y que sus protagonistas son dos de esos anti-héroes de vidas relativamente fracasadas que últimamente están tan de moda. La química que se adivina entre ellos, así como sus golpes cómicos, es otro punto fuerte de esta nueva serie de FX con sello de Shawn Ryan (The Shield) y Ted Griffin (Ocean's Eleven).

Me ha gustado la manera en la que se nos ha presentado a estos dos detectives privados sin licencia que son Hank y Britt: sobre la marcha, mientras les vemos trabajar, con calma, sin atropellos, pero tampoco aburriéndonos. Nos enteramos de que Hank es un ex-policía divorciado aficionado a la bebida y que probablemente aún siga enamorado de su ex-mujer. Y vemos cómo su amigo Britt, algo más joven que él, padece el síndrome de Peter Pan.

En este piloto conocemos también a las personas más cercanas a ellos y cómo a través de un hecho del pasado de Hank se desencadenan una serie de sucesos que les llevarán a encontrarse ante un caso mayor, interesante y bastante peligroso, que quizá será el hilo conductor de los episodios que están por llegar.

Tras haber visto el piloto, Terriers tiene mi aprobación. Una serie ante la que sólo sentía una ligera curiosidad, me ha causado una muy buena primera impresión, gracias sobre todo a sus dos protagonistas, a los que dan vida dos caras conocidas: Donal Logue (jefe en la serie Life) en el papel de Hank Dolworth, y Michael Raymond James (al que recuerdo de la primera temporada de True Blood), que en Terriers es Britt Pollack. Veremos si el interés se mantiene hasta el final de la temporada.