¿Quiénes serán las elegidas para acompañar a Modern Family y Community a lo largo del frío invierno? The Office y 30 Rock son palabras mayores, y estas las suelo ver en pequeños o grandes maratones, hago acopio de toda la fuerza de voluntad que puedo reunir y luego la recompensa es una maravilla. El año pasado tuve a Accidentally on Purpose, aquella de la que guardo un buen recuerdo y de la que sabía que tenía una fecha de caducidad muy temprana. Esta temporada, de momento, me ha animado a darle oportunidad a estas dos novedades.
Raising Hope: ¡¿Pero qué clase de familia es esta?! Nada más empezar el episodio, la escena de la limpieza de piscina, la recogida de hojas... no me ha dado buena espina. 'Una serie sobre rednecks que me van a sacar de mis casillas'. Y no me equivocaba: una familia de paletos que viven de semi-okupas en casa de la abuela con alzheimer protagonizan un desfile de barbaridades y de situaciones surrealistas que han hecho que me llevase las manos a la cabeza varias veces.
Mis carcajadas han sido más de incredulidad que de otra cosa, lo confieso. Aún así, voy a darles una oportunidad. El personaje principal me ha parecido simpático, y la que hace de madre (Martha Plimpton, actriz por la que tengo mucha simpatía) me ha encantado. Quiero ver qué va a ser de ese pobre bebé y cómo van a ser esos viajes en coche con su joven abuela al volante.
Running Wilde: Ascendemos unos cuantos peldaños en la escala social y encontramos a Will Arnett interpretando a un caprichoso multimillonario que vive en un mundo totalmente ajeno a la realidad de la clase media, no digamos ya de los más desfavorecidos. Entre el lujo y los excesos se presenta ante él la posibilidad de recuperar al amor de juventud, una neo-hippie partidaria de todo lo contrario a lo que Steve Wilde y su familia representan. Típica serie simpática de choque de principios y de maneras de ver la vida, del rico egoista frente a la joven solidaria.
El piloto nos lo narró la voz en off de la hija de la protagonista, que no me molestó pero tampoco me entusiasmó. Como el piloto en sí. Graciosa, pero sin pasarnos, me reí mucho más con Raising Hope. De todas formas, seguiré con ambas, a ver hasta cuándo siguen haciéndome reir.








